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Carles Puigdemont Puigdemont, en Copenhague: "La sombra de Franco es todavía larga en España" 

El candidato para ser investido de nuevo como president de la Generalitat cree que en breve habrá un Govern en Catalunya, tras criticar el apoyo de la UE a Rajoy para combatir el proceso soberanista catalán, una posición que ha atribuido a que formar parte "de la familia popular europea".

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Carles Puigdemont durante su discurso en la Universidad de Copenhague. EFE/Ricardo Ramirez

El candidato para ser investido de nuevo como president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asegurado este lunes que "la sombra de Franco es todavía larga en España", y ha señalado que, pese a que el Govern ha propuesto hasta en 18 ocasiones el referéndum, el PP no ha querido dialogar, como sí lo hizo con ETA. 

"El problema es que el Estado español no reconoce Catalunya como nación. El Gobierno catalán ha propuesto hasta 18 veces el referéndum. Pero, la sombra de Franco es todavía larga en España. El PP llegó a hablar con ETA, pero no sobre el referéndum", ha sostenido en su intervención durante un debate en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).

Puigdemont cree que en breve habrá un Govern en Catalunya, tras criticar el apoyo de la UE al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para combatir el proceso soberanista catalán, una posición que ha atribuido a que formar parte "de la familia popular europea" (PPE). Además, se ha quejado del "alto precio" que han pagado por el 1-O porque les han tratado como a "terroristas" y algunos, como él, "se han tenido que exiliar" para evitar la cárcel.

"¿Formar parte de una familia política es más importante que el hecho de que se violen derechos fundamentales? Lo que pasa en Catalunya es decisivo para el futuro de Europa, tanto como el Brexit", ha apostillado.

Para Puigdemont, la UE ha sido un éxito a la hora de promover la democracia, prosperidad y bienestar, pero también tiene "fracasos" tales como la gestión de la crisis en Grecia, el conflicto en Ucrania, la acogida de refugiados y en ámbitos como la defensa de los derechos humanos en Catalunya.

Incuso se ha preguntado "qué autoridad moral le queda a Europa cuando tiene conversaciones con gobiernos totalitarios para defender los derechos humanos".

En su opinión, los catalanes se consideran europeos y quieren más integración, pero vinculada con "más democracia y una aplicación uniforme del derecho comunitario a todos los Estados miembros".

Solución política y no penal

Según él, la UE actúa con "doble rasero" y trata de forma diferente a Estados grandes y pequeños, y les ha pedido que no vean como una crisis potencial el movimiento independentista catalán, y sí como una oportunidad para mostrar que la democracia es más importante que todas las fronteras, y que se pueden resolver conflictos a través de los votos.

Es más, considera que el apoyo de la Comisión Europea a Rajoy está "desconcertando" a muchos ciudadanos porque, a su juicio, se legitima el uso de la fuerza y las amenazas judiciales contra instituciones políticas catalanas.

Tras instar a la UE a reconocer el derecho de autodeterminación de Catalunya, ha reivindicado el referéndum del 1 de octubre, y ha asegurado que se equivocaron porque pensaron que Europa no permitiría "la violencia y la violación de derechos fundamentales" ejercida por el Estado.

También ha asegurado que el precio que han pagado por el 1-O ha sido alto porque "se han minado libertades fundamentales, políticos electos han sido envidos a prisión preventiva y se les ha tratado como terroristas, y otros se han tenido que exiliar" para evitar la cárcel, entre los que se ha incluido.

Sin embargo, ha apuntado que en Catalunya se constituirá en breve un Govern porque "es la hora de encontrar una solución política y no penal" para los ciudadanos catalanes, tras acusar al Estado de querer vengarse por lo sucedido.

Además, ha asegurado que Rajoy se ha negado siempre a encauzar una propuesta de diálogo para aumentar el autogobierno catalán, y lo ha atribuido a que España "no reconoce a Catalunya como nación, la ve como una provincia".

El presidente catalán cesado ha recordado que los partidos independentistas ganaron las elecciones del 21 de diciembre, y ha emplazado de nuevo a Rajoy a aceptar el resultado: "Si no lo acepta, significa que votar es inútil, que no hay democracia".