Publicado: 17.05.2014 07:00 |Actualizado: 17.05.2014 07:00

Cuando las chicas son del PP

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Miguel Arias Cañete no supo encajar el repaso que le dio Elena Valenciano en el debate televisado el pasado jueves y, en vez de aceptar la derrota con elegancia, argumentó que había mantenido un perfil bajo para que no lo considerasen un machista. El candidato del PP a las elecciones europeas aseguró ayer que debatir con una mujer resulta "muy complicado". Según el exministro de Agricultura, "si haces abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa". Su reacción, con la que pretendía justificar el baño que le dio la cabeza de cartel socialista, no se recuerda en boca de políticos del PSOE tras haberse enfrentado contra adversarias conservadoras ante las cámaras.

Tomás Gómez, candidato socialista a la Comunidad de Madrid, se midió a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, durante la campaña electoral de 2011. Le tenía ganas, pues era la primera vez que debatían en televisión, pero no se aplicó con dureza y el combate a tres (también participó Gregorio Gordo, de IU) fue igualado. Gómez pudo no haber aprovechado todas sus cartas, pero no se le ocurrió recurrir al día siguiente a una burda excusa. Ni cuando se enteró de que la lideresa anunció que lo llevaría a los tribunales por "calumniarla" cuando dijo que pretendía "vender los hospitales y colegios a sus amigos". Gordo tampoco se valió de una machada para defender el empate en los estudios de Telemadrid.

No sabemos lo que habría ocurrido con María Dolores de Cospedal en 2011, entonces candidata del PP a la Junta de Castilla-La Mancha, porque rechazó medirse con José María Barreda, presidente y candidato socialista, en el canal autonómico. No tenía "mucha confianza en la imparcialidad de la televisión pública", sostuvo para eludir la contienda en un año de elecciones municipales y regionales, siguiendo la tónica en campaña de su partido, que esquivó los cara a cara catódicos. La excepción, claro, fue el verso suelto de Aguirre, porque Luisa Fernanda Rudi no cuenta: su contrincante en el plató de Aragón TV fue Eva Almunia.

Meses antes, Veo7 acogió a los portavoces parlamentarios de ambos partidos, Soraya Sáenz de Santamaría y José Antonio Alonso. Los espectadores emitieron su voto por teléfono y la actual vicepresidenta del Gobierno salió victoriosa en el área económica, lo que no acarreó ninguna salida de tono a la defensiva del socialista, y eso que tiempo atrás había sido ministro de Defensa.

Imposible reseñar debates a mayor altura, pues ni el PSOE ni el PP han presentado hasta ahora a una mujer como candidata a presidenta del Gobierno, una muestra de que el machismo comienza a entrar en ebullición en los cuarteles generales de los partidos y, en el caso de Cañete, se sirve caliente nada más salir del plató.