Publicado: 14.09.2015 22:41 |Actualizado: 14.09.2015 23:30

El Congreso acepta resignado los Presupuestos unilaterales de Rajoy

La mayoría de diputados de todos los grupos parlamentarios, incluso del PP, se desentienden del trámite parlamentario conscientes de que el resultado está marcado de antemano

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El diputado de CiU Feliu-Joan Guillaumes i Ràfols, en el Congreso este lunes. EFE/Alberto Martín

El diputado de CiU Feliu-Joan Guillaumes i Ràfols, en el Congreso este lunes. EFE/Alberto Martín

MADRID.- El debate parlamentario en torno al extenso articulado del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2016 ha arrancado este lunes en el Congreso de los Diputados rodeado de una llamativa apatía por parte de la mayoría de los miembros de la Cámara baja. A última hora de la tarde del lunes, apenas unos cuarenta parlamentarios asistían a las intervenciones de los diferentes portavoces.

Sin duda alguna, la falta de la más mínima tensión política en torno a estos PGE, un empeño unipersonal el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, influye de forma definitiva en el desarrollo de la sesión parlamentaria que se prolongará hasta el miércoles. Y, por supuesto, el hecho de conocer de antemano el resultado final: el Gobierno no está dispuesto a admitir ninguna enmienda de las miles de enmiendas presentadas por los grupos de la oposición. En concreto, 4.127 enmiendas.



Así ha quedado de manifiesto en los primeros pasos de la tramitación parlamentaria del proyecto de PGE en los últimos días. En primer lugar, el pasado día 3 la ponencia de la comisión de Presupuestos que estudió la totalidad de las enmiendas tan solo aprobó, en una reunión de apenas dos horas, incluir las 104 enmiendas – se retiraron tres – planteadas por el grupo parlamentario popular, todas ellas de carácter técnico para enmendar deficiencias del proyecto remitido por el Ejecutivo. Ninguna de la oposición.

La semana pasada, el informe de la ponencia fue trasladado a la comisión de Presupuestos que, en dos sesiones –los días 8 y 9– concluyó su dictamen sin incluir enmiendas de los grupos de la oposición. El PP, que cuenta con mayoría absoluta, retiró otra enmienda de las suyas y admitió introducir una modificación nueva, redactada por los populares en acuerdo con los grupos, para destinar 200 millones de euros para afrontar la crisis migratoria que se cierne sobre los países de la Unión Europea. Una decisión sobrevenida que no estaba en el proyecto inicial. Pero no se introdujo ninguna enmienda de las presentadas.

En el debate del dictamen de la comisión de Presupuestos que se debate por el pleno de la cámara volverá a repetirse la historia. Fuentes parlamentarias consultadas por Público, tanto del grupo parlamentario popular como de los diferentes grupos de la oposición, coinciden en señalar que no se prevé “ninguna inclusión de enmiendas en este trámite”. Incluso en los grupos catalán de Convergència i Unió y vasco del PNV se muestran pesimistas ante la posibilidad de pactar alguna enmienda de las suyas. El pasado año colaron cuatro. Fue la única concesión del Gobierno de Rajoy.

En esta ocasión, como muestra de su poder absoluto en ambas cámaras parlamentarias, Rajoy ha trasladado la consigna de no admitir ninguna enmienda, a tenor de lo ocurrido en los trámites de ponencia y de comisión, y del contenido de los diferentes portavoces del grupo popular que han intervenido a lo largo de la tarde del lunes.

A los cinco presupuestos que ha elaborado el Gobierno de Rajoy se han presentado un total de 25.000 enmiendas. De ellas apenas ha admitido en los cuatro ejercicios anteriores una docena –todas de CiU y del PNV-, además de una veintena de transaccionales -modificadas por el propio PP-. Ese ha sido el balance negociador de Rajoy que puede quedar superado en esta ocasión en el caso más que probable de que no se admita ni una sola de las más de 4.000 enmiendas presentadas por la oposición.

A partir del miércoles, el texto de los PGE irá al Senado, donde recibirán alrededor