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El complejo escenario de pactos en Catalunya tras el 1-O

Catalunya vivirá nuevas elecciones al Parlament en un máximo de siete meses, si se cumple la hoja de ruta del soberanismo. Unas elecciones ante las cuales se presentan diversos posibles pactos, con ERC como fuerza hegemónica y la opción de un nuevo tripartito de izquierdas en boca de todos

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El ple del Parlament durant la votació de la reforma del seu reglament

La reunión del pasado sábado en Barcelona, tras la manifestación de repulsa de los atentados yihadistas del día 17, entre los líderes de ERC, Oriol Junqueras, y de Podemos, Pablo Iglesias, ha vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de un nuevo 'tripartito' de izquierdas en Catalunya. Una opción con la que hace tiempo que coquetean los republicanos, para alarma de sus socios actuales en la coalición de Junts pel Sí, los postconvergentes del PDeCAT. Una hipotética alianza que, en todo caso, sería muy diferente de los dos tripartitos de izquierdas en la Generalitat de los años 2003 y 2006. Y que tampoco es el único escenario posible ante las próximas elecciones catalanas.

Si el soberanismo cumple con lo previsto en su hoja de ruta, tras el referéndum anunciado para el 1 de octubre habrá nuevas elecciones -en fecha aun por determinar-. Así lo deja claro el proyecto de ley de Transitoriedad Jurídica, que se ha presentado este mismo lunes en el Parlament, y que regula los pasos a seguir en la desconexión de Catalunya con la legalidad estatal en caso de victoria del 'sí' en el referéndum. El texto establece que, seis meses después del referéndum, deben celebrarse elecciones "constituyentes" en Catalunya, para formar una cámara que apruebe una constitución catalana. En caso de victoria del 'no', el proyecto de ley del referéndum -registrado en el Parlament el pasado 31 de julio-, establece la "convocatoria inmediata" de nuevas elecciones autonómicas.

En cualquiera de los dos supuestos, la actual legislatura afronta su recta final en Catalunya. A la vez que, según las encuestas y las últimas citas electorales, se consolida un cambio en la hegemonía política, que se habría desplazado a la izquierda, con ERC superando a sus socios del PDeCAT. Así, según una encuesta de La Vanguardia de julio, los republicanos obtendrían 43 escaños en unos nuevos comicios, por 23 del PDeCAT, mientras actualmente, dentro de JxSí, el reparto favorece a los postconvergentes. Una anterior encuesta de ese mismo diario, de abril, otorgaba 39 diputados para ERC, por 23 para el PDeCAT. En ambos estudios, los Comunes oscilarían entre los 12 y los 16 diputados, mientras la CUP experimentaría un cierto retroceso. Además, ERC ya fue la vencedora de las últimas elecciones europeas en Catalunya, mientras En Comú Podem se impuso en las generales.

Los republicanos han dejado meridianamente claro que no tienen hoy por hoy de reeditar la lista conjunta de JxSí, que se formó como instrumento puntual para las elecciones plebiscitarias de 2015. Si se cumplieran estas proyecciones, no obstante, deberían buscar pactos para gobernar. Y los posibles escenarios son diversos.

El nuevo 'tripartito'

Este mismo lunes, la coordinadora del PDeCAT Marta Pascal ha asegurado que la reunión Junqueras-Iglesias -a la que también asistió el líder de Catalunya en Comú, Xavier Doménech- "huele a tripartito" de ERC con "Podemos y alguien más". Pascal ha expresado así el temor de su partido a una alianza que los despoje del gobierno, pero también un estado de opinión recurrente en filas republicanas. Así, por ejemplo, el presidente de la Fundació Irla de ERC y destacado teórico dentro del partido, Joan Manuel Tresserras, abogaba por construir la nueva "república" catalana "con una mayoría de izquierdas desde su momento fundacional". Y la opción es bien vista por otros dirigentes del partido, no solo para formar un gobierno más decantado a la izquierda, sino para alejarse de la sombra de corrupción de CDC, el partido antecesor del PDeCAT.

