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La Comisión, sobre Catalunya: “La violencia no puede ser nunca un instrumento en política”

Bruselas niega cualquier papel de mediador pero, por primera vez desde que el tema llegó a la UE, llama al diálogo político

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Agentes de la Policía Nacional fretne a las personas concentradas en un colegio electoral en Tarragona, durante la jornada del referéndum del 1-O. REUTERS/David Gonzalez

Bruselas rompe su silencio. Tras semanas escudándose en que el de Catalunya era un asunto doméstico, la Comisión Europea se ha pronunciado hoy por primera. Lo hace para insistir en que el referéndum de ayer es ilegal, que el orden constitucional debe ser respetado pero también para afirmar que la violencia no puede ser jamás una respuesta en política y llamar al diálogo político a las partes.

Las reacciones ayer de algunos jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea condenando la violencia y llamando al diálogo, aunque con los notables silencios de Berlín, París o Roma, hacían muy difícil para Bruselas mantenerse de perfil ante el deterioro de la situación en Catalunya. Ha esperado al día siguiente, a que se calmaran los ánimos, a escuchar las reacciones de Mariano Rajoy y Carles Puigdemont tras la dramática jornada electoral. Y la reacción es justa pero poco ambiciosa.

Bruselas evita entrar en detalles. Se mantiene en el respeto al orden constitucional y la legalidad. Niega cualquier papel de mediador pero por primera vez desde que el tema llegó a Bruselas, va más allá y llama al diálogo político

El presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, y el del Consejo, Donald Tusk, hablan con Rajoy tras las cargas policiales en Catalunya

Para la Comisión, la cuestión catalana es un asunto interno que debe ser gestionado en el respeto al orden constitucional y el voto de ayer fue ilegal. Más allá de los aspectos legales, Bruselas considera que “son tiempos para la unidad y la estabilidad, no la división y la fragmentación”. El ejecutivo europeo a través de su portavoz, llama a las partes “a moverse rápidamente de la confrontación al diálogo” e insiste en que “la violencia no puede ser nunca un instrumento en política”. Sobre un posible rol de la institución en el proceso, la Comisión se lava las manos y cierra filas en torno a Mariano Rajoy en cuyo liderazgo confía para gestionar “este difícil proceso” en el respeto a la Constitución y a los derechos humanos.

Advierte, en cualquier caso, que una Catalunya independiente deja automáticamente de ser miembro de la Unión Europea."Si se organizara un referéndum en línea con la Constitución española supondría que un territorio saliente se encontraría fuera de la Unión Europea", ha indicado.

Rajoy ha hablado este lunes con el jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, y el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, en sendas conversaciones telefónicas para abordar los incidentes que rodearon la celebración del referéndum en Catalunya.

Tusk ha pedido al jefe del Ejecutivo un esfuerzo para "encontrar vías para evitar más tensiones y el uso de la fuerza", y  Juncker ha reiterado la posición de la Comisión Europea expresada horas antes en rueda de prensa por un portavoz comunitario.

Una de las reacciones más duras desde Bruselas ha sido la del presidente del Comité Económico y Social, Georges Dassis. “No comparto la idea de cuestionar las fronteras de los Estados miembros de la Unión Europea. No obstante, me opongo categóricamente a apalear ciudadanos que desean expresar su opinión”, ha asegurado Dassis con contundencia. El griego ha insistido en que “la violencia no llevará a una solución” y ha pedido a las partes, como tantos otros, que se sienten a dialogar.

Reacciones de los líderes europeos

Aunque las acciones judiciales de los últimos días ya comenzaban a hacer bascular la opinión pública europea, la postura mayoritaria era hasta ayer que el referéndum ilegal no debía celebrarse, que lo más importante era asegurar el orden constitucional español y que eso correspondía al gobierno de Rajoy y por tanto, no había que meterse en los asuntos internos de un país.

Sin embargo, la actuación de ayer de la Policía y la Guardia Civil ha sido un golpe contra la credibilidad de España en Europa

Reino Unido, con una declaración del secretario de Estado de Asuntos Exteriores Boris Johnson, fue el primer Estado miembro en apoyar al gobierno de Rajoy sin fisuras. Para Johnson la cuestión catalana es un asunto interno y ha insistido en la importancia de respetar la Constitución y el Estado de derecho. La hace, eso sí, entre las amenazas que llegan desde Escocia de declarar la independencia unilateralmente.

A él se han sumado más tarde Emmanuel Macron y Mark Rutte. Emmanuel Macron y Mariano Rajoy han hablado por teléfono. Macron ha vuelto a expresar la posición que ya compartió con los medios tras la cumbre de Tallin, en la que el presidente del gobierno español estuvo ausente. El presidente francés ha reiterado su compromiso con la unidad constitucional de España y ha expresado su apoyo a su único interlocutor en el asunto, Rajoy.

