Publicado: 07.11.2013 09:52 |Actualizado: 07.11.2013 09:52

Aznar: "Los atentados del 11-M los ideó una mente muy cercana"

El expresidente presenta esta tarde el segundo volumen de sus memorias. De Rajoy dice: "Me quedo más tranquilo cuando defiende la unidad de España que cuando dice 'llueve mucho'".

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El expresidente José María Aznar presenta esta tarde el segundo volumen de sus memorias, El compromiso del poder, y, como es habitual en estos casos, ha empezado su promoción con una entrevista, en este caso en el programa Espejo Público de Antena 3. 

Al igual que hace en el libro, Aznar repasó durante la entrevista con la periodista Susanna Griso su acción de Gobierno y en especial una de sus obsesiones, los atentados del 11-M. Sin decirlo abiertamente, el expresidente vuelve a sembrar dudas sobre la autoría de los atentados: "Los atentados del 11-M los ideó una mente muy cercana que quería cambiar el rumbo de España". Vuelve Aznar otra vez a la teoría de la conspiración: hace nueve años ya dijo, durante la comisión de investigación en el Congreso de los Diputados sobre los atentados, que los autores de los atentados no estaban "en montañas ni en desiertos lejanos".

El nombre de Mariano Rajoy también salió en la conversación. El expresidente se mostró un poquito —sólo un poquito— más generoso con el actual presidente en la entrevista con Griso que en su libro. "Rajoy siempre da la cara en los momentos difíciles", aseguró el presidente.

Sin embargo, fiel a su estilo, Aznar, no pudo ahorrar críticas al que un día el designó a dedo como su sucesor: "Me quedo más tranquilo cuando dice que la unidad de España no es negociable y que no se va a abrir un proceso de reforma constitucional que cuando responde diciendo 'hoy llueve mucho'". Aznar aludía así a la respuesta evasiva que dio Rajoy a los periodistas cuando le preguntaron por la sentencia del Tribunal de Estrasburgo contra la doctrina Parot.

Según Aznar, de Rajoy lo único que le preocupa "es que acierte", y no le pide "que sea simpático", sino "que tome decisiones, que tenga una idea de clara de las cosas que hacer y que las haga".

En ese sentido, Aznar defendió que su obligación como presidente de honor del partido es reclamar a los suyos que sean "fieles al mandato" que les dieron los españoles y no cree que sus palabras se hayan interpretado como desleales.

Otro nombre propio por el que le han preguntado es Ana Botella, alcaldesa de Madrid y mujer del propio Aznar. "¿Debe presentarse a las elecciones municipales?", le han preguntado. "No me lo ha consultado, pero ella es una mujer inteligente, capaz y honesta. Y España necesita  gestores capaces, honestos e inteligentes". Blanco y en botella.

"¿Y España le necesita a usted?", le repreguntaron. "España nos necesita a todos y yo estaré allí donde se me necesite", dijo el expresidente. Aznar negó sentirse un jarrón chino (la famosa cita de Felipe González sobre el papel de los expresidentes) y dijo que él, Aznar, está para "alertar y alentar". En ese sentido, Aznar negó de plano que él tenga aspiraciones políticas y que no quiere ser ministro, ni secretario de Estado, ni volver a ser presidente del Gobierno.

Otro nombre que no podía faltar es el del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Aznar presentó su trayectoria como "historia de una gran ambición" para modernizar España, pero dice que aquello se "desmoronó" cuando el Gobierno del PSOE empezó a incumplir las "reglas del club del euro". Ahora, dijo, supone que el Gobierno "hace lo que puede".