Publicado: 29.04.2014 12:13 |Actualizado: 29.04.2014 12:13

Botella afirma que "sólo cambia el casero" tras vender viviendas sociales a un fondo buitre

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La venta de 1.860 viviendas sociales a un fondo de inversión sólo supone para la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, un cambio de casero. Así lo ha dicho la primera edil en el Pleno ordinario del Ayuntamiento: "Sólo cambia el casero".

El cambio al que se refiere Botella es bastante preocupante para los inquilinos de los inmuebles, viviendas de protección oficial propiedad de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (empresa pública dependiente del Consistorio) que han sido vendidas por 128 millones de euros al fondo de inversión Blackstone, pero según la alcaldesa, los inquilinos "mantiene sus derechos y obligaciones".

Una perspectiva distinta totalmente opuesta a la del portavoz socialista en el Ayuntamiento, Jaime Lissavetzky, que ha apuntado que los vecinos están empezando a recibir unas "amenazantes" cartas por parte de este fondo de inversión en las que habla de la posibilidad de subirles la renta.

El edil ha recordado que son viviendas "promovidas por la EMVS y financiadas con dinero público" y que fueron vendidas "a precio de saldo", por un importe medio de 65.000 euros. "Los madrileños hemos pagado solidariamente un parque que se reduce", ha apostillado después de pedirle a la alcaldesa que no cayera en su contestación en un discurso basado en el "malvado (José Luis Rodríguez) Zapatero".

Sin embargo, Botella ha zanjado el debate sobre la venta del parque público de viviendas comparando la política madrileña en la materia con la andaluza: "Vamos a hacer una política de vivienda como la que no se hace en Andalucía", ha respondido la primera edil, en referencia a la crisis de Gobierno regional entre PSOE e IU que provocó el desalojo de la Corrala Utopía de Sevilla. Botella ha apuntado, por su parte, que el proceso de venta "no afecta a los contratos de los inquilinos, que tienen los mismos derechos y obligaciones, en unas viviendas que siguen siendo protegidas y que se rigen por la normativa de las viviendas de protección pública".

También ha explicado que se decidió venderlas "para garantizar la permanencia de la EMVS y para garantizar el futuro de la vivienda social". "Sólo cambia su casero, sólo cambia el emisor en el contrato de alquiler", ha zanjado, después de pedirle al socialista que "no introduzca dudas" entre los inquilinos.