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Asilo político Puigdemont se traslada a Bélgica y contacta con expertos en extradiciones

Aunque ninguna fuente ha confirmado que la intención de Puigdemont y los exmiembros del Govern sea solicitar asilo político en Bélgica, el cantautor y hasta ahora diputado de Junts pel Sí (JxSí), Lluís Llach, ha dado por hecho que se exiliarán.

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Retrato del presidente catalán cesado, Carles Puigdemont, en una de las salas del Palau de la Generalitat. REUTERS/Yves Herman

El presidente de la Generalitat cesado, Carles Puigdemont, viajó a Bruselas desde Marsella (Francia) acompañado de cinco consellers cesados, según ha podido saber Efe.

Puigdemont y los miembros del Govern cesado se dirigieron en coche desde Catalunya a Marsella y, una vez en esta ciudad del sur de Francia, tomaron un vuelo con destino a Bruselas.

Los cinco consellers cesados que han viajado con Puigdemont a Bruselas son los que ocupaban las carteras de Gobernación, Meritxell Borràs; Salud, Antoni Comín; Interior, Joaquim Forn; Trabajo y Asuntos Sociales, Dolors Bassa: y Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Meritxell Serret. Dos de ellos pertenecen al PDeCAT -Borràs y Forn- mientras que los otros tres -Comin, Bassa y Serret- son de ERC.

Aunque ninguna fuente ha confirmado que la intención de Puigdemont y los exmiembros del Govern sea solicitar asilo político en Bélgica, el cantautor y hasta ahora diputado de Junts pel Sí (JxSí), Lluís Llach, ha dado por hecho que se exiliarán. 

Asimismo, -recoge Europa Press- Puigdemont prevé reunirse con "abogados y responsables políticos" en Bruselas, según asegura la cadena pública flamenca VRT, que no da más detalles sobre su agenda.

De hecho, el abogado belga Paul Bekaert, experto en extradiciones, ha confirmado en la tarde del lunes que ha sido nombrado "consejero" por el expresidente de la Generalitat, según publica el diario L'Echo y difunde la cadena pública flamenca de televisión VRT. 

La última comparecencia ante los medios de Puigdemont se produjo el sábado cuando, en un mensaje grabado en las escaleras de la delegación del Gobierno de la Generalitat en Girona, apeló a una "oposición democrática" a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

A la misma hora en que se emitía esta declaración grabada, el expresidente catalán almorzaba en un restaurante de la localidad catalana de Girona, según las imágenes mostradas por La Sexta TV.

Fuentes del Ejecutivo español han confirmado la presencia de Puigdemont en Bruselas, aunque no han explicado cuál es el objetivo de este viaje.

El secretario de Estado belga de Migración y Asilo, Theo Francken, del partido independentista flamenco N-VA, sugirió en su cuenta de Twitter que Puigdemont puede solicitar "asilo político" en Bélgica, aunque, el primer ministro belga, Charles Michel, se desmarcó poco después de la propuesta: "Pido a Theo Francken que no eche leña al fuego".

No obstante, el comisario general belga para los refugiados y los apátridas, Dirk Van den Bulcke, dijo este lunes que para que Bélgica conceda asilo a otro ciudadano europeo, como podría ser el caso de Puigdemont, deben existir "señales serias de persecución" o de que corre riesgos en el país de origen. "Debe haber señales serias de persecución pero, incluso en el caso de la persecución, (debe haber) una imposibilidad de obtener protección en el país", dijo Van den Bulcke en declaraciones recogidas por la cadena de televisión RTL.

Asimismo, el primer ministro belga, Charles Michel, se desmarcó este domingo de las declaraciones de Francken y aseguró que el asilo para el presidente catalán cesado "no está en absoluto en el orden del día de su Gobierno". Van den Bulcke señaló que es "normal" que exista la presunción de que no hay posibilidad de que un ciudadano europeo obtenga asilo en otro Estado miembro, "salvo, en teoría, en situaciones muy excepcionales, muy especiales".

El viaje de Puigdemont a Bruselas se ha confirmado apenas una hora después de que el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, anunciara la presentación de una querella ante la Audiencia Nacional por rebelión, sedición y malversación contra él y el resto del Govern, así como otra querella ante el Tribunal Supremo contra la mesa del Parlament.