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La batalla por la sucesión de Rajoy 'Dar la cara' por el PP de la caja B: el mantra de Casado y Cospedal para ganar

La secretaria general del Partido Popular y aspirante a la Presidencia del partido reconoce que sus explicaciones sobre la corrupción han "perjudicado su imagen", aunque afirma no arrepentirse de que le hayan "partido la cara" por los suyos. No es una cuestión inocente, ya que siempre ha reprochado a Soraya Sáenz de Santamaría que se resistiese a dar explicaciones sobre la corrupción. Todos los candidatos prometen juego limpio, pero siguen intercambiándose dardos.

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Los candidatos a presidir el Partido Popular, María Dolores de Cospedal y Pablo Casado, durante la presentación de avales, en la sede del partido en Madrid.EFE/JJ Guillén

Los tres principales aspirantes a la Presidencia del PP se venden como candidatos "de los militantes" -pese a llevar años en órganos de dirección-, como únicos garantes de la "unidad" y la "integración" y, en el caso de María Dolores de Cospedal y Pablo Casado, pelean también por la bandera de haber "dado la cara" por el PP.

Este jueves, durante una entrevista en TVE, la secretaria general del PP ha vuelto a utilizar su defensa del PP como aval de cara a los militantes, reconociendo que haber "dado la cara" por el partido "ha perjudicado su imagen", aunque no se arrepienta. "He dado la cara y he defendido a mi partido de temas que no tenían que ver directamente conmigo porque es mi partido, y porque los miles de militantes del PP que cada día se levantan a trabajar y a dar lo mejor, no se merecían que nuestro partido estuviera manchado por las corruptelas o por los robos que hubieran podido hacer algunas personas vinculadas con nosotros en el pasado".

Cospedal: "La militancia prefiere a alguien que da la cara que a las personas que se esconden"

Sin explicitar más, Cospedal apelaba a su criticada comparecencia sobre la "indemnización en diferido", a Luis Bárcenas y a su batalla contra el extesorero del PP, pero también a otros momentos en los que, como número dos de la formación, ha tenido que comparecer en su nombre en circunstancias adversas.

Por su parte, el vicesecretario de Comunicación del PP presumía por última vez de su capacidad de "dar la cara" este jueves, cuestionado por las irregularidades en torno a su máster universitario -el mismo que aseguraba haber cursado Cristina Cifuentes-, por las que puede llegar a ser imputado.

El lunes, en la presentación de su candidatura, Casado también sacó pecho por su defensa del partido frente a corruptos "a los que ni siquiera había visto": "He dado la cara en las peores noches electorales en esta casa, en el atril en la sala de las ruedas de prensa defendiendo la honorabilidad del partido frente a traidores que ni conocía o ni siquiera había visto", aseveró.

Casado: "He dado la cara en las peores noches electorales, en la sala de ruedas de prensa defendiendo la honorabilidad del partido frente a traidores que ni conocía"

Desde el último congreso nacional del partido, al arranque de 2017, cuando Casado se convirtió en vicesecretario, él, sus homólogos y el coordinador general, Fernando Martínez-Maillo, se han repartido parte de las comparecencias más peliagudas. No obstante, y más allá del rédito que pueda lograr al destacar esta cuestión, el hecho de que Cospedal se refiera a cómo le han "partido la cara" por los suyos no es inocente, y le permite señalar a Santamaría de manera velada, como explican fuentes del partido.

La militancia, afirmaba la exministra de Defensa en la misma comparecencia, "prefiere a alguien que da la cara que a las personas que se esconden". Cospedal siempre ha acusado a Santamaría de no implicarse en la defensa del partido en lo que respecta a los casos de corrupción, que además no atañían directamente a ninguna de las dos, y desde el PP interpretan que esto es precisamente lo que quiere subrayar la exministra de Defensa.

Santamaría, preguntada por el origen de su mala relación con Margallo: "¿Usted lo conoce?". "Pues ya está"

Por su parte, en entrevista en la COPE, Santamaría se ha limitado a defender que la "renovación" comienza "por uno mismo", y por un "compromiso ético" que asegura tener. No obstante, donde sí ha querido dar la batalla es en la captación de voto joven. En la misma intervención, Santamaría ha defendido el "impulso regenerador" que suponen los más jóvenes para el partido, y ha pedido que los representantes de Nuevas Generaciones en los distintos territorios tengan un asiento en los respectivos Comités de Dirección: "Eso es regeneración, eso es renovación, eso es apertura", afirmaba.

Un par de horas después, la portavoz de la campaña de Cospedal, la exministra de Sanidad de Rajoy, Dolors Montserrat, aprovechaba una entrevista en La Sexta para recordar que esta propuesta de Santamaría ya ha sido puesta en práctica por Cospedal en la cúpula de Castilla-La Mancha, que ella preside.

Ambas candidatas son conscientes de la importancia de apelar al voto joven, tanto a la interna como a la externa, como también lo es Casado; pregona que es el momento de que la "nueva generación" a la que quiere representar se ponga a los mandos del partido, además de defender la importancia de "recuperar la base electoral de los jóvenes".

El temor a la batalla

En otro orden de cosas, y aunque este jueves los aspirantes a liderar el PP han mantenido las formas, de manera más o menos velada han vuelto a lanzar nuevos dardos a sus contrincantes. La más activa en este frente ha sido la candidatura de Cospedal, desde la que han reprochado a Santamaría y Casado que, a diferencia de la número dos del PP, nunca hayan ganado elecciones.

También han criticado que Casado, que este jueves ha participado en varios encuentros con militantes en distintas ciudades, se haya adelantado a la fecha oficial de arranque de la campaña -el sábado-. Lejos de cruzarse de brazos, el resto de candidatos desfilaban ante los medios de comunicación.

Otra de las perlas corría a cuenta de Santamaría: preguntada por cuál es el origen de su mala relación con el exministro de Exteriores de Rajoy y candidato, José Manuel García Margallo, la exvicepresidenta del Gobierno se mostraba más directa de lo que acostumbra: "¿Usted conoce a José Manuel García-Margallo?". "Pues ya está", afirmaba.

En público, todo son promesas de buenas intenciones, pero en privado los candidatos modulan su optimismo. Todos insisten en que jugarán limpio, destacan que el PP no tiene nada que ver con el PSOE, escenario de grandes batallas durante los procesos de primarias, mientras otros dirigentes reconocen que la tensión va a ir in crescendo, que la guerra abierta puede desencadenarse en cualquier momento.

Además de Cospedal, Santamaría, Casado, y Margallo, hay otros tres precandidatos: el expresidente de Nuevas Generaciones en Valencia, José Luis Bayo; el diputado y secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del PP, José Ramón García-Hernández, que fue el primero en anunciar este paso, y Elio Cabanes, concejal de La Font de la Figuera (Valencia)