Publicado: 25.11.2015 20:11 |Actualizado: 26.11.2015 07:00

Antoni Verger: “Concurrir a las generales con Podemos hubiera diluido nuestro proyecto”

Es cabeza de lista de MÉS para las elecciones generales. La formación lidera actualmente alcaldías importantes y preside el Consell de Mallorca, y afronta el 20-D con opciones reales de obtener representación en el Congreso, según las encuestas.

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Antoni Verger, cabeza de lista de MÉS para las elecciones generales

Antoni Verger, cabeza de lista de MÉS para las elecciones generales

BARCELONA.- Nacido en 2013 de la integración del histórico Partit Socialista de Mallorca (PSM) – Entesa e Iniciativa Verds, MÉS obtuvo el pasado 24 de mayo los mejores resultados en la historia del soberanismo de las Illes Balears. Su líder, Biel Barceló, ocupa la vicepresidencia del gobierno autonómico, un ejecutivo que comparte con el PSIB-PSOE, una alianza que se repite en el Ayuntamiento de Palma. La formación lidera alcaldías importantes y preside el Consell de Mallorca y las encuestas le dan opciones reales de obtener representación en el Congreso en las elecciones generales del 20 de diciembre. Hablamos con su candidato, Antoni Verger (Palma, 1974), que ha visitado Barcelona para participar en un acto con ciudadanos de las Balears que residen en la capital catalana.

El 20 de diciembre quedará liquidado el histórico bipartidismo que ha existido en las Balears en todas las elecciones generales, ya que PP y PSOE no serán las únicas formaciones en obtener diputados. Mientras se da por segura la irrupción de Ciudadanos y de Podemos, no está tan clara la de MÉS. ¿Qué opciones tienen?

“La representación de las Balears en Madrid no ha sido real en los últimos 40 años. Nadie sabe ni quién son ni qué han hecho los diputados que ha habido hasta ahora”

Estamos bastantes seguros que obtendremos representación y tenemos argumentos objetivos para pensarlo. El más claro y rotundo es que en las autonómicas conseguimos 65.000 votos y ahora con 37.000 o 38.000 nos bastaría. Llegamos al 15% de los votos y el 20-D sólo con el 8% o el 9% sacaríamos un diputado. Además, estamos teniendo una respuesta muy buena en todos los actos. Sentimos un gran apoyo social y hay mucha consciencia de lo importante que seria para las Illes Balears tener una voz propia en Madrid. Son ya 40 años que la representación de las Balears en Madrid no ha sido real. Nadie sabe ni quién son ni qué han hecho los diputados que ha habido hasta ahora.



¿Ni PP ni PSIB-PSOE han defendido los intereses de los ciudadanos de las Balears?

Es que no sabemos ni qué han hecho. Su condición de representantes de las Balears no es que haya quedado en segundo término al llegar a Madrid, sino que se han diluido en sus grupos y se les ha aplicado la disciplina de partido. No han tenido la dimensión de representantes de las Illes y de esto cada vez hay más consciencia. Un 14% de nuestro PIB se va a Madrid y no vuelve y esto conlleva una inversión por habitante en salud, educación o servicios sociales inferior al de otras comunidades autónomas. Es tan inferior que hasta la fundación del BBVA dice que una diferencia tan grande entre territorios es incompatible con la igualdad de oportunidades de los ciudadanos. Y cada vez hay más consciencia que la población de las Balears paga esta situación de maltrato y que supone unos servicios públicos muy deficientes.

En el programa de MÉS se defiende la necesidad de un nuevo régimen especial para las Illes Balears. ¿En qué se concretaría?

Pedimos lo que hacen el resto de estados europeos con sus territorios insulares y que se compense a los ciudadanos el sobrecoste de transporte que representa vivir en un país insular, como es el nuestro. Defendemos una tarifa plana de 30 euros para volar ida y vuelta entre las islas y como derecho a la movilidad la necesidad de conexión con Madrid y Barcelona por una tarifa plana de 50 euros. No es nada distinto de lo que hacen otros estados europeos. Lo hace el Reino Unido con sus islas o Francia con Córcega. Además, los pequeños empresarios de Mallorca, que fundamentalmente son del sector agroalimentario, compiten en desigualdad de condiciones con los productores de la península, porque sufren este sobrecoste. Y esto repercute en dificultades para generar nuevos puestos de trabajo. Si se compensaran estos costes se podría avanzar hacia otro modelo productivo y no basarnos únicamente en el turismo, que es una de las cosas que también buscamos.

¿Su tesis es que el gobierno español ha maltratado a las Balears con independencia del color que haya tenido en cada momento?

Pensamos que es un hecho y no es una cuestión de egoísmo, sino de reclamar justicia e igualdad de condiciones para nuestros ciudadanos. No pedimos nada más que tener una inversión por habitante en salud, educación y servicios sociales equiparable al del resto de autonomías. En educación, por ejemplo estamos en 883 euros por habitante, mientras que Castilla y León está en 1.070. Una diferencia tan grande no se justifica. Esta injusticia es manifiesta y muy prolongada en el tiempo.

