Publicado: 10.05.2014 00:01 |Actualizado: 10.05.2014 00:01

Boom electoral: nacen 64 partidos en cuatro meses

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"Nosotros lo tenemos muy claro: la reforma de este país no va a ser realizada por la casta profesional de la política". Así de contundente se muestra Luis Suárez, presidente y fundador de un partido cuyo nombre tampoco deja lugar a dudas: "Eliminamos políticos y...". Se trata de una de las opciones políticas más originales -y directas- nacidas en lo que va de 2014, un año que promete convertirse en uno de los más movidos en los registros del Ministerio del Interior. Entre el 1 de enero y el día de hoy, la democracia española ha sumado 64 nuevos partidos, creados al calor de las próximas elecciones europeas. Hay de todo... y para todos los gustos.

En cualquier caso, sólo unos pocos han logrado conseguir los avales necesarios -15 mil firmas- para presentarse a las votaciones del 25 de mayo. Conscientes de lo lejos que queda el Parlamento de Bruselas, la mayoría sueña con olfatear el poder en las municipales, autonómicas y generales de 2015, aunque saben que lo tendrán difícil: desde que el dictador Franco fue enterrado, 4.146 partidos políticos han sido registrados legalmente en este país. Una buena parte de ellos desapareció sin dejar apenas rastro de su efímera existencia. 

En Impulso Social (IS), una de las nuevas marcas registradas este año, rezan -nunca mejor dicho- para no estar condenados al mismo destino que otros tantos partidos. Detrás de estas siglas se encuentran los ultracatólicos de Alternativa Española -formación dirigida por Rafael López Diéguez, yerno del recientemente fallecido político franquista Blas Piñar-, los no menos religiosos de Comunión Tradicionalista Carlista (CTC) y los antiabortistas del Partido Familia y Vida. Tal como anticipó Público hace algunas semanas, estas tres plataformas pretenden convertirse en la opción más clara y contundente de los enemigos del aborto. Basándose en un discurso de corte fundamentalista -"Por una Europa cristiana", proclama uno de sus lemas-, IS pretende conquistar votantes alrededor de las iglesias. 

El panorama ultraderechista también cuenta desde esta primavera con "Som Catalans" (Somos catalanes), un partido registrado por ex miembros de la Plataforma X Catalunya del xenófobo Josep Anglada, al que sus antiguos compañeros acusan de "españolista". Al frente de la nueva formación se encuentra Ester Gallego, quien en las elecciones municipales de 2011 resultó electa concejala por PXC en Manlleu -cargo al que renunció de inmediato por sus divergencias patrióticas con Anglada-. "Nos definimos como un partido catalán, identitario y anti-inmigración", aclaró Gallego a Público.

"Som catalans" también está a favor de la independencia de Cataluña y de su consolidación como estado propio. "No nos sentimos españoles", explica su responsable. En caso de que los catalanes lograsen independizarse, este partido cree que habría que repatriar a los inmigrantes ilegales. "Estamos sufriendo una invasión, sobre todo en la comarca de Osona, donde un 53% ya son hijos de inmigrantes", se lamenta Gallego. En la web del partido -aún sin terminar-, un comunicado advierte que la inmigración pone en peligro "la fisonomía, la seguridad ciudadana y la calidad de vida de Osona y del resto de las comarcas catalanas". "Las sociedades multiculturales no funcionan", remata la presidenta.

Su discurso -bastante similar al mantenido por el ultraderechista Vlaams Belang de Bélgica o la xenófoba Liga Norte italiana- es radicalmente contrario al que mantiene otra de las formaciones nacidas en las últimas semanas: el Partido Multicultural por la Justicia Social, impulsado por inmigrantes latinoamericanos. "El multiculturalismo implica el respeto a la opción de cada comunidad e individuo dentro de un marco legal construido democráticamente en común; defendemos la tolerancia en la convivencia social y derechos políticos para todos", señalan desde esa formación.

En sus estatutos, los "multiculturales" también se manifiestan a favor del "microfederalismo" y sostienen que Euskadi y Canarias -no mencionan a Cataluña- podrían convertirse en estados independientes. Ahí coinciden con Euskal Herria Bildu, que también ha decidido registrarse como partido político de "ámbito territorial" en la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra. Si bien la coalición electoral integrada por la izquierda abertzale oficial -ahora denominada Sortu-, Eusko Alkartasuna, Aralar y Alternatiba llevaba funcionando desde 2012, su inscripción en el Ministerio del Interior se produjo el pasado 1 de abril.  

Los abertzales no son los únicos independentistas que han acudido al registro del gobierno español para formalizar sus actividades. También lo ha hecho el "Moviment Demócrata Catalá" del alcalde de Vic y presidente de la Associació de Municipis per la Independència, Josep Maria Vila d'Abadal, así como "Compromisu por Asturies", impulsado por Unidá Nacionalista Asturiana y Bloque por Asturies. Hace algunas semanas, el portavoz de este nuevo partido anunció que respaldarán a Podemos en las elecciones europeas. "Como asturianistas, nuestra primera prioridad es lograr que Asturies esté representada en todas las instituciones donde se deciden cuestiones que nos inciden directamente", indicó su portavoz, Daniel Fernández, en un comunicado hecho público a finales de marzo.   

Más allá de las banderas nacionales, durante los primeros meses de 2014 también han aparecido formaciones políticas que apuntan sus dardos contra otras cuestiones, como el "Partido de los Perjudicados por las Preferentes" (PPPr). Su creador es el abogado Joaquín Yvancos, ex representante legal del empresario José Luis Ruiz Mateos. "No somos un partido político tradicional, ni tenemos vocación de permanencia -subraya el PPPr en su acta de presentación-. Nuestro único objetivo es regenerar la democracia española. Que los ciudadanos se sientan orgullosos de sus instituciones y no sean motivo de vergüenza por el descrédito acumulado tras años de corrupción y nepotismo". 

La corrupción de la clase política también figura entre los objetivos a batir por el "Eliminamos políticos y..." del gallego Luis Suárez o por el "Partido Radical de Ciudadanos Españoles", inscripto de forma oficial el pasado 24 de febrero. Su domicilio legal está en la localidad de Getafe, pero sus impulsores sueñan con expandirse a otras zonas del Estado. "Lo que sí queremos dejar claro es que nosotros no tenemos nada que ver con estos radicales que destrozan el mobiliario urbanístico, que queman contenedores y que cometen actos vandálicos", aclararon en su nota fundacional.

Tampoco faltan los declaradamente bienintencionados, como el "Partido del Bienestar de la Gente", el "Partido para la Defensa y Protección del Bien Común" o el "Partido de los Emprendedores de Cerdanyola", fundado por un desilusionado ex miembro del PP en esa localidad catalana. Independientemente del nombre, bandera o adscripción ideológica, todos coinciden en prometer que trabajarán por los demás.