Publicado: 14.09.2016 16:16 |Actualizado: 14.09.2016 16:53

La Audiencia Nacional confirma el archivo del caso de los titiriteros: no ofendieron a las víctimas del terrorismo

Representaron una obra de ficción y no enaltecieron al terrorismo. El sumario es enviado a los juzgados de Madrid, por si los artistas atacaron derechos fundamentales. Su defensa espera que sea archivado definitivamente

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Raúl García, uno de los dos titiriteros investigados por un delito de enaltecimiento del terrorismo, ha vuelto a sacar sus marionetas a la calle para representar tres obras cortas ante unas cien personas que han reclamado su absolución en la causa, en la

Raúl García, uno de los dos titiriteros encarcelados y ahora absueltos del delito de enaltecimiento del terrorismo por representar con sus marionetas una falsa imputación de un policía a una bruja con la colocación de un cartel que decía: 'Gora Alka ETA'. EFE/Luca Piergiovanni

MADRID.- La Audiencia Nacional ha confirmado el archivo definitivo de la causa abierta a los titiriteros Alfonso Lázaro de la Fuente y Raúl García, porque considera que representaron una obra de ficción durante los pasados carnavales de Madrid en la que no enaltecieron al terrorismo ni ofendieron a las víctimas del terrorismo.

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional archiva definitivamente este caso en lo concerniente a ambos delitos al entender que la famosa pancarta de 'Gora Alka-ETA' que los llevó a prisión preventiva durante cinco días se justifica en el contexto de la representación de la obra de ficción.

Ahora bien, acepta el envío de la causa a los juzgados ordinarios de Madrid, por si los titiriteros cometieron un delito relacionado con los derechos y libertades públicas al representar su obra ante un público infantil, aunque habían anunciado previamente que se trataba de una obra para adultos. 

La defensa de los titiriteros se muestra satisfecha del auto, "en la medida en que supone el reconocimiento expreso de que la obra de ficción que interpretaron no podía ser nunca calificada como ofensa a las víctimas o justificación del terrorismo". Al mismo tiempo, los abogados de los artistas confían "en que el Juzgado que se haga cargo de la investigación, una vez reciba las actuaciones, archive la causa directamente, al haber sido ya investigados los hechos y no constituir la representación teatral ningún otro delito", indican los abogados de los artistas. 

Una pancarta coherente con el guión

El auto expone que la pancarta forma parte de una obra de ficción -La Bruja y Don Cristóbal- y que no justificó el terrorismo ni ofendió a las víctimas. La aparición de esta pancarta es acorde con el contexto que marca el "guión y la grabación, en lenguaje esperanto y ante un público infantil".

La Sala relata que en esta obra un guiñol representa una bruja que, tras ser violada, mata a su agresor y otro guiñol vestido de policía la golpea y elabora una prueba falsa contra ella al colocarle una pancarta con la leyenda 'Gora-Alka Eta'. El juez la condena a muerte, pero ella, empleando una argucia, ahorca al juez.

Según la Sección Tercera, presidida por el magistrado Alfonso Guevara, este contexto manifiesta que los hechos no revierten de ningún delito.

El pasado junio, el juez central de instrucción número 2, Ismael Moreno, archivó provisionalmente la causa abierta contra los titiriteros Alfonso Lázaro y Raul García al considerar que no había quedado "debidamente acreditada la perpetración" del delito de enaltecimiento del terrorismo. El magistrado explicó en su auto que los dos artistas sólo pretendían hacer una crítica "a la actuación policial" y el cartel constituía una prueba falsa 'colocada' para incriminar a uno de los personajes.

El juez Moreno basó su decisión en el escrito de la Fiscalía, que rectificó en este caso después de solicitar el procesamiento de los dos artistas sobre los que consiguió el ingreso en prisión preventiva durante cinco días. Después, fueron obligados a firmar a diario en la comisaría o el juzgado más cercanos e introducidos sus nombres en el Fichero de presos peligrosos, medidas cautelares que luego fueron levantadas.

El juez Moreno decidió enviar la causa a los juzgados ordinarios de la Plaza de Castilla de Madrid el pasado 28 de junio, por si los titiriteros incurrieron en un delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas.

La Sala de lo Penal ha rechazado sobreseer esta parte tal y como pedían las defensas de los artistas. La resolución expone que la Audiencia Nacional no tiene competencia para juzgar ni investigar si hubo lesión a la dignidad de las personas y, por tanto es "inviable razonar" su archivo, compartiendo así el argumento de Moreno.

Los defensores de los titiriteros expondrán en el juzgado de Madrid sobre el que recaiga esta causa que no existe delito alguno en la representación artística y confían en que sea archivada definitivamente.