A nivel de financiación, MÉS va más allá de pedir una mejora y apuesta directamente por el concierto económico solidario, algo que no reclaman el resto de partidos del territorio. ¿Tienen alguna alianza con otras fuerzas del Estado para avanzar hacia este objetivo?

Hay dos elementos. Primero, estamos tejiendo alianzas con fuerzas hermanas de otros territorios, como Compromís, el BNG, también la podríamos hacer con las mareas y con formaciones vascas, navarras, aragonesas, o con Nueva Canarias. Estamos hablando de un espacio que podría sumar unos 20 diputados en el Congreso y, por lo tanto, podría tener un peso determinante en el escenario político que se abra tras el 20 de diciembre. El segundo elemento es que en el pacto de gobierno de las Balears con el PSOE y Podemos se estableció que se exigiría una mejora sustancial del sistema de financiación y esto está asumido por ambas formaciones.

Una mejora sustancial de la financiación es menos ambiciosa que un concierto económico. ¿No hay consenso en el gobierno en esta petición?

Pensamos que el concierto sería de justicia, pero ni Podemos ni PSOE lo tienen asumido como demanda propia. Lo que tienen asumido es una mejora sustancial del sistema.

El 24 de mayo, MÉS obtuvo los mejores resultados en la historia del soberanismo de las Balears, lo que le permitió entrar en el gobierno autonómico o tener la alcaldía de Palma durante la segunda parte del actual mandato, entre otros logros. Seis meses más tarde, ¿cuál es el balance?

Conseguimos llegar al 15% de los votos con un trabajo de base, de abajo a arriba. Somos un partido que tiene gente comprometida y activista, metida en todo tipo de movimientos y esta es nuestra fuerza. Ninguna encuesta auguraba nuestro éxito. A partir de aquí se abrió un escenario de gobierno nuevo y se han conseguido hitos importantes. Por ejemplo, se ha detenido la importación de basura para incinerarla en (la planta de) Son Reus. Estamos a punto de aprobar una tasa turística, batallando con el lobby hotelero y en pocos meses veremos su aplicación. Y en Palma se han frenado los desahucios y se ha abierto una oficina antidesahucios que está mediando día a día y se da soluciones a todo el mundo, cuando el PP decía que era imposible hacerlo.

Durante el primer gobierno del socialista Francesc Antich (1999-2003) ya se aprobó un tasa turística, que suprimió luego el ejecutivo de Jaume Matas y no recuperó Antich en su segundo mandato. ¿Ahora el PSIB-PSOE está de acuerdo en implantarla?

Bueno... Existe consenso en que hay que aprobarla.

¿Cómo funciona la convivencia que tienen con el PSIB-PSOE en muchos gobiernos, teniendo en cuenta la existencia de claras diferencias programáticas y que MÉS opina que la presencia de los socialistas en Madrid no sirve para defender los intereses de las Balears?

Evidentemente, como en cualquier organización, siempre hay algún problema, pero lo que pasa es que los programas de gobierno que pactamos son ambiciosos. Sino, no hubiéramos entrado. Y responden a una idea de defensa del interés general, son progresistas y netamente de izquierdas. A partir de aquí se están desarrollando, a pesar de que hay dificultades estructurales como la actual financiación autonómica, que imposibilita hacer políticas sociales avanzadas. Los programas son buenos y nos sentimos representados en ellos. Por ejemplo, se está elaborando una ley de consultas populares y el año que viene será una realidad la renta social garantizada.

En la pasada legislatura hubo una gran crispación social en las Balears, con movilizaciones históricas contra medidas del gobierno de José Ramón Bauzá como el decreto del trilingüismo en la escuela. ¿Desmontar la herencia del bauzanismo es una prioridad?

“Bauzá era el alumno más aventajado de Montoro a la hora de ejecutar los recortes. Generó una reacción en contra, de la que emergió una sociedad civil que respondió”

En la pasada legislatura nos encontramos con un PP muy radical, antimallorquín y anticultura propia. La gente se sintió muy atacada, no estaba acostumbrada a un PP tan castellanista. Aparte, también hubo una radicalidad neoliberal. Por ejemplo a nivel de comercio se apostó por un modelo liberalizador muy favorable a las grandes superficies y perjudicial para el pequeño comercio. Bauzá era el alumno más aventajado de Montoro a la hora de ejecutar los recortes de los derechos sociales de la gente. Todo esto generó una reacción en contra y emergió una sociedad civil que respondió y se llegó a una situación que nadie esperaba con una manifestación con 100.000 personas en Mallorca (contra el decreto del trilingüismo, el 29 de septiembre de 2013), de una población total de 800.000. La reacción social quedó corroborada en las elecciones. Y ahora tenemos un escenario político diametralmente opuesto y Bauzá es una persona que su mismo partido ha arrinconado.

¿Es imprescindible disminuir el peso del turismo y diversificar la economía?

