Publicado: 03.10.2014 00:01 |Actualizado: 03.10.2014 00:01

La comisión Juncker tiene cinco ovejas negras, incluido Cañete

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El freno ejercido por los socialistas europeos, Los Verdes e Izquierda Unitaria a la candidatura del español Miguel Arias Cañete como nuevo comisario de Acción por el Clima y Energía no ha sido ni mucho un caso aislado en las audiencias ante el Parlamento Europeo que han protagonizado esta semana todos los candidatos propuestos por el comisario Jean-Claude Juncker, porque los conservadores y los socialistas han convertido dichas audiencias en el tablero sobre el que mantener un pulso político ante 500 millones de europeos.

Así que hasta cinco comisarios (tres conservadores, una liberal y un socialdemócrata) tendrán que esperar hasta la semana que viene para recibir el visto bueno (o no) por la Eurocámara. Entretanto, el PP europeo asegura no plantearse siquiera un plan B en caso de que Cañete sea rechazado.

El caso del exministro español ha sido el pulso político más evidente entre ambos partidos, si bien los socialistas apenas se involucraron en la campaña #StopCañete promovida por Los Verdes e Izquierda Unitaria. Sin embargo, llegó la audiencia del miércoles y los diez europarlamentarios socialistas no se anduvieron con medias tintas, y especialmente las españolas Iratxe García Pérez y Soledad Cabezón.

El jueves, las dos comisiones parlamentarias que evaluaban a Cañete (Medio Ambiente y Energía e Industria) no aprobaron su nombramiento y pidieron al exministro que envíe antes del lunes información detallada sobre los intereses empresariales de su familia a la Comisión de Asuntos Jurídicos, especialmente, los relacionados con dos empresas petroleras, cuyas acciones habría vendido a sus cuñados al recibir en encargo de Juncker. Una vez pasado este trámite, el martes los parlamentarios someterán a Cañete a votación.Ante este varapalo para sus intereses, la respuesta del PP fue rotunda.

Además, tenían el terreno ideal para la revancha: la audiencia de ayer (jueves) del socialdemócrata francés Pierre Moscovici. El PP europeo no le dio tregua y finalmente el francés no pasó el examen. Estaba previsto que tuviera que pasar por una segunda audiencia la semana que viene.

Sin embargo, al socialista le han perdonado la comparecencia a cambio de contestar una serie de preguntas por escrito. A partir de ahí verán si lo mandan a esa segunda audiencia. Este gesto del PP europeo tiene la intención de relajar la postura de los socialistas respecto al nombramiento de Cañete. Si esto es así, Moscovici saldrá adelante la semana que viene sin la segunda audiencia.

También a la espera de una segunda audiencia están el británico y conservador Jonathan Hill, designado para la cartera de Servicios Financieros; la candidata checa, la liberal Vera Jourová, para la cartera de Justicia; y el candidato húngaro, el conservador Tibor Navracsics, comisario designado de Educación, Cultura y Ciudadanía.

Aun así, fuentes de los conservadores europeos manifestaron ayer que en ningún caso ni el partido ni Juncker están preparando un plan B ni para Cañete ni para ningún otro candidato y llamaron a los socialistas a respetar el pacto de estabilidad en aras de la gobernabilidad de Europa.

"Tumbaron a Cañete y luego cayó Moscovici. Esto es o todos o ninguno porque si al final nos ponemos unos a bloquear los candidatos del resto no se puede gobernar", explicaron las fuentes, que describieron estas acciones como "gestos de cara a la galería". "No imaginamos ni por asomo que los socialistas europeos en su conjunto vayan a votar contra Cañete", apostillaron.

"El problema del PSOE es que le gustaría no votar porque tiene miedo a votar que sí a Cañete y luego quedar mal con Podemos, pero tampoco quiere romper el pacto de estabilidad que ha mantenido siempre con liberales y conservadores", añadieron las fuentes populares.

En cuanto al PSOE, aseguran que no han decidido aún el voto que emitirán el martes sobre Cañete. "Habrá que esperar al dictamen de la Comisión de Asuntos Jurídicos del lunes", aseguran, si bien admiten que es prácticamente imposible que voten a favor. "Lo normal es que haya o abstención o voto en contra", prevén.

De todos modos, no parece que Cañete esté muy inquieto ante la cita del lunes. De hecho, ni va a acudir él personalmente. Lo hará el eurodiputado popular Luis de Grandes. Según fuentes del PP europeo, el exministro español no tiene previsto aportar aclaraciones adicionales puesto que su declaración de intereses (que actualizó el mismo miércoles, justo el día antes de la audiencia) "es muy completa y clara", aseguran las fuentes.

Así pues, el futuro tanto de Cañete como de los otros cuatro candidatos depende de que se mantenga el pacto de estabilidad entre populares, socialistas y liberales. Y en esto, todos tienen mucho que perder y no tanto que ganar.

¿Se romperá o no la baraja? Lo que ocurra con Cañete en la votación prevista para el martes en el Parlamento marcará, sin duda, los acontecimientos, del resto de la semana.