Publicado: 29.09.2015 15:18 |Actualizado: 30.09.2015 11:22

Ciudadanos busca dar el 'sorpasso' 
al PP en las generales

Albert Rivera, crecido tras el éxito del 27-S, busca dar la estocada final al bipartidismo presentándose, de nuevo, como el partido del "cambio sensato", el "centro" y la "regeneración". Expertos en política consideran que quienes más deben temer a los naranjas son los conservadores del PP, sobre todo, por la falta de liderazgo de Rajoy. 

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante un acto del partido. Archivo REUTERS

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante un acto del partido. Archivo REUTERS

MADRID.- Se conocen como la "marca blanca del PP", pero aspiran a convertirse en mucho más que eso. Los Ciudadanos (C's) de Albert Rivera, tras cosechar éxito tras éxito en cada batalla electoral, ya se ven como la única alternativa al bipartidismo de cara a las generales. Y ya son muchos quienes creen que su imagen de "centralidad" les beneficiará y que conseguirán, por ello, arañar votos del PSOE pero, sobre todo, también del PP. 

Ejemplo de ello han sido los últimos comicios catalanes, en los que los naranjas se han posicionado como segunda fuerza tras la lista independentista de Junts pel Sí y la primera de entre las candidaturas "constitucionalistas". El mensaje oficial del partido, tras haber crecido de 9 diputados a 25 en el Parlament, es no sólo que Artur Mas y el nacionalismo han perdido, sino que "el cinturón rojo se ha convertido en naranja".

En efecto, buena parte del voto metropolitano que históricamente era feudo socialista -como los municipios de Viladecans, Gavà, Castelldefels y Hospitalet de LLobregat, entre otros- se ha ido a Ciudadanos, que obtuvo en total más de  725.000 votos. Pero el aumento de papeletas de los naranjas (458.000 más de las que obtuvieron en 2012) contrasta también con la pérdida de las mismas por parte de los conservadores del PP: 123.000. 

Y, aunque los expertos consultados por este diario son cuidadosos a la hora de extrapolar estos resultados a las elecciones generales que tendrán lugar en diciembre, confirman que son los de Mariano Rajoy quienes más deben temer a C's. Y eso pese a que los conservadores confían -al menos de cara a la galería- en que volverán a ser el "voto útil" tras el batacazo del 27-S. 



"Hemos crecido con votos del PP y del PSOE, pero también con el de los abstencionistas y el de la gente joven que votaba por primera vez", sentencia el secretario de Organización de Ciudadanos, Fran Hervías, que se niega a admitir que su electorado proviene sólo de la derecha. "Hemos demostrado que el éxito se obtiene presentando proyectos y programas, que se puede ganar al bipartidismo y al populismo con propuestas que se pueden cumplir", agrega.

"Hemos crecido con votos del PP y del PSOE, pero también con el de los abstencionistas y el de la gente joven que votaba por primera vez", sentencia el secretario de Organización de Ciudadanos

Para Hervías, "el voto bipartidista no es ideológico", motivo por el que asegura que saldrán a las generales "a ganar" a todo el electorado y no sólo al proveniente de PP o PSOE. "Nosotros siempre hemos dicho que el voto no es de los partidos, sino de las personas y por eso intentaremos que nos voten todos los que confían en el cambio sensato, en un proyecto para España que incluye promesas realizables y no utopías", adelanta también Jose María Espejo, miembro de la Ejecutiva de C's y responsable de la política de pactos tras las elecciones municipales y autonómicas del pasado 24 de mayo.

Dichas políticas les llevaron a mantener su imagen de "centro", al permitir los Gobiernos del PSOE en Andalucía y del PP en Madrid o Murcia -entre otros ejemplos-, pero ahora tanto Hervías como Espejo se muestran victoriosos tras el 27-S y ambos aspiran "a ganar" en las generales y no a quedarse como simple bisagra de unos u otros. Y eso que ninguno de ellos se atreve a extrapolar los resultados de Catalunya a la posible composición del Congreso de los Diputados.