Está claro. Tenemos un sector productivo basado en la precariedad y esto se traslada también en la precariedad de la sociedad civil. Tenemos que caminar hacia la diversificación económica y hacia una economía del conocimiento. Hay industrias que son incipientes, como de productos biosanitarios o la producción audiovisual, y que con un apoyo de la administración pública podrían impulsar la creación de puestos de trabajo de calidad. Tenemos que caminar hacia esta diversificación económica y que el modelo productivo no se base sólo en el sol y playa masivo que genera impactos a muchos niveles. Y creo que hay un gran consenso social en esto.

MÉS defiende el derecho a decidir de los ciudadanos de las Balears y en el programa muestra su compromiso para cambiar el modelo de Estado. ¿Qué modelo defiende?

“Se tendría que avanzar hacia el reconocimiento de la plurinacionalidad y hacia el respeto a la voluntad democrática de la gente. La gente tiene que poder decidir en todo”

Lo que tenemos claro es que no puede ser esta recentralización que pretenden algunos. Se tendría que avanzar hacia el reconocimiento de la plurinacionalidad y hacia el respeto a la voluntad democrática de la gente. No tenemos un modelo concreto definido, porque en esto hay distintas visiones dentro de MÉS. Coincidimos en el respeto a la voluntad democrática de la gente, no sólo en cuestiones territoriales, también en las sociales. Pensamos que la democracia ha sido secuestrada y que en el Estado español ha estado al servicio de los intereses de unos pocos. La política se tiene que poner al servicio de la gente. Representamos y asumimos este clamor ciudadanos. Y estamos a favor del derecho a decidir de los pueblos.

¿Que visión tiene sobre el proceso independentista catalán?

Las Illes y Catalunya son realidades políticas muy distintas. Al final en Catalunya hay un problema político que no se está afrontando desde el Estado, que recurre a amenazas y no ofrece una salida política. Hay un determinada voluntad de un segmento muy importante del pueblo catalán de caminar hacia un escenario de salida del marco del Estado español. Nosotros somos una fuerza de izquierdas, soberanista y ecologista y lo que pensamos es que la gente tiene que poder decidir en todo y se debe respetar su voluntad democrática.

La conclusión del conflicto catalán, sea cuál sea, ¿tendrá consecuencias para las Balears?

Está claro que el tema catalán tendrá un impacto en el Estado español y también en las Balears. Quiero pensar que será positivo, pero nosotros estamos en un proceso político distinto. Vamos haciendo nuestro camino y pensamos que cada vez hay más consciencia en cuestiones como la financiación y la respuesta social al gobierno Bauzá es una demostración que avanza una consciencia de autoafirmación, también hacia nuestra lengua y cultura.

A nivel estatal, las formaciones que defienden el derecho a decidir son Izquierda Unida y Podemos. Con la segunda tenéis una alianza en distintas instituciones e incluso hubo negociaciones para concurrir conjuntamente a las generales. ¿Por qué finalmente lo rechazaron ambas partes?

MÉS es una fuerza de cambio, representante también de esta rebeldía ciudadana ante un determinado estado de cosas, como una política al servicio de unos pocos. Y coincidimos en la apuesta y bastantes planteamientos con Podemos. Pero yo también era de la idea y las bases lo refrendaron, que concurrir con una fuerza estatal diluye al propio proyecto y esconde esta voluntad de autoafirmación y de acceder al Congreso como voz propia de las Balears. Al final una marca estatal condicionaría también nuestras propias decisiones como gente de MÉS y creo que es una buena opción presentarnos en solitario, pero a la vez compartimos planteamientos con Podemos.

¿MÉS apoyaría a Podemos en el Congreso? ¿Y a un hipotético gobierno PSOE-Podemos?

Depende. Tenemos claro que no apoyaremos nunca a un gobierno en el que estuvieran Rajoy o Rivera. Y tampoco apoyaríamos nunca a un gobierno de PSOE y Ciudadanos, porque con Rivera avanzaría la recentralización y las cuestiones económicas y sociales no avanzarían en el sentido que nosotros queremos. Las otras opciones las podríamos estudiar siempre que se respeten nuestras condiciones en cuestiones como la financiación o la insularidad, que al fin y al cabo son claves para (mejorar la situación de) nuestra salud, nuestra educación y nuestros servicios sociales.

Con sólo dos años de vida, ¿se puede decir que MÉS ha puesto fin a la historia de disputas y escisiones del soberanismo de las Balears?

Seguro. MÉS ha sido un salto cualitativo de la izquierda ecologista, transformadora y soberanista. Su virtud es que ha permitido aglutinar a sensibilidades distintas, ha establecido sinergias y se ha crecido y ahora es un proyecto que camina imparable incluso hacia la mayoría social, porque representa muy bien lo que quiera muchísima gente. Hemos articulado conjuntamente un espacio que era diverso, lo hemos hecho con generosidad y ahora todos se siente cómodos, con una unidad de discurso y de acción que está siendo muy positiva. Ahora funcionamos sin cuotas, de manera horizontal y asamblearia, y esto al final es el secreto de que no haya tensiones internas y exista un sentimiento de confianza.