Publicado: 20.11.2016 20:03 |Actualizado: 21.11.2016 11:38

La comisión de investigación sobre Fernández Díaz no echará a andar hasta enero

Los grupos de la oposición no quieren que sus trabajos se diluyan entre los debates sobre los presupuestos generales del Estado y con las largas vacaciones navideñas que paralizan la actividad parlamentaria.

Publicidad
Media: 3
Votos: 2
Comentarios:
El exministro de Interior Jorge Fernández Díaz en el acto de traspaso de cartera con su sucesor Juan Ignacio Zoido. REUTERS/Susana Vera

El exministro de Interior Jorge Fernández Díaz en el acto de traspaso de cartera con su sucesor Juan Ignacio Zoido. REUTERS/Susana Vera

MADRID. - Habrá que esperar a que llegue el Año Nuevo y pasen completamente las fiestas navideñas para que comiencen en el Congreso de los Diputados los trabajos de la comisión de investigación sobre las actuaciones del ex ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en relación al proceso soberanista iniciado en Catalunya.

Según las grabaciones desveladas en exclusiva por Publico a finales del pasado mes de junio, Fernández Díaz tuvo un comportamiento presuntamente delictivo hacia personas vinculadas a la defensa de la independencia de Catalunya, generando un gran escándalo político.



“El proceso tiene sus trámites pero, fundamentalmente, no se quiere que los trabajos de la comisión coincidan con los debates sobre los Presupuestos Generales del Estado o que se vean interrumpidos por la paralización de la actividad parlamentaria durante las fiestas navideñas y de Año Nuevo”, explican a este periódico fuentes parlamentarias relacionadas con los preparativos para su puesta en marcha.

Sean cuales sean los motivos, el caso es que el pleno de la Cámara baja aprobó hace prácticamente dos meses (el pasado 27 de septiembre) la creación de esta comisión de investigación por una amplísima mayoría (206 votos a favor y la única oposición del PP) solicitada por el Grupo Parlamentario Socialista a la que se sumaron de forma inmediata tanto ERC como los diputados de PDECat,  la antigua Convergéncia. Hasta el momento tan solo se ha cumplido el trámite de registrar los diputados que integrarán la comisión.

Son dos por grupo parlamentario, aunque sus decisiones se tomaran en función del voto ponderado que representan en el hemiciclo. “Hemos entrado en la fase de negociación para determinar quien ostentará la presidencia, que evidentemente no corresponderá a un representante del PP”, explica uno de los integrantes de la comisión que quiere permanecer en el anonimato. Otras fuentes parlamentarias atribuyen esa función a un parlamentario de un grupo “pequeño”. “Pero se está en fase de negociación que se prolongará unas dos semanas”, añaden las citadas fuentes.

Otro de los aspectos más complicados que tienen por delante los miembros de la citada comisión es fijar un plazo de tiempo para desarrollar sus trabajos, así como un plan de trabajo ampliamente consensuado. “De esos aspectos depende en buena medida arte del éxito que pueda tener la actividad de la comisión”, apunta una veterana diputada con experiencia en este tipo de comisiones, por otra parte muy escasas en el parlamentarismo español.

Por ejemplo, aseguran las fuentes consultadas, “hay que calcular muy bien en qué momento será llamado a comparecer ante la comisión el ex ministro, ya que su testimonio es relevante. Hay un principio den la práctica judicial que establece que no hay que preguntar sobre lo que no se sabe. Pues bien, el primero en comparecer no debe ser Fernández Díaz, antes hay que llamar a las personas que pueden arrojar luz sobre sus cuestionadas actuaciones”.

Desde la oposición hay un gran interés en sacar a la luz la existencia de una policía policial que ha estado actuando al servicio partidista del PP con Fernández Díaz al frente del departamento del Interior del Gobierno presidido por Mariano Rajoy durante los casi cinco últimos años. Sus conversaciones grabadas con el ex director de la Oficina Antifrau de Catalunya (OAC), Daniel de Alfonso, pusieron de manifiesto actuaciones de dudosa legalidad contra varios protagonistas del movimiento independentista en 2014.

El propio Fernández Díaz ha dicho que fue víctima de una conspiración, aunque nunca aclaró cómo pudieron realizarse las grabaciones que se produjeron en su despacho oficial. Tampoco ha querido manifestarse sobre el contenido concreto de las opiniones, frases y conclusiones que ver en connivencia con de Alfonso, que fue destituido poco después de publicarse las grabaciones del organismo que dirigía, dependiente de la Generalitat.