Publicado: 07.10.2014 00:01 |Actualizado: 07.10.2014 00:01

Arturo Fernández devuelve 37.000 euros a Caja Madrid pero a sus empleados les debe tres nóminas

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El empresario Arturo Fernández, presidente de la patronal madrileña CEIM, reaccionó ayer de de forma rápida al conocerse su implicación en el escándalo de las tarjetas de crédito "opacas" de Caja Madrid al ser uno de los 86 exdirectivos y consejeros de la entidad financiera que cargaron más de 15 millones de euros en gastos personales entre los años 2003 y 2011. Así, ingresó el volumen de sus gastos, 37.000 euros, en una cuenta de la Fundación Caja Madrid, según hizo público él mismo.

Con esta acción el empresario madrileño ha sido uno de los primeros en devolver el dinero gastado con el uso de esas tarjetas que, según la investigación realizada por los actuales dueños de Bankia - el FROB - , estaban fuera de cualquier control administrativo e incluso de Hacienda. Junto con él han devuelto también cantidades Miguel Corsino (46.700 euros) y Javier López Madrid (34.800 euros), ambos directivos de CEIM.

Ha sido el primero en devolver el dinero de las tarjetas "opacas", lo que contrasta con la situación de su empresaLa reacción de Arturo Fernández para liquidar este asunto contrasta fuertemente con la situación de penuria que atraviesa su empresa, el Grupo Arturo Cantoblanco, dedicada plenamente al sector de la hostelería. En apenas un año ha perdido diversas concesiones de catering en importantes instituciones públicas, entre ellas el Congreso de los Diputados, el Hospital Infanta Leonor, el Teatro Real o la Asamblea de Madrid. En esta última su abandono del servicio es motivo de reclamación por parte de la institución parlamentaria.

Pero la liquidez que ha demostrado Arturo Fernández ante este escándalo no la ha manifestado para con sus trabajadores directos con los que mantiene importantes deudas. En concreto, Arturo Fernández debe en estos momentos tres mensualidades - las nóminas de julio, la extra de este mes, y la de agosto - a los trabajadores de los restaurantes que son de su propiedad —Edelweiss y Delfines, en la ciudad de Madrid—, según han informado a Público fuentes sindicales.

"Es increíble. El pasado 1 de septiembre dijo personalmente a la cara de los trabajadores en varias reuniones en los locales de los restaurantes que no tenía ni un duro, que estaba sin blanca y que estaba bastante arruinado. Incluso afirmó en un momento determinado que todo se debía a una mala gestión", ha dicho uno de los empleados a este diario.

En base a ese argumento justificó "los continuos retrasos en el pago de las nóminas en el último año y las dificultades para atender las facturas de los proveedores", agregan las citadas fuentes. En algunos momentos los empleados han tenido que acudir a algunos comercios de "chinos" para adquirir productos como leche y artículos de primera necesidad en las cocinas para poder atender a los clientes.

Hace un mes, el empresario dijo personalmente a sus empleados que "estaba sin blanca", "con cara de lástima"La noticia de la devolución de los 37.000 euros a la Fundación Caja Madrid ha causado también "sorpresa" y "perplejidad" en la comunidad de propietarios del edificio número 7 de la calle Jovellanos, donde se encuentra el restaurante Edelweiss, junto al Congreso de los Diputados.

"Debe alrededor de 40.000 euros a la comunidad para sufragar unas importantes obras de rehabilitación que se llevan a cabo en la finca, que tiene una parte de protección cultural. Los trabajos llevan mucho retraso y vamos a tener que asumir el resto de propietarios el coste de su deuda si queremos que se acaben", explica uno de los copropietarios con gestos de contrariedad. "A nosotros también nos dijo que estaba sin blanca, con cara de lástima además", agrega.

Ante este estado de cosas el empresario Arturo Fernández asegura: "No hay que confundir las situaciones. Esos 37.000 euros que he devuelto son de una cuenta personal, no son de la actividad empresarial; además, tampoco es una gran cantidad", dijo ayer por la tarde en conversación con Público. "La verdad es que en estos momentos no tengo un duro, le ruego que me crea, por mi santa madre", añadió con énfasis.

En relación con las deudas que mantiene con sus empleados asegura que "en estos momentos estoy en situación de preconcurso, hay un administrador porque estoy intervenido. Es verdad que hay unas nóminas sin pagar, pero se les ha dado un plan de pagos, creo que incluso semanal. Además, se está recolocando al personal, son 1.200 (...), en Telefónica se ha solucionado el problema..., todo va paso a paso", explicó a este periódico.

Respecto a la deuda con la comunidad de propietarios del edificio de la calle Jovellanos niega la mayor. "De 40.000 euros, nada. Yo no les debo nada porque dije a los otros copropietarios que no se hicieran las obras, que no tengo dinero porque primero es pagar las nóminas a mis empleados. Pero, vamos, si las quieren hacer que sigan adelante y que las paguen ellos", insiste.

Sin embargo, grupo empresarial del presidente de la patronal madrileña CEIM aparece en su página web con una definición triunfalista: "El grupo Arturo es hoy en día uno de los grupos hosteleros más dinámicos de este país y se posiciona (sic) como la primera empresa española del sector líder en la Comunidad de Madrid". Y aporta sus datos; 1.200 profesionales, 80 establecimientos, 30.000 comidas diarias.

Junto a tos esto figura la fundación, que lleva su nombre, que entre otros objetivos se dedica a mantener la colección de armas de su propiedad - aparece en una foto junto al rey Juan Carlos -, el Museo Internacional de Bebidas Pedro Chicote y la colección de coches históricos que el empresario ha logrado reunir.


http://www.quoners.es/debate/crees-que-la-reputacion-de-todos-los-empresarios-se-ve-salpicada-negativamente-por-el-comportamiento-de-los-dirigentes-de-asociaciones-de-empresarios