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Ciudadanos y PP La baja participación en las primarias del PP y el pasado de sus candidatos dan paso al refuerzo de Ciudadanos

Después de la moción de censura, todo apuntaba a que el partido que se quedaría fuera de juego sería Cs. Sin embargo, la guerra interna entre los candidatos a liderar a los conservadores y las cifras de participación llevan al partido naranja a afirmar que la regeneración democrática en el PP no ha llegado y que sigue descompuesto por la corrupción. 

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El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante el acto de España Ciudadana en Málaga / Ciudadanos

Después de la moción de censura, el vuelco político ha recolocado el tablero de los partidos. Con el PSOE en el Gobierno, Ciudadanos ha perdido su papel de socio, dejando este lugar a Podemos. El partido naranja pasó así a ser la segunda gran víctima de la moción de Pedro Sánchez, quedándose como partido pequeño de oposición. Mientras, el PP está inmerso en la batalla por el liderazgo. Se preveía que la dimisión de  Mariano Rajoy podía dar lugar a un espacio para que, con la anunciada regeneración, recuperaran el terreno perdido que había ganado la formación de Albert Rivera. Sin embargo, no todo apunta a que vaya a ser así.

Fuentes de Ciudadanos aseguran a Público que el PP sigue en descomposición por los casos de corrupción que arrastran, y que ninguno de los candidatos a las primarias es una alternativa que ofrezca algo diferente: "Todos tienen sus mochilas", alegan. Además, la baja participación, aseguran que es una muestra de que no este proceso no garantiza ninguna regeneración democrática dentro del PP.

Ciudadanos estaba subiendo en las encuestas electorales con los votos del PP y del PSOE. La intención de voto a Ciudadanos iba aumentando mientras que caían los conservadores, muy desgastados por la corrupción, y los socialistas, que no estaban teniendo un gran protagonismo en los últimos meses. Tras el cambio, se preveía una caída vertiginosa de las encuestas electorales que, de momento, se ha evitado. El PP es el que mantiene los números especialmente bajo, mientras que la mayoría de las encuestas dan a Ciudadanos entre un 22% y un 23%. Una bajada respecto a algunas estimaciones que lo situaban en un 28%, pero son unas cifras que siguen valorando positivamente desde el partido, en comparación a los datos de 2016, cuando obtuvo sólo un 13%.  

La crisis interna en el PP y una indefinida estrategia electoral puede ser un refuerzo para Ciudadnaos

Aunque desde la formación naranja se asegura que se debe esperar para poder hacer una valoración de las encuestas hasta que se se regule la situación política. Y, a pesar de tener en cuenta esto, hay más dificultades de que ahora Ciudadanos siga ganando votos a los socialistas que a los conservadores. La crisis interna en el PP y una indefinida estrategia electoral (todavía) puede ser un refuerzo para Ciudadanos.

Como ya ha incidido públicamente Albert Rivera, el partido no quiere meterse en la crisis del PP ni señalar a ninguno de los candidatos. El líder de Ciudadanos lo aclaró así en Las mañana de RNE: "“Si yo dijera ahora un nombre estaría poniéndole una 'X' encima o tachándole. Lo más elegante ante las crisis de los partidos es no meter el dedo en el ojo. Bastante tiene el PP con lo que tiene". Aunque sí apuntan en que las tres principales opciones no suponen ninguna regeneración, porque cada uno debe cargar con sus fantasmas del pasado.

María Dolores de Cospedal arrastra con la corrupción tras sus espaldas siendo la número dos del partido. El marido de la exsecretaria general del PP y exministra de Defensa fue acusado por Álvaro Pérez, El Bigotes, de estar involucrado en la trama de pagos en dinero negro en el PP. Cospedal lo negó durante su comparecencia en la comisión de investigación sobre la financiación irregular del PP en el Congreso. Sin embargo, todavía quedan sombras, no resueltas, de la corrupción sobre ella. 

Para Ciudadnos, entre el pasado de los candidatos y la baja participación se demuestra que no hay renovación en el PP

Soraya Sáenz de Santamaría ha sido la número dos del Gobierno de Rajoy por lo que, de facto, una regeneración parece complicada. Pero, además, la exvicepresidenta tiene una imagen muy desgastada por su actuación en Catalunya. Sáenz de Santamaría fue la encargada de las acciones del Gobierno en Catalunya, muy criticadas desde la oposición, y de la actuación policial en el 1-O que se saldó con más de 800 heridos.

En tercer lugar, Pablo Casado no ha resuelto la polémica de su máster. De hecho, las irregularidades en sus estudios le han vuelto a acechar durante el proceso de primarias ya que la Universidad Rey Juan Carlos, donde obtuvo el mismo máster que Cristina Cifuentes, ha remitido un informe a la jueza que investiga ambos títulos en el que asegura que no hay actas del tribunal que supuestamente aceptó la convalidación de 18 asignaturas para el diputado. 

La baja participación y los ataques de los candidatos a Cs

Además de esto, desde Ciudadanos apuntan a Público que la baja participación de la militancia en las primarias es una muestra de la descomposición del partido por la corrupción. Con ello, se muestran tranquilos ante el proceso porque consideran que no hay una renovación ni regeneración democrática. De hecho, cierto es que el PP se ha estrellado con la participación del proceso con sólo un 7,6%, un 66.384 de militantes, se han inscrito para las primarias. Una cifra que se queda muy lejos del censo oficial del que presumían los conservadores: 869.535 militantes, y sobre el que ahora se han abierto dudas, que ninguno de los candidatos ha sabido responder.  

Cs critica que los candidatos pongan como adversario a Cs y no al nacionalismo y al populismo

Aunque desde Ciudadanos sí inciden en que les sorprende que los candidatos hayan puesto como principal adversario a Ciudadanos y no al nacionalismo y al populismo, que consideran que son los reales enemigos de las 'fuerzas constitucionalistas'. Con esto, hacen referencia a las alusiones de los candidatos que han llevado en sus discursos el enfrentamiento con el partido naranja.

Con ello, ahora CIudadanos tiene la baza de saber aprovechar la crisis del PP, teniendo a su favor una estabilidad interna y el avance en la actividad parlamentaria. Como ya han incidido, seguirán jugando un papel de oposición, pero estando abiertos a negociar aspectos fundamentales para mantener una estabilidad como el techo de gasto de 2019. Una posición con la que todavía se podrían mantener sin la caída que se preveía.