Más explícitos son desde los Comunes. En junio, durante su intervención en la moción de censura de Podemos al presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, Doménech sorprendió con una oferta directa a ERC. "Demos un paso más. En Catalunya ya hay una mayoría para construir una Catalunya más justa", expresó.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias (d), conversa con el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras durante la manifestación contra los atentados yihadistas en Cataluña que bajo el eslogan "No tinc por" (No tengo miedo) recorre hoy las calles de Barcelona. EFE/Quique García

Según aseguraba este lunes Enric Juliana en La Vanguardia, en la cena del sábado se exploró la posibilidad de una entente de este tipo, con ERC apoyando junto a Podemos una hipotética nueva moción de censura a Rajoy, esta vez por parte del PSOE, que tendría alguna posibilidad de salir victoriosa. A la vez, se habría explorado también el apoyo de los Comunes a un gobierno de ERC, quizás con alguna colaboración del PSC.

El problema es que, al menos según las encuestas, ERC y Comunes no suman para gobernar juntos en Catalunya. Y los socialistas catalanes no parecen pensar hoy por hoy en sumarse. A principios de este mes de agosto, su líder, Miquel Iceta, hablaba más bien de un pacto "transversal" entre fuerzas contrarias a la independencia de Catalunya, con la idea de abordar una reforma federal de la Constitución. En el ámbito soberanista, de hecho, se considera más bien que el tercer miembro de este hipotético tripartito de izquierdas podría ser la CUP. Que, de hecho, ya ha colaborado con el ejecutivo de JxSí -lo que incluye a ERC- repetidamente durante esta legislatura. Y que mantiene gobiernos municipales que incluyen a republicanos y fuerzas del ámbito de los comunes en diversos municipios catalanes.

El pacto unionista

Por su parte, desde las fuerzas que se oponen a la independencia de Catalunya se plantean otras opciones. La líder de Ciudadanos en el Parlament y jefa de la oposición, Inés Arrimadas, se ha vuelto a postular para liderar una "alternativa" al ejecutivo independentista actual, recordando la propuesta que hizo su jefe de filas a nivel estatal, Albert Rivera, en 2105, para formar un Govern de C's, PSC y PP.

Esta opción podría contar con el beneplácito del PP, que ya ha pactado con el grupo de Rivera en Madrid, y queda la incógnita de cuál sería la posición del nuevo PSOE de Pedro Sánchez. En todo caso, es un escenario más improbable, visto que, según las encuestas, los tres partidos quedan aun más lejos de la mayoría que otras posibles combinaciones soberanistas o independentistas, y que tendrían imposible sumar el apoyo de ninguna otra fuerza catalana. .

La líder de Ciutadans en Cataluña, Inés Arrimadas, durante la rueda de prensa ofrecida en Barcelona para valorar la ley de transitoriedad impulsada por JxSí y la CUP EFE/Marta Pérez

Junts pel Sí 2.0

Aunque desde ERC se abogue por finiquitar la experiencia de JxSí -y desde el PDeCAT parecen resignarse a ello-, tampoco hay que descartar por completo una reedición del pacto. Probablemente no como coalición electoral, una posibilidad hoy por hoy improbable, pero sí como un nuevo ejecutivo de ERC y los postconvergentes, si no hay otras mayorías posibles. En este caso, eso sí, liderado por los republicanos, y con Junqueras como 'president', con un PDeCAT que optaría por seguir su proceso de reconstrucción desde el poder, y no desde la oposición.

El diputado de JxSí, Jordi Orobitg; el presidente de JxSí en el Parlament, Lluís Corominas; el diputado de la CUP, Benet Salellas, y la diputada de la CUP, Gabriela Serra, durante la rueda de prensa para presentar la ley de transitoriedad que aprobarán antes del referéndum del 1-O. EFE/Alejandro García

Cualquier posible escenario, no obstante, está ligado a lo que suceda el 1-0, y al camino que tome el proceso independentista a partir del día siguiente.