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Callejero franquista La Justicia tumba dos recursos que pedían mantener el nombre de dos calles franquistas de Madrid

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid aún tiene que pronunciarse sobre otros recursos, entre ellos el de la Fundación Francisco Franco, que mantienen paralizado, de manera cautelar, el cambio de las 52 calles franquistas de la capital. 

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El cambio de las calles 'Hermanos García Noblejas' y 'Asensio Cabanillas' fue recurrido tanto por los familiares como por el grupo empresarial Astilbe

La sombra franquista está hoy más cerca de desaparecer del callejero de Madrid. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha rechazado la petición de suspender de manera provisional el cambio de las calles Hermanos García Noblejas y Asensio Cabanillas. Las dos direcciones se encuentran entre las 52 que el Ayuntamiento aprobó modificar el pasado mes de mayo, pero que el Consistorio tuvo que dejar en suspenso ante la avalancha de recursos que asociaciones como la Fundación Francisco Franco interpusieron en los tribunales de lo contencioso-administrativo.

Ahora bien, el Ayuntamiento de Madrid no podrá continuar con su plan de sustitución del callejero franquista, tal y como aprobó el Pleno de la ciudad sin ningún voto en contra, hasta que el propio TSJM se pronuncie sobre el resto de recursos que han pedido a los juzgados medidas cautelares de suspensión.

"Nos parece bien que el TSJM vaya poniendo en su sitio las iniciativas de algunos nostálgicos del franquismo", señalan fuentes municipales

Concretamente, el TSJM tiene que pronunciarse aún sobre el recurso interpuesto por la Fundación Francisco Franco que pide paralizar todo el plan del Consistorio; pero también sobre las medidas de suspensión que fueron adoptadas por los juzgados de lo contencioso-administrativo en los casos de las calles dedicadas al General Millán Astray, a la División Azul y al propio Asensio Cabanillas

En el caso de que el Tribunal Superior de Justicia prosiga con el mismo criterio que ha adoptado en los dos mencionados autos y rechace las peticiones de suspensión cautelar, el Ayuntamiento de Madrid tendrá las manos libres para acometer el cambio del callejero franquista a la espera de la decisión judicial definitiva sobre el fondo del asunto: si la retirada de las calles con nomenclatura franquista es acorde a la Ley. Cabe destacar en este caso que el Ayuntamiento esgrimió para el cambio de nombre el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, pero que asociaciones como la Fundación Francisco Franco acudieron a los tribunales con el argumento de que la decisión era "ilegal" e "ideológica"

"Para nosotros es una buena noticia que nos permite encarar con optimismo el futuro, pero también con prudencia ya que son solo dos casos y faltan más. No obstante, nos parece bien que el TSJM vaya poniendo en su sitio las iniciativas de algunos nostálgicos del franquismo que están utilizando la vía judicial para ir contra un acuerdo aprobado por una inmensa mayoría en el Pleno del Ayuntamiento", señalan fuentes municipales a Público

No concurren los presupuestos para la medida cautelar

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha alegado en los dos autos que deniegan la suspensión cautelar de la retirada de las calles Hermanos García Noblejas y Asensio Cabanillas que no se dan los "presupuestos legales" para adoptar la "medida cautelar" ya que en caso de que el Ayuntamiento ejecutara su plan no habría "consecuencias irreparables" para ninguno de los demandantes. 

Así, la Sala rechaza los argumentos tanto de los descendientes de García-Noblejas, que aducían principalmente razones de tipo moral, como del grupo empresarial Astilbe S.L., con sede en la calle Asensio Cabanillas, que señaló que el cambio de la calle le acarreaba un costo de 3.045 euros por el cambio de "tarjetas de visita, membretes en las cartas y sobre y cambio de domicilio social". 

Las dos sentencias del TSJM marcan, por tanto, un punto de inflexión que permite al Ayuntamiento pensar que en los próximos meses se puede solucionar el embrollo judicial que impide la retirada del callejero franquista de la capital.