Más contundente, ha sido Mark Rutte, primer ministro de Holanda, que ha defendido el derecho del gobierno español a tomar las medidas que considere necesarias contra el referéndum de Catalunya. El ejecutivo de Rajoy, considera Rutte, tiene la ley de su parte. En cualquier caso, el primer ministro holandés se suma a las peticiones de diálogo entre las partes, a la luz de las imágenes de violencia del domingo.

El relato ya no se sitúa en torno a la legitimidad o no de la consulta sino a la calidad democrática de España y su respeto a los derechos humanos. Pocos entienden que la única reacción del gobierno contra un referéndum, por ilegal que fuera, haya sido usar la fuerza. Así lo expresó el primer ministro belga, Charles Michel: “¡La violencia nunca puede ser la respuesta!” El premier condenó “toda forma de violencia” y llamó al diálogo político.

Un diálogo que también pidieron el primer ministro de Eslovenia, Miro Cerar, que insistía en la necesidad de encontrar “soluciones pacíficas” y el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, que se mostraba preocupado por la una situación que podía deteriorarse fácilmente.

También el viceministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Michael Roth, ha calificado de “preocupante” el deterioro de la situación en Catalunya. Roth insiste en todo conflicto político en la UE debe ser resuelto mediante el diálogo y no con violencia en las calles.

Voces críticas desde el Parlamento Europeo

“La gestión del conflicto catalán por parte del gobierno de España es impropia de un Estado miembro de la Unión Europea”, ha denunciado la delegación de Podemos en el Parlamento Europeo en una carta al vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans. “Cuando la voluntad popular va más allá de la legalidad, la Política es más necesaria que nunca para encontrar una solución democrática y para actualizar la Ley, en lugar de usar esta situación para justificar la represión”, defienden los representantes de la formación morada, que reclaman la acción de Bruselas contra el gobierno de Rajoy. La Comisión, sin embargo, descarta esta posibilidad.

También Izquierda Unida ha pedido a la Comisión que “condene con rotundidad” la “brutal represión” de ayer en Catalunya. “El silencio de las instituciones se entendería como apoyo a la brutal actuación”, advierte Marina Albiol, portavoz de IU en la Eurocámara.

Incluso el líder de los liberales, Guy Verhofstadt, grupo del que forman parte Ciudadanos, UPyD pero también el PDeCAT, condenó tanto la celebración del referéndum ilegal como la “violencia desproporcionada” para reprimir a los votantes. También el líder de los socialistas, Gianni Pitella, ha pedido a las partes que vuelvan al diálogo y ha condenado el uso de la fuerza. La respuesta, insiste, “debe ser política, no policial”.

La pasada semana, tanto el grupo de los Verdes (del que forman parte Esquerra Republicana de Cataluña o Iniciativa per Catalunya Verts) como la Izquierda Unitaria Europea pidieron a la Comisión Europea, y en particular al vicepresidente Frans Timmermans, que actuara como mediador en el conflicto catalán. La líder de los verdes, la alemana Ska Keller, condenó ayer la intervención policial que calificó de “gran error” y acusó a Rajoy de empeorar la ya de por sí deteriorada situación.

También Gabi Zimmer, a la cabeza de la izquierda en la Eurocámara, aseguró que “un ataque como este contra la democracia no puede ser tolerado” y pidió la actuación inmediata de la Comisión que ayude a “calmar la situación” y volver de nuevo al diálogo político.

Debate en la Eurocámara

Ha costado algo más de quince minutos de discusión sobre el cuándo y el qué, pero el Parlamento Europeo celebrará el próximo miércoles por la tarde un debate sobre la situación en Catalunya.

Había principalmente dos propuestas sobre la mesa. Por un lado, los Verdes y la Izquierda Unitaria proponían que el título hiciera referencia explícitamente a la violencia policial contra los votantes el pasado domingo. Por otro, Socialistas, Populares y Liberales optaban por centrar el debate en el orden constitucional y el Estado de derecho en España, poniendo el foco en la celebración ilegal del referéndum y no solo en el uso de la fuerza.

El título definitivo, Constitución, Estado de Derecho y Derechos Fundamentales en España, a la luz de los recientes acontecimientos en Cataluña, trata de aunar ambos puntos de vista y ha contado con el apoyo de la mayoría de los eurodiputados. La decisión se ha tomado al inicio de la sesión plenaria que ha comenzado hoy en Estrasburgo.