Publicado: 09.01.2017 19:46 |Actualizado: 09.01.2017 20:43

Cifuentes se rebela contra Rajoy y pide primarias en el PP

La dirección nacional del PP ve difícil que pueda prosperar la propuesta de elección directa del presidente del partido pero recuerda que serán los compromisarios del PP los que lo decidan en el Congreso Nacional que se celebrará en febrero.

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Ángel Garrido y Cristina Cifuentes en un pleno de la Asamblea de la Comunidad / EUROPA PRESS

Ángel Garrido y Cristina Cifuentes en un pleno de la Asamblea de la Comunidad / EUROPA PRESS

MADRID.— La gestora del PP de Madrid que dirige Cristina Cifuentes llevará el sistema de primarias al Congreso Nacional del Partido Popular a través de una enmienda a la ponencia Política y de Estatutos en la que pide que se aplique la premisa 'un militante, un voto' en la elección del presidente nacional, regional y provincial. Desde Génova, en cambio, ven complicado que pueda prosperar dicha enmienda aunque recuerda que serán los compromisarios del PP los que tengan la última palabra en el Congreso Nacional.

Distintos cargos del PP han repetido en todas sus intervenciones públicas que el sistema de delegados es tan democrático como las primarias y que ningún otro partido puede darles lecciones de democracia interna. Sin embargo, y para contentar a esas voces que pedían abrir más el partido, el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez-Maillo, hizo una propuesta en la ponencia Política y de Estatutos para elegir en doble vuelta al presidente a nivel nacional, regional y provincial. En la primera votación, los militantes podrían votar al candidato a presidir el partido, si bien en la segunda vuelta solo votarían los compromisarios en el congreso.

En concreto, mantiene el sistema de doble vuelta que ha propuesto el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez-Maillo, pero introduce como novedad que en la segunda vuelta todos los militantes puedan votar también al presidente. En el documento del número tres del partido esa segunda votación quedaba en manos de los compromisarios.

El PP valenciano que dirige Isabel Bonig es uno los territorios en los que las primarias también cuentan con bastante respaldo.

El Comité Ejecutivo del PP de Madrid aprobará el próximo jueves esta enmienda —que no quieren llamar primarias sino elección directa de presidente—, que está terminando de redactar el equipo que dirige el consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid y presidente del Comité Electoral del PP madrileño, Ángel Garrido.

A partir de ese momento, se buscará el apoyo de otras organizaciones territoriales para acudir con el mayor respaldo posible al cónclave del PP, que se celebra entre los días 10 y 12 de febrero en Madrid. El PP valenciano que dirige Isabel Bonig es uno los territorios en los que las primarias también cuentan con bastante respaldo.

Garrido ha puesto en valor el "salto cualitativo" y "avance sustancial" que supone que en los Estatutos del PP se recoja por primera vez un sistema de doble vuelta, donde puedan votar los militantes en una primera votación. Sin embargo, considera que "lo lógico y razonable" es que en la segunda vuelta sean de nuevo todos los militantes los que con su voto decidan quien será presidente. Y así lo plantearán en su enmienda.

Así, los candidatos que pasen a la segunda vuelta —lograr al menos el 10% de los votos emitidos en la primera vuelta— defenderán sus programas durante el primer día en el plenario del congreso del partido. En la segunda jornada, los militantes votarán de manera directa ('un militante, un voto') a uno de los candidatos finalistas y seguramente también a su equipo.

"Creo que hay pocas razones objetivas para oponerte a esta propuesta", ha afirmado Garrido

El propio Garrido ha anticipado a Génova la intención de la gestora del PP de Madrid de formular una enmienda en este sentido, que responde al compromiso de Cifuentes de avanzar en la regeneración democrática y devolver el protagonismo del partido a los afiliados como elemento clave para la revitalización del PP.

Se trata, según el PP de Madrid, de que los militantes tengan el máximo protagonismo y capacidad de decisión a la hora de elegir a sus presidentes, ya sea a nivel nacional o regional. Para solucionar los problemas logísticos que ha esgrimido Génova en más de una ocasión, plantean que los militantes que sean compromisarios pueda votar en el mismo cónclave y que los demás lo hagan en sus sedes territoriales.

Los compromisarios, para el debate ideológico

El PP de Madrid no toca la parte de la propuesta de Maillo relativa al papel de los compromisarios en cuanto a la presentación de enmiendas a las ponencias, así como la votación y aprobación. Esa tarea del debate ideológico seguirá recayendo en los delegados que acudan al cónclave como ocurre ahora.

Desde el PP de Cifuentes sostienen que con este modelo que plantearán en el congreso vía enmienda hacen un "planteamiento integrador" y están convencidos de que pueden salir adelante en el congreso del partido. "Creo que hay pocas razones objetivas para oponerte a esta propuesta", ha afirmado Garrido.

En cualquier caso, si finalmente no prosperase esta enmienda, Cifuentes está dispuesta a aplicar la premisa 'un militante, un voto' en el congreso regional del PP madrileño que se celebrará esta primavera, estirando el censo de forma que el número de afiliados sea equivalente al de compromisarios. Esta práctica ya se realizó en su momento en el cónclave de Baleares que enfrentó a José Ramón Bauza y Carlos Delgado.

Sin enmiendas sobre limitación de mandatos

La gestora del PP de Madrid no tiene previsto presentar una enmienda para limitar a ocho años los mandatos del presidente del Gobierno. Según Garrido, ésa es una cuestión de las Cámaras legislativas —en la Comunidad de Madrid ya se ha registrado una iniciativa en este sentido— que no debe incluirse en los Estatutos del PP.

Tampoco hará enmiendas como organización territorial para avanzar en la acumulación de cargos por entender que ya está regulado en las normas internas de la formación y se recogen excepciones.

Esta vez no hará una enmienda para eliminar del preámbulo la palabra 'humanismo cristiano' como sí hicieron Cifuentes y Garrido hace cinco años, una votación que perdieron en aquel congreso del PP celebrado en Sevilla.