Publicado: 08.09.2016 22:09 |Actualizado: 09.09.2016 07:00

El caos del voto exterior: sólo el 4% del censo ha podido rogarlo para el 25-S en Galicia

En el caso de los comicios vascos, lo ha solicitado un 6,8% desde fuera de España.

Publicidad
Media: 4
Votos: 1
Comentarios:
Miembros de CREando en común: sección consular de Berlín.

Miembros de CREando en común: sección consular de Berlín.

BERLÍN.- Con las próximas elecciones autonómicas de Galicia y el País vasco, resurgen los problemas para ejercer el sufragio activo desde el exterior. Es el caso de muchos emigrantes que no podrán personarse en sus comunidades autónomas el 25 de septiembre y han tenido que solicitar su derecho a voto por tercera vez en menos de un año, si es que votaron también el 20-D y 26-J.

Este tedioso proceso comienza con la inscripción consular, para la que hay dos modalidades: residente permanente y residente temporal. La primera supone poder votar por correo o en el propio consulado, para lo que previamente se han debido recibir las papeletas, pues en el consulado tan sólo está la urna. Con la temporal sólo se pueden enviar los sufragios por correo postal, del que nunca se tendrá certeza de si ha llegado, salvo que se pregunte expresamente en la propia mesa electoral.

Tras la inscripción, llega el “ruego del voto” y el envío del mismo por correo ordinario. Los gastos postales pueden ser asumidos por el propio Estado español, aunque se fijan en un tope máximo y no suelen ser devueltos o lo son al cabo del tiempo. En algunos países como Noruega llegar a votar puede ocasionar un gasto de unos 20 euros aproximadamente. Al problema de los plazos, que se han alargado hasta el propio 25 de septiembre si se hace en la urna consular, se une la imposibilidad de muchos emigrantes para desplazarse desde sus lugares de residencia hasta el consulado más cercano.

Con la incertidumbre de si habrá terceras elecciones generales, el grupo de voto de Marea Granate trabaja sin descanso desde hace más de año y medio, cuando fueron las elecciones andaluzas. “Es agotador. Es una vergüenza que elección tras elección desde Marea Granate estemos haciendo el trabajo de la administración sin que se preocupen de informar convenientemente y teniendo que denunciar públicamente los casos de opacidad e irregularidades consulares”, cuenta María Almena, portavoz del grupo.

Tras esto, ha sido un no parar de citas electorales. El resultado del duro procedimiento burocrático es que tan sólo el 6,8% de las personas registradas ha podido rogar su voto a tiempo para las elecciones vascas y un irrisorio 4% lo ha hecho para las gallegas. La cifra de quienes realmente votarán desde el exterior será menor el próximo día 25, pues hay que descontar a quienes no les llegarán las papeletas o los que tendrán algún tipo de traba que les hará quedarse por el camino en el proceso.



La inscripción consular permanente sienta baja en el padrón español, por lo que se pierde el derecho a sufragio en las elecciones municipales, conservándolo en el caso de las autonómicas y generales. Si se está registrado en el lugar actual de residencia se puede obtener el derecho a ejercerlo en los comicios municipales de esa localidad.

Eso ha ocurrido, por ejemplo, en Berlín, donde esta cita electoral municipal tendrá lugar el próximo 18 de septiembre y a la que los emigrantes españoles están llamados a ejercer su voto. En estas elecciones es importante el voto migrante debido a la amenaza de que Alternativa para Alemania (el partido xenófobo que el pasado domingo superó a la CDU de Merkel en las elecciones de Mecklemburgo-Antepomerania) pueda gobernar en algún distrito berlinés.

Ese mismo día el consulado español vivirá otro plebiscito: las elecciones a consejos de residentes en el extranjero (CREs), a las que sólo están convocados los residentes permanentes. En Berlín sólo se ha presentado una lista, llamada CREando en común, en la que participa Elia Carceller. “Son órganos consultivos que pretenden servir de canal de comunicación entre la embajada o consulado y la ciudadanía española en el exterior. Las elecciones se convocan cada cuatro años, aunque hasta ahora no se les había dado mucha publicidad desde las instituciones. Nosotros tendremos que conseguir 500 votos, o no se constituye el CRE. Nuestra intención es que lleguen al consulado nuestras necesidades y demandas, también que haya más transparencia”, cuenta. Las de Bruselas, por ejemplo, se celebran a la par que las elecciones vascas y gallegas, el 25 de septiembre.

Desde Marea Granate, colectivo trasnacional de emigrantes, opinan que “se necesita un cambio de modelo para garantizar nuestro sufragio. Una reforma electoral requiere profunda reflexión y, en lo referido al voto en el exterior, la eliminación únicamente del voto rogado sería una medida de maquillaje exprés, pues esto no es más que la punta del iceberg”, declaran.