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El comisario Martín-Blas se persona como acusación contra la ex cúpula policial 

La Audiencia Provincial de Madrid acabada de avalar su trabajo en la comisión judicial del caso del pequeño Nicolás, donde se investiga la grabación ilegal hecha a agentes del CNI y de Asuntos Internos. Pero él ha decidido retirarse del grupo de investigadores y acusar directamente a los comisarios Pino y Villarejo, sobre los que ha pedido nuevas pruebas y careos. 

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El exministro de Interior Jorge Fernández Díaz con ex director adjunto operativo (DAO), Eugenio Pino. EFE

El exministro de Interior Jorge Fernández Díaz con ex director adjunto operativo (DAO), Eugenio Pino. EFE

Falta una semana para que el juez Arturo Zamarriego abandone el juzgado de instrucción número 2 de Madrid, en el que desde finales de 2014 instruye la causa contra el pequeño Nicolás y los presuntos autores y distribuidores de una grabación ilegal al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a Asuntos Internos de la Policía, entre los que presuntamente se encuentran altos mandos y periodistas. 

Zamarriego no va a dejar acabada una investigación para la que tuvo que formar una comisión judicial, formada por agentes de Asuntos Internos, a los que prohibió expresamente comunicarse con el ex ministro Jorge Fernández Díaz y su cúpula policial, encabezada por el comisario Eugenio Pino y en la que estaban destinados el también comisario José Villarejo y el inspector jefe, José Ángel Fuentes Gago. 

La comisión judicial ha estado encabezada hasta esta semana por el comisario Marcelino Martín-Blas, pero el ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos -y víctima de la grabación ilegal- ha decidido retirarse del grupo de investigadores para dar un paso al frente y personarse como acusación particular en el procedimiento. 

Lo ha hecho a la vez que la Audiencia Provincial ha notificado un auto por el que avala la actuación seguida por su grupo de investigadores. La resolución es respuesta a un recurso de la abogada Isabel Elbal -que representa al periodista del medio del comisario de Villarejo-, que como los ex letrados de Francisco Nicolás Gómez Iglesias o la defensa del presunto 'agente encubierto' han pedido en multitud de ocasiones, y con el apoyo de la fiscalía, la disolución de la comisión judicial o la nulidad de las pruebas, apelando a que el comisario Martín-Blas no podía ser investigador por ser víctima.​

"Hay que matar a Martín-Blas"

En sus escritos de personación y petición de pruebas, Marcelino Martín-Blas explica que desde que se encargó de esta causa "he sido objeto de todo tipo de conductas delictivas cometidos en muchos casos por investigados en el presente procedimiento: injurias y calumnias en los medios de comunicación, denuncias falsas, etc, destacando la interceptación, tergiversación y divulgación a través de los medios de comunicación de conversaciones privadas, siendo directamente perjudiciado por delito de descubrimiento y revelación de secretos". 

Sin ir más lejos, Público desveló hace una semana que el tertuliano de La Sexta Eduardo Inda había dado la consigna a su ex jefe de investigación, Francisco Mercado, de "matar (informativamente) al comisario Martín-Blas". El motivo, que las estrechas relaciones de Inda con la brigada política de Fernández Díaz le involucran de lleno en los delitos investigados. Él fue quien le dio al pequeño Nicolás la grabación ilegal para que este intentara archivar la causa, según se desprende de la investigación. 

Pide imputar a los policías Pino, García Castaño y Gago

El comisario Martín-Blas, que se jubila en abril, pide que se impute al ex número dos de la Policía Eugenio Pino; a su ex jefe de gabinete, José Ángel Fuentes Gago, y al comisario Enrique García Castaño, recientemente destituido después de que Público desvelase como la ex cúpula policial estaba chantajeando al CNI y a Casa Real con desvelar información sobre el rey emérito Juan Carlos I si se les imputaba o llamaba a declarar en el caso del pequeño Nicolás. 

También pide la imputación de los periodistas que tuvieron que ver con la distribución de la grabación ilegal. Entre otros, Eduardo Inda y su jefa de Nacional, Sandra Fernández, Esteban Urreiztieta y los dueños de Producciones Mandarina y de la página digital que regenta la mujer del comisario, Gema Alcalá

Además, solicita la declaración como testigo del ex jefe de investigación de Inda, un careo entre los comisarios Pino y Villarejo; los correos electrónicos que se cruzó la ex cúpula policial con los periodistas que tuvieron la grabación en un primer momento, Eduardo inda y Esteban Urreiztieta; y la identificación de los terminales telefónicos del ya imputado 'agente encubierto', así como el volcado de los mismos para conocer su responsabilidad que pudiera tener en la elaboración, distribución y difusión de la misma.