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Un alto mando militar: "En ciberdefensa hay que andar a la búsqueda de frikis, y en las Fuerzas Armadas muchos frikis no hay"

Un coronel de la Jefatura de Recursos Humanos del EMAD confunde el término 'hacker' con el de 'friki' y se une a la lista de altos cargos institucionales que yerran al tener que expresarse sobre ciberguerra.

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El coronel Amable Sarto, de la Jefatura de Recursos Humanos del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), este lunes en el Senado.

La Alianza Atlántica Española, un lobby que financian las principales empresas que suministran armas a los Ejércitos que forman parte de la OTAN, ha organizado un acto este lunes en el Senado parar tratar "el papel de los reservistas ante los desafíos estratégicos de la OTAN". En él han participado numerosos mandos militares que han debatido sobre el modelo de reservismo en España y sus posibilidades de futuro. 

Todo iba bien hasta que el coronel Amable Sarto, de la Jefatura de Recursos Humanos del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), ha sido preguntado por la posibilidad de crear una ciberreserva, una milicia de hackers patriotas que pueden ser "activados" cuando se detecten "amenazas" en el ciberespacio. Se trata de una posibilidad con la que está coqueteando el PP, que todavía no ha presentado ninguna propuesta concreta. 

El coronel Sarto ha expuesto que el EMAD es una de las instituciones militares que más reservistas llama anualmente y que este año Mando Conjunto de Ciberdefensa, creado en 2013 e integrado en el Estado Mayor, ha convocado a siete de ellos. Sobre ello, el militar ha afirmado que "en el mando de ciberdefensa hay que andar a la búsqueda de unos perfiles muy determinados, que popularmente se conocen como frikis, y dentro de las Fuerzas Armadas muchos frikis no hay, alguno va habiendo, pero hay que tener cuidado".

Se intuye que el coronel, uno de los principales responsables de los reservistas del EMAD, ha confundido el término hacker con el de friki, aunque no ha rectificado posteriormente, a pesar de que su intervención ha generado el murmullo general de su audiencia. 

La maldición de los hackers rusos

No es, ni mucho menos, el primer patinazo que la teoría de la injerencia extranjera en el proceso independentista catalán ha provocado. Más grave fue el de la diputada del PP Ana Belén Vázquez, que cometió errores muy graves en una sesión de la comisión de Seguridad Nacional, tanto en la descripción de los hechos que enumeraba como en la terminología que empleó. 

"Vemos cómo un señor en la embajada de Ecuador remetía 40.000 tuís. Otro, desde la embajada en Rusia, remetía también cerca de 100.000 tuís... Hablamos de una web-brigada de trols, de hackers, de box, de softpapers... Es decir, de gente, de un ejército virtual, para desestabilizar países", afirmó la conservadora, equivocándose en los conceptos y mintiendo en las cifras.

El PP ha utilizado como apoyo de la teoría de los hackers rusos el hecho de que los medios rusos se hayan hecho eco de sus patinazos mientras la defendían

Julian Assange, el "señor en la embajada de Ecuador", interaccionó 40.000 veces con contenidos relacionados con Catalunya, no publicó ese número de mensajes como sugería Vázquez; Edward Snowden, de "la embajada en Rusia", no está en embajada alguna sino exiliado en el país, e interaccionó en unas 8.000 ocasiones, 92.000 menos. Con box la diputada se refería a bots, y con softpapers, a sockpuppets.

Su intervención provocó la carcajada general en las redes y que varios medios internacionales se hicieran eco de sus palabras, entre ellos los rusos. Este hecho fue utilizado por su compañero de partido, el senador Luis Aznar, como respaldo de para la existencia de una supuesta campaña de desprestigio de los medios rusos contra España. Lo hizo en la siguiente sesión de la comisión, en la que protagonizó otro de los momentos cumbre en la defensa de la teoría, al afirmar que Rusia está en guerra con España: "Esto lo que es, y no habría que tener temor a decirlo, es una guerra. Estamos asistiendo a una guerra".

El presidente de Gobierno, quizá el miembro del Ejecutivo más propenso a sufrir equivocaciones en sus declaraciones, también ha tenido su dosis de ellas a cuenta de los hackers rusos. En su caso tuvo como colaborador al presentador de la COPE Carlos Herrera, con el que mantuvo una absurda conversación en el que ambos interlocutores afirmaron a la vez una cosa y la contraria, como que existe una "campaña casi robotizada para propagar bulos, noticias falsas y descrédito de la democracia española" y que hay un "ejército" de hackers detrás de ella, que "no tienen por qué ser ciudadanos rusos, pueden ser de otros países".