En cualquier caso, tanto PP como PSOE han querido acercarse a Ciudadanos tras las catalanas por si pudieran convertirse en futuros socios de Gobierno. Ambas formaciones han felicitado a Rivera e Inés Arrimadas y han evitado ser excesivamente duros con ellos, por lo que parece que ya empiezan a tomarse en serio a sus rivales naranjas.

No obstante, es a Rajoy a quien más deben temblarle las piernas ante este escenario, según los expertos, puesto que a Pedro Sánchez aún le quedaría la opción de aliarse con Podemos, pero ya hay quien ve factible que Rivera pueda incluso pedir la cabeza del presidente si es el líder de C's quien se hace con la llave de la Moncloa el próximo diciembre.

El mensaje de "centro", "regeneración", "cambio" y "lucha contra la corrupción" ha llegado al electorado que, poco a poco, se ha vuelto naranja

"Es el PP quien debe estar preocupado por Ciudadanos", confirma Pere-Oriol Costa, catedrático de Comunicación Política de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). "C's ha ocupado el hueco del centro que ha dejado el PP yéndose, aunque Rajoy no quisiera, a la extrema derecha de José María Aznar y su FAES", añade. "Ciudadanos tiene potencialmente un público muy de corbata que en su día pudo votar a la UCD y ahora le roba votos al PP, muchos; al PSOE, pocos; y ha sacado de la abstención a muchos anticatalanistas", continúa el experto.

Con él coincide también Toni Aira, doctor en Comunicación y presidente fundador de la Societat Catalana de Comunicació i Estratègia Polítiques de Catalunya. "Ciudadanos nació en Catalunya arañando votos del PSOE, pero ahora está ampliando ese saco: sigue pescando en el caladero del PSC, pero también en el del PP", expone. "Han sabido surfear muy bien dentro de las opciones antinacionalistas y el votante catalán que votaba a los dos grandes partidos en clave nacional tiene ahora otra alternativa", argumenta.

Ambos coinciden en que el mensaje de "centro", "regeneración", "cambio" y "lucha contra la corrupción" ha llegado al electorado que, poco a poco, se ha vuelto naranja. "Han llegado en el momento perfecto, el de la crisis de confianza en los partidos tradicionales que, además, llegan a estas elecciones ya cansados, exhaustos y faltos de ideas nuevas", opina Aira. Para Costa, además, "han sabido hacer el cambio de chip y ocupar el agujero que PP y PSOE, pero sobre todo, el PP estaban dejando con sus casos de corrupción". "Además, cuentan con la credibilidad que les da el haber nacido impulsados por un grupo de intelectuales -como Albert Boadella o Arcadi Espada- que siguen engrosando con expertos como el economista Garicano", apostilla el catedrático de la UAB.

"Rajoy es el anti líder, mientras que Rivera es dinámico, joven, moderno, le va el lenguaje de los medios de comunicación..."

Pero el gran amuleto de los naranjas, el que va a conseguir -según Costa y Aira- robar más votos conservadores en las generales es, precisamente, su líder. "No creo que Ciudadanos vaya a tener tantos apoyos como para convertirse en segunda fuerza también a nivel nacional, pero está claro que robará votos al bipartidismo y, especialmente, al PP", insiste Aira. "Rajoy es el anti líder, mientras que Rivera es dinámico, joven, moderno, le va el lenguaje de los medios de comunicación...", enumera. "Pedro Sánchez puede intentar competir con él porque su mochila no es tan pesada como la de Rajoy, pero el presidente, no", concluye el doctor en Comunicación.

Lo mismo cree Costa, que considera que mientras el PSOE puede tener alguna oportunidad gracias al cambio de líder y Podemos copará el desencanto de los votantes de IU y la izquierda en general, el PP se queda desarmado frente a C's. Así, el catedrático tira por tierra el poco tirón que pueda tener Rajoy, un líder que "ha insultado a todos los ciudadanos" con la mala gestión de los casos de corrupción que crecieron en el seno de su partido. Un partido que, además, ha sido "fagocitado" por la extrema derecha y Aznar, insiste. Y es que, como ha señalado el propio Rivera, también para los expertos consultados por Público parece que "el peor rival para el PP es el propio PP".