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MANIFESTACIÓN INDEPENDENTISTA Las banderas independentistas se imponen en una Diada multitudinaria

Un millón de manifestantes, según cálculos de la Guàrdia Urbana, y cerca de 350.000, según la Delegación del Gobierno, ha salido a las calles de Barcelona en la manifestación del once de septiembre. Jordi Sànchez, presidente de la Assemblea Nacional Catalana, proclama la "insumisión" ante las decisiones del Tribunal Constitucional.

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Manifestantes llena el centro de Barcelona con ocasión de la Diada / EFE

El soberanismo ha vuelto a exhibir músculo. A 21 días del referéndum, convocado para el 1 de octubre, la concentración convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y la Assemblea de Municipis per la Independència (AMI) ha reunido a miles y miles de personas en el centro de Barcelona, en la que probablemente ha sido una de las manifestaciones más multitudinarias de apoyo a la causa soberanista. La Guàrdia Urbana ha estimado en un millón la cifra de asistentes, mientras que el Gobierno, a través de la Delegación en Catalunya, los cifra en unos 350.000.

"Nos declaramos insumisos a todos aquellos tribunales y aquellas leyes que sólo buscan la indivisible unidad de su patria", ha proclamado el presidente del ANC, Jordi Sánchez, en su discurso al final de la manifestación. "Nos hemos dado nuestra legalidad, la única que cuenta de cara al referéndum", ha dicho a los manifestantes, para afirmar que "las posibles decisiones del Constitucional" o de cualquier otra institución del Estado que pretendan impedir el referéndum "ya no nos vinculan", porque "nuestra ley es el Parlamento, y nuestra obediencia es al Govern".

En la misma línea de reivindicar sólo la legalidad catalana para celebrar el referéndum, Sánchez ha afirmado que "la democracia ha estado siempre al lado de las urnas, nunca al lado de quienes las quieren rehuir". "Que no os engañen las palabras", ha pedido a los manifestantes, refiriéndose a las acusaciones de los contrarios al referéndum. Y se ha dirigido también a la oposición no independentista en el Parlamento -citando por su apellido y por este orden a Inés Arrimadas (C 's), Xavier Garcia Albiol (PP), Miquel Iceta (PSC) y Joan Coscubiela (CSQP)-, a quien instó a "no esconderse detrás de reglamentos parlamentarios" y a ponerse "al lado de las urnas". "¿Qué miedo tiene a que hable el pueblo?", ha preguntado.

"Hoy celebramos que ya estamos convocados", ha señalado Sánchez, que ha alentado a los asistentes a votar el 1 de octubre porque "no dependemos de nadie más, sólo de nosotros". En este sentido, ha celebrado que el referéndum se haya convocado "desafiando las amenazas y el miedo". "Hemos llegado hasta aquí para ganar", "juntos somos invencibles", ha afirmado.


Un país "autodeterminado"

En la misma línea ha hablado el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, que ha definido la manifestación como la "Diada de un país que ya se ha autodeterminado". "A pesar de sus amenazas, disponemos de leyes propias, aprobadas por el Parlament legítimamente y democráticamente", ha afirmado, en referencia a la ley del Referéndum y la de Transitoriedad. Y ha vuelto a negar cualquier legitimidad sobre el referéndum a las instituciones del Estado cuando ha dicho que en "el 2010", con la sentencia que recortó el Estatut, "el Estado rompió este pacto constitucional que ahora tanto invoca" . "Decimos que ya no tienen ninguna autoridad sobre el pueblo de Catalunya", ha exclamado. Y ha asegurado que "España no nos robará el derecho a voto", porque "votar no ha sido nunca un delito".

Cuixart también ha lanzado -sin citar los- un mensaje al ámbito de los 'Comuns', cuando se ha dirigido a todos aquellos que durante años han luchado "contra las injusticias". Y los ha situado en la dicotomía de elegir entre "aquellos que ponen las urnas" o "aquellos que quieren silenciar la democracia", y entre "acabar de una vez por todas con el régimen del 78" o "ser para siempre una autonomía controlada por las cloacas del Estado ".

También se ha dirigido a este mismo ámbito la presidenta de la AMI, Neus Lloveras. Y, muy particularmente, a los alcaldes que "todavía están dudando" sobre si proporcionan o no los locales municipales para celebrar el referéndum. "Desde el máximo respeto a la autonomía municipal", según precisó, les ha señalado que "no vale seguir dudando". "Tenemos la responsabilidad de escuchar a la gente", ha dicho, y ha insistido en que "ahora es momento de implicarse con la democracia, como han hecho la mayoría ayuntamientos del país".

"No nos dan miedo las amenazas"

Lloveras también ha proclamado el "compromiso" de los "más de 700" municipios catalanes -de un total de 947- ya han firmado compromisos para colaborar con el referéndum, como les pidió por carta Carles Puigdemont. "No vamos a fallar, Presidente", exclamó. Y explicó que su "compromiso" es firme a pesar de las "amenazas" del Estado. "No nos dan miedo las amenazas, nos da miedo decepcionar a los ciudadanos", ha asegurado.

Los convocantes han dejado claro que el referéndum se hará prescindiendo de la legalidad española. Pero Puigdemont aunque ha hecho un llamamiento al Gobierno para pactar los términos de la consulta. "Hasta el último minuto hay tiempo para el diálogo", afirmó. Aunque se ha mostrado muy pesimista, ante el "pensamiento único" de unos interlocutores según los cuales "todo lo que ha pasado aquí no existe", y sólo es "abre de cuatro" que "quieren hacer un golpe de estado ", según ha afirmado.

El Passeig de Gràcia ha estat un dels carrers plens de gom a gom per manifestants de la Diada / EFE

La manifestación se inició a las 17h con un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados del pasado 17 de agosto. El silencio ha dado paso al canto de Els Segadors, entonado colectivamente por buena parte de los manifestantes. Y a la exhibición de consignas y pancartas, que este año han dado prioridad a la reivindicación del referéndum del 1 de octubre, convocado por la Generalitat y anulado por el Tribunal Constitucional. 'Votaremos, votaremos', se ha escucdao una y otra vez por boca de la multitud. Además de los ya clásicos gritos de "independencia".

Los convocantes habían llamado a llenar dos de las principales arterias del centro de Barcelona, ​​el Passeig de Gràcia -desde la Diagonal hasta la Plaça de Catalunya- y la calle de Aragó -entre Muntaner y el Passeig de Sant Joan-. Dos calles perpendiculares, con la idea de formar un gran signo '+', símbolo positivo, de la voluntad de sumar, y de "todas las oportunidades del nuevo estado en forma de república que nos espera en las papeletas del referéndum", según los organizadores. Los manifestantes, de hecho, han desbordado el perímetro previsto, y han llenado los extremos del recorrido a ambos lados de la calle Aragó y por los Jardines de Gràcia.

Como otros años, la concentración ha tenido una importante parte de coreografía. A la hora simbólica de las 17:14 (en relación al año en el que fueron suprimidas las instituciones catalanas) se han desplegado cuatro grandes pancartas (de 16x16 metros) desde los cuatro extremos de la cruz, que han ido avanzado por encima de las cabezas de los manifestantes hasta llegar al vértice de la marcha , en el cruce de Aragó con Passeig de Gràcia. Dos de las pancartas llevaban escrito un gran "Sí", mientras otra las otras dos llevaban los lemas "Paz y Libertad" -con el dibujo de una paloma de la paz- y "Referéndum es democracia" -con una urna". El movimiento de las pancartas se ha realizado durante más de tres cuartos de hora, 

Aspecto de una parte de la manifestación por la Diada / EFE

Aunque el vértice de la manifestación era la intersección de Passeig de Gràcia y Aragó, la fila 0 se ha situado en la Plaça Catalunya, donde se encontraba el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, junto a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y el presidente de la ANC, Jordi Sánchez. Muy cerca, los otros coorganizadores, los presidentes de Òmnium, Jordi Cuixart, y de la AMI, Neus Lloveras.