Publicado: 28.09.2015 00:21 |Actualizado: 28.09.2015 07:41

Baños (CUP): "La legalidad española ha de ser desobedecida a partir de mañana"

La formación independentista triplica sus resultados y reitera que no aceptará a Artur Mas como presidente de la Generalitat. Se compromete a luchar contra la exclusión social.

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El candidato de la CUP, Antonio Baños, celebra en su sede los resultados de su formación en las elecciones catalanas. EFE/ Quique García

El candidato de la CUP, Antonio Baños, celebra en su sede los resultados de su formación en las elecciones catalanas. EFE/ Quique García

BARCELONA.- La CUP (Candidatures d’Unitat Popular) se ha convertido en estas elecciones en una fuerza decisiva. Conscientes de ello, sus nuevos parlamentarios dejan claro que mantienen su voluntad rupturista con el Estado español y con el orden económico dominante, pero queda en el aire hasta dónde están dispuestos a hablar en torno a la formación del nuevo gobierno de la Generalitat.

“Artur Mas no tendrá nuestro sí a la Investidura”, ha explicado Antonio Baños a Público. “Si la abstención no le vale, el problema lo tienen ellos -advirtió el candidato de CUP en declaraciones a este diario-. Nosotros lo único que queremos es que el mandato que hoy han dado los ciudadanos no sea traicionado”. Baños desea la formación de un gobierno catalán, claro está, y “ayudarán” en lo que puedan siempre que sea para la construcción de un Estado. Más allá, subraya Baños, “la aritmética es la que es” y “nosotros no diremos qué composición tiene que tener el gobierno”.

Antes, en su comparecencia ante los medios y los miembros de la formación, Baños aseguraba que ésta es "la noche en la que todo empieza. A partir de mañana, la legalidad española ha de ser desobedecida”.



La CUP ha conseguido 330.000 votos y ha pasado de 3 a 10 representantes en el Parlament de Catalunya

En compañía de su compañera de candidatura Anna Gabriel, han hablado a los seguidores de la CUP en términos reivindicativos del espacio político que han hecho crecer, el de las voces que se expresan a la vez en nombre del “independentismo, el socialismo y el feminismo”. Se dirigían a centenares de personas, reunidas en el local social de un antiguo barrio obrero, el Casino de l’Aliança del Poble Nou, que coreaban lemas a favor de la “creación de poder popular” y en contra del capitalismo. Han conseguido 330.000 votos y han pasado de tener 3 a 10 representantes en el Parlament de Catalunya. El propio Baños ha interpretado este avance “como una victoria del anticapitalismo”. Ha anunciado tiempos de “ruptura y la desobediencia” y ha asegurado que “este proceso no lo para nadie”.

La actitud combativa y rupturista de la CUP está fuera de toda duda, por su tradición, voluntad y propósitos para el futuro, pero queda en el aire la actitud que adoptarán en el Parlament de cara a la formación del nuevo gobierno de la Generalitat, porque poco antes de dirigirse a los suyos habían oído decir a Artur Mas que “los del sí” habían conseguido 72 escaños, dando por hecho que formaban parte de un bloque.

"Basta" de exclusión social

El cabeza de lista de la CUP ha reclamado “un plan de choque social”, en contra de la pobreza, los desahucios y que garantice que todo ciudadano “podrá comer tres veces al día”. “Hay que decir basta a la exclusión social”; hace falta “un plan de choque de rescate ciudadano”, ha insistido, para a continuación aclarar que “luego hablamos de lo que haga falta”. Baños ha recordado asimismo que en un día como este 27 de septiembre, murieron los últimos fusilados por el franquismo. Con ellos en la memoria, ha dicho, “hay que enterrar el régimen monárquico”.

El candidato de la CUP, Antonio Baños, y el lider de la formación independentista, David Fernández, celebran los resultados obtenidos en las elecciones catalanas. EFE / Quique García

“La participación ha sido la gran ganadora”, había explicado Gabriel antes de dedicar los resultados obtenidos a gente que ha trabajado con ellos y “no ha podido verlos”, al tiempo que aseguraba que siempre les encontrarán “defendiendo los intereses de la clase trabajadora” y que no olvidarán “a otros pueblos del Estado y del mundo”.

Baños ha retomado el tono más radical y rupturista para cerrar el acto, diciendo que hoy “los catalanes se habían hecho dignos de su país”, que “una vez más iniciaban una revolución” y que “su conflicto político está ante los ojos del mundo”.

Curiosamente entre el público independentista sólo ondeaba una bandera, y era roja. La noche electoral de la CUP ha concluido con el canto de Els segadors, pero también con la Internacional, asentando así el tono solemne y firme de sus intervenciones.