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Ciudadanos, a la espera de que sea el PSOE quien mueva ficha primero

El partido de Albert Rivera decidirá su posible apoyo a un Gobierno del PP en función de si los socialistas presionan o no para pedir la cabeza de Rajoy. Rechazan por completo la vía alternativa en la que sea Sánchez el jefe del Ejecutivo con el apoyo de Podemos y C's.

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante el acto de cierre de campaña. Archivo EFE

MADRID.- Quieren pescar en río revuelto pero sin tener que mojarse los pies. Esa es la estrategia actual de Ciudadanos, que está dispuesto a entrar en un Gobierno del PP siempre que no sea Mariano Rajoy quien lo lidere. Pero para pedir la cabeza del actual presidente en funciones sus 32 escaños son insuficientes, por lo que dependen del movimiento del PSOE para decidir su postura.

La carambola consistiría en que sean los socialistas, con sus 85 escaños, quienes vendan cara su abstención a una investidura de los conservadores intentando a echar a quien, en realidad, se ha visto reforzado en su puesto tras haber logrado más apoyos que el 20-D y pasar de 123 a 137 escaños. Si es Pedro Sánchez quien lo consigue, Albert Rivera entraría entonces en el juego y, una vez regenerados los 'políticos', tocaría hablar de 'políticas'. 

Hasta el momento, ninguna de esas situaciones se ha dado todavía. Es más, todo parece indicar que el PP va a intentar primero la vía que le permitiría gobernar junto a C's (32 escaños), PNV (5), Coalición Canaria (1) y Nueva Canarias (1). Rajoy ha iniciado su ronda de contactos con CC, pese a que tanto los vascos como los naranjas han cerrado ya esta puerta. Los de Rivera insisten en que no estarán en ningún gobierno que dependa de fuerzas nacionalistas, entre las que incluyen al PNV.

Ciudadanos mantiene que no apoyará ningún Gobierno en el que estén presentes fuerzas nacionalistas como el PNV ni Unidos Podemos

También la Ejecutiva socialista ha decidido no apoyar, ni siquiera con la abstención, la investidura de Rajoy, por lo que cabría la posibilidad de que Sánchez terminara intentando gobernar con C's y Unidos Podemos juntos. Dentro de las filas moradas también hay voces partidarias de dejar que eche a andar la legislatura con los socialistas al frente, pero de nuevo los naranjas cierran esa puerta: su no a los de Pablo Iglesias sigue siendo firme porque no comulgan ni con su propuesta de referéndum en Catalunya ni con sus reformas económicas.

Para los Ciudadanos sólo hay una vía posible: la gran coalición a tres bandas que ellos intentaron liderar pese a no ser decisivos para unir al bipartidismo tradicional. Ni Rajoy ni Sánchez cogieron la mano de Rivera para sentarse a negociar. Y mientras el PSOE dejó la pelota en el tejado del PP, C's hizo lo propio en ambas casas: es Rajoy quien debe llamar primero y, en función de lo que haga Sánchez, Rivera entrará en el juego o se quedará, "tranquilamente" -como apuntan en el partido- en la oposición. 

A día de hoy, Rajoy no ha iniciado oficialmente los contactos con ambas formaciones, aunque todo apunta a que éstos serán más discretos de lo que lo fueron tras el 20 de diciembre. Este jueves por la tarde, cuando apenas había movimiento en el Congreso, se ha visto a Rivera por los pasillos de la institución donde en su día se reunió a escondidas con Sánchez mientras el equipo socialista intentaba llegar a acuerdos con Podemos e IU. Fuentes conservadoras aseguran, además, que ya se han producido llamadas para iniciar las negociaciones, aunque rechazan ofrecer más detalles al respecto.

La Mesa del Congreso por una investidura

Y es que dentro de la Cámara baja queda una cuestión importante por negociar: los nueve puestos de la Mesa del Congreso que, aunque Ciudadanos niega que vayan a servir como el intercambio de sillones que ellos siempre rechazan, siempre se han utilizado como moneda de cambio para las investiduras. 

En la anterior legislatura -la más corta de la Historia hasta el momento-, Ciudadanos apoyó a Patxi López como presidente a cambio de dos puestos en el órgano de dirección del Congreso. Además, los naranjas mantenían que la presidencia del Congreso y la del Gobierno deberían de ser de colores diferentes. Una premisa que, según las fuentes consultadas, ya no mantienen. "Aún no estamos pensando en eso", responden a preguntas de este diario. 

El PP está dispuesto a ceder uno de sus puestos en la Mesa del Congreso si Ciudadanos le apoya para presidirla

Lo cierto es que ya se ha empezado a especular sobre las posibles cesiones de unos y otros en este sentido. Así, existen fuentes que aseguraban que el PP estaría dispuesto a ceder la presidencia del Congreso a C's si éstos se olvidan de su veto a Rajoy para la investidura. Esta opción ya ha sido desmentida por ambas partes, pero lo que sí es cierto es que los conservadores están dispuestos a cederles uno de sus puestos en la Mesa si Ciudadanos le da a cambio su apoyo para presidirla. Los naranjas, por su parte, niegan que haya habido ningún tipo de contacto para valorar esta cuestión, que aparcarán hasta la próxima semana. Pero saben que tendrán que negociar o se quedarán fuera de la misma.

Los nueve puestos del órgano de gobierno se eligen en tres votaciones: una para la Presidencia, otra para las cuatro Vicepresidencias y una tercera para las cuatro Secretarías.
Como las votaciones para Vicepresidencias y Secretarías son conjuntas y entran los más votados en cada una de ellas, el PP tiene asegurados cuatro plazas (dos vicepresidentes y dos secretarios) con sus diputados, ya que la oposición no puede sumar votos suficientes para arrebatárselas, informa Europa Press. Y si no hay pactos, los 85 escaños del PSOE le garantizan dos puestos (una Vicepresidencia y una Secretaría), al igual que Unidos Podemos y sus confluencias con sus 71 diputados.

"Si el PP termina gobernando en minoría, tendrán suerte si logran aprobar unos Presupuestos", ironiza un alto cargo de Ciudadanos

Por el contrario Ciudadanos, que en enero logró dos puestos en la Mesa, ahora no tiene votos suficientes para entrar, salvo que alguno de los tres grandes le apoye. Y, salvo un pacto entre PSOE, Podemos y los independentistas con un candidato de consenso, el PP sabe que se aseguraría la Presidencia del Congreso con el respaldo de los 32 votos de Ciudadanos. Según ese esquema, el PP se haría con la Presidencia y otros tres puestos, el PSOE y Unidos Podemos tendría dos cada uno y Ciudadanos uno.

En cualquier caso, los naranjas mantienen que, aunque pelearán por estar presentes en el máximo órgano de gobierno del Congreso (el presidente de la Mesa es la tercera autoridad del Estado, por detrás del Rey y el presidente del Gobierno), no harán trueques a cambio de investiduras. Es más, están convencidos de poder ser decisivos pese a sus escasos 32 escaños porque, recuerdan, no se trata sólo de pactar una investidura sino de sacar leyes adelante. "Si el PP termina gobernando en minoría [solos con sus 137 escaños], tendrán suerte si logran aprobar unos Presupuestos", ironiza un alto cargo de Ciudadanos.

Hasta entonces, aún queda un largo proceso de negociación en el que todos pueden, aún, cambiar sus cartas. No sería la primera vez que C's lo hace y, aunque los de Rivera se mantengan aun firmes con su veto a Rajoy, siguen esperando a que éste y Sánchez empiecen la partida.