Publicado: 17.06.2014 18:59 |Actualizado: 17.06.2014 18:59

CCOO suma otras 15 denuncias a la querella argentina contra el franquismo

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El sindicato CCOO ha presentado hoy una quincena de denuncias más por supuestos casos de malos tratos y torturas cometidos durante la dictadura en España, para sumarlas a la querella argentina que instruye una magistrada argentina contra los crímenes del franquismo.

La denominada querella argentina fue interpuesta en 2010 ante el Tribunal Oral Federal de Argentina, creado especialmente para la defensa de los Derechos Humanos, por parte de un grupo de exiliados españoles por los crímenes cometidos por el franquismo entre 1936 y 1975, cuando España recuperó la democracia.

Tras recabar datos y testigos durante los últimos meses, el sindicato CCOO ha entregado hoy ante el consulado de Argentina en Barcelona una quincena de denuncias más, que se sumarán a las más de 2.500 denuncias y querellas que ya se han formalizado hasta ahora, de las que más de 250 ya han sido admitidas a trámite por la juez María Romilda Servini de Cubría.

En declaraciones a los periodistas, el secretario general de CCOO en Cataluña, Joan Carles Gallego, ha denunciado que el hecho de tener que recurrir a tribunales argentinos para lograr que se haga justicia en España demuestra las "limitaciones de la democracia española, que intenta asentarse sobre el olvido".

Las quincena de denuncias presentadas hoy por CCOO son relativas a la represión que sufrieron miembros del sindicato durante la dictadura, cuando fueron víctimas de "persecución política" por parte del régimen, según Gallego, por el simple hecho de organizarse, opinar y manifestarse.

Entre los denunciantes figura Josep Maria Rodríguez Rovira, que hoy ha explicado a los periodistas que fue detenido tres veces en 1973, cuando tenía 27 años, y fue víctima de torturas en los calabozos de la comisaría de la Policía en Barcelona.

También ha acudido hoy al consulado argentino la hija de Lluís Benito, que falleció a los 30 años de edad en 1964 tras recibir una paliza en los calabozos de la comisaría la policía armada tras un incidente con un taxista, según su familia.

Pese a que Benito no militaba en ningún sindicato, su hija Montse, que cuando ocurrieron los hechos tenía dos años, se ha sumado a las denuncias presentadas por CCOO porque considera que ha llegado la hora de hacer justicia.