Publicado: 24.09.2015 20:31 |Actualizado: 24.09.2015 23:30

¿Por qué Ciudadanos no abrirá la puerta a Irene Lozano?

El partido de Albert Rivera no perdona a la diputada de UPyD sus duras declaraciones contra Sosa-Wagner cuando éste apostó por la confluencia entre ambas formaciones. 

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La diputada de UPyD Irene Lozano, en una imagen de archivo. EFE

La diputada de UPyD Irene Lozano, en una imagen de archivo. EFE

MADRID.- Irene Lozano se va de UPyD. Y de la política. Para ella es "lo más honesto y coherente" volver a la segunda línea. Pero lo cierto es que, aunque ella quisiera, su opción más evidente, la de seguir los pasos de su amigo Toni Cantó y unirse a Ciudadanos, no existe. Y es que el partido de Albert Rivera mantiene esa puerta cerrada. ¿Por qué? 

Hubo un tiempo en el que ambas formaciones -muy parecidas en muchos de sus principios básicos- estuvieron a punto de confluir y formar un sólo partido en el que se engoblaran todos los puntos de vista de los partidarios de la "Tercera Vía". Pero nunca llegaron a un acuerdo. Para UPyD, la culpa fue de Ciudadanos por meterles prisa y pedirles demasiado. Para Ciudadanos, la culpa fue de un UPyD que temía perder su identidad y que, en realidad, dicen, nunca estuvo por la labor de pactar. 



Antes de eso, en el seno de la formación magenta ya había habido debate sobre si acercarse o no a los naranjas. La caja de Pandora se abrió cuando el entonces eurodiputado de UPyD, Francisco Sosa-Wagner escribió un artículo en el que apostaba por "unir esfuerzos". Su opinión fue duramente contestada por Lozano, que en una 'carta' tildó de "mezquinas" sus palabras y salió en defensa de la cúpula que lideraba Rosa Díez

Apenas una semana después de todo aquello, la todavía diputada de UPyD pidió disculpas: "Mi carta era una crítica política, pero le sobró algún adjetivo acalorado", admitió. Pero su 'Querido Paco' quedará para siempre en la memoria de los naranjas, que no le perdonan tal agresividad. Ni siquiera ahora que, desde que decidió postularse para ocupar la Portavocía de su partido, apostó por pactar con Ciudadanos y fue esa cuestión, precisamente, la que más la separó de los oficilistas de Andrés Herzog que ahora continúan al frente del partido.  

Tras meses de batalla interna en el seno de los magentas, Lozano perdió, los suyos se fueron -muchos a Ciudadanos- y ella acaba de anunciar su salida de la política. Mientras, el propio Sosa-Wagner ha terminado colaborando con Rivera para elaborar su programa electoral. ¿El resultado? La posibilidad de que ella acabe en las filas de C's es mínima, por no decir prácticamente nula. 

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y el exeurodiputado de UPyD -ahora en C's-, Francisco Sosa-Wagner. Archivo EFE

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y el exeurodiputado de UPyD -ahora en C's-, Francisco Sosa-Wagner. Archivo EFE

¿Algún día?

Lozano, cuando anunció que se retiraba de la "primera línea", no desechó la posibilidad de volver a política "algún día". Aunque todo apunta a que, si eso llega, no será con C's.  Si bien es cierto que ella no ha tocado a esa puerta, fuentes conocedoras de su situación aseguran que es consciente de que tampoco encontraría un interlocutor al otro lado porque, creen, Sosa-Wagner tiene mucho peso en el partido. 

Ciudadanos: "Nos insultó, nos menospreció y nos faltó el respeto"

En Ciudadanos, por su parte, dudan de que ella quisiera formar parte de su formación. Y, aunque aseguran que "todo se puede hablar" (muestran su cara más dialogante ahora que estamos en campaña), lo cierto es que lo considerarían poco coherente por su parte.  Y recuerdan aquella época como si fuera hoy mismo: "Nosotros queríamos sumar y continuar con ellos el proyecto para España y ellos [por Lozano, Díez y compañía] no sólo nos dieron una negativa sino que nos dieron una negativa con insultos", lamenta un alto cargo del partido. "Nos insultó, nos menospreció y nos faltó el respeto", continúa, asegurando que "ya era tarde" cuando Lozano pidió disculpas. 

Otro miembro de la Ejecutiva, por su parte, no es tan duro con ella porque considera que aún tienen puntos y "convicciones" en común. Además, es consciente del tirón mediático de la magenta, especialmente desde que saltó el caso de Zaida Cantero, pero también le recrimina aquella actitud con Sosa-Wagner. "No me gustó nada; utilizó unas formas que nosotros no usaríamos nunca, ni con la oposición", le afea. 

¿Por qué ella no y Toni Cantó sí?

Tras lo que aparenta ser una rotunda negativa a aceptar a Lozano como futura 'naranja', surge otra pregunta. ¿Y por qué ella no y Toni Cantó sí si ambos han ido siempre de la mano en su trayectoria dentro de UPyD?. Los ciudadanos lo tienen claro también.

"Toni Cantó fue coherente y se dio cuenta de cuándo había que subirse a nuestro carro. Ella, no"

Cantó y Lozano fueron afines a Rosa Díez -al menos, de cara a la galería- hasta que ésta se negó a asumir responsabilidades tras su primer batacazo electoral, en las elecciones andaluzas del pasado marzo. Fue entonces cuando ambos hicieron públicas sus críticas. Ella abandonó el Consejo de Dirección de UPyD. Pero Cantó dio un paso más allá: dejó el escaño y renunció a ser el candidato a la Presidencia de la Generalitat valenciana para las autonómicas de mayo. Después continuó militando, sin cargo alguno, y cuando Lozano perdió frente a Herzog, se fue a Ciudadanos. Mientras, Lozano ha decidido agotar la legislatura. 

"Toni Cantó se dio cuenta de cuándo había que subirse a nuestro carro y fue coherente", sentencian las citadas fuentes de C's. "Se despertó a tiempo y, pensando más en el proyecto común que en sí mismo, renunció a ser el número uno de sus listas el 24M", valoran. Y concluyen: "Fue coherente y no se ha dado ese paso con Irene", concluyen.