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Cerco a la reforma del PP contra el independentismo en el Constitucional

El martes la Cámara baja aprobará una proposición de ley del PNV que elimina las reformas del alto tribunal que introdujo el PP en 2015 para inhabilitar a políticos “desobedientes”

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Lourdes Ciuró (PDeCAT), acompañada de diputados de ERC, En Comú Podem, PNV y Bildu. / KIKO HUESCA (EFE)

MADRID.- La reforma de la ley del Tribunal Constitucional (TC) que impuso la mayoría absoluta del PP en 2015 apenas unos días antes de la disolución de la X Legislatura y la convocatoria de las elecciones generales del 20-D comenzará a ser historia esta semana. El pleno del Congreso de los Diputados debatirá de forma conjunta sendas iniciativas del PNV y del PDeCAT en ese sentido.

La reforma de la ley orgánica del TC, una norma que data de 1979, fue impulsada por Rajoy con el único propósito de “combatir” las decisiones que iban tomando las diferentes instituciones de Catalunya en el denominado proceso soberanista. De hecho, la reforma se justificó con el enunciado de “ejecución de las resoluciones del TC como garantía del Estado de derecho”.

Lourdes Ciuró: “Fue una reforma específica contra el proceso soberanista catalán; se adoptó al margen de la propia Constitución”

Con la reforma, tramitada en apenas unas pocas semanas por la vía de “urgencia” en ambas cámaras, el TC quedaba facultado para inhabilitar ipso facto al responsable de los actos suspendidos e incluso suspender a los funcionarios y cargos públicos que se negasen a cumplir sus resoluciones y sentencias.

Dado el duro enfrentamiento entre las instituciones del Estado y catalanas que ya existía entonces, las nuevas facultades del TC que introdujo el PP estaban orientadas a combatir expresamente el proceso soberanista iniciado en Catalunya. Con la reforma, el TC quedaba facultado para apartar del marco legal de forma inmediata a quienes entendiera que no acataban sus decisiones. Hasta ese momento los posibles contenciosos estaban en manos del proceso judicial ordinario.

“Fue una reforma específica contra el proceso soberanista catalán; se adoptó al margen de la propia Constitución, que no confiere esa capacidad ejecutoria al TC, y con toda la oposición en contra pocas horas antes de disolver Rajoy las cámaras”, declara a Público Lourdes Ciuró, diputada del PDeCAT que defenderá la iniciativa de su formación.

Ciuró añade: “Con esa reforma se dio un carácter de excepción al proceso soberanista porque se hurtaba la administración de justicia ordinaria a cualquier cargo público en Catalunya. Fue una muestra del nerviosismo y de la incapacidad del Gobierno de Rajoy y del PP para afrontar la situación”.

Para esta formación política soberanista “el proceso que se desarrolla en Catalunya puede desarrollarse con mayor normalidad y seguridad jurídica una vez se apruebe definitivamente la derogación de la reforma del TC que puso el PP”. Fuentes de ERC se manifiestan en similares términos.

Por su parte, Mikel Legarda, portavoz en esta iniciativa del PNV, estima que las novedades que aportó la reforma del PP para el TC “perjudican los equilibrios constitucionales y no son adecuadas para las circunstancias políticas actuales. La ley anterior a la reforma exprés del PP se adecua mejor al actual momento político y por eso proponemos un rol del Tribunal Constitucional como el que tenía en el pasado”.

En su opinión, la reforma “supuso un cambio sustancial del sistema político español al afectar al equilibrio entre poderes territoriales y por lo tanto al propio consenso constitucional y sitúa a la jurisdicción constitucional por encima del resto de órganos constitucionales en claro detrimento del principio de continuo y permanente diálogo entre órganos constitucionales. Estamos en presencia de una injerencia indebida, innecesaria y desproporcionada”, concluye.

"La reforma del PP fue una involución democrática, ya que es una política que va en contra de los parlamentos autonómicos. El PP convirtió al Tribunal Constitucional en un tribunal contra Catalunya”, critica Podemos

Sobre este debate el portavoz del grupo parlamentario de Podemos, que será el encargado de defender el apoyo de su grupo a las iniciativas de PDeCAT y PNV, asegura que “la reforma del PP fue una involución democrática ya que es una política que va en contra de los parlamentos autonómicos. Ahora hay fuerza parlamentaria suficiente para derogarla. El PP convirtió al Tribunal Constitucional en un tribunal contra Catalunya”.

El grupo parlamentario socialista, que se opuso en su día a la reforma impulsada por el PP de forma muy crítica –el debate supuso uno de los enfrentamientos más duros de la legislatura pasada entre los portavoces socialista, Antonio Hernando, y popular, Rafael Hernando–, respaldará la reforma que supone la vuelta al estatus del TC anterior a la reforma popular.

Pero los socialistas suscribirán únicamente ese punto de la proposición de ley del PNV por lo que será aprobado con los votos suficientes –mayoría absoluta– al tratarse de una ley orgánica. Sin embargo, no darán respaldo a otro punto en el que los nacionalistas vascos proponen eliminar el recurso previo de inconstitucionalidad vigente a las reformas de los estatutos.

Desde las filas socialistas consideran que de haber estado vigente se hubiera evitado la actuación que tuvo el TC sobre el Estatut catalán después de su probación por referéndum. Esa norma se eliminó en los años ochenta para evitar la conflictividad con las comunidades autónomas. Al tratarse de dos iniciativas similares el grupo socialista respaldará la presentada por el PNV únicamente.

El grupo parlamentario de Ciudadanos ha anunciado su voto en contra a las dos proposiciones de ley que, en cualquier caso, se debatirán de forma conjunta en el pleno del próximo martes como es habitual en los casos de iniciativas parlamentarias con contenidos de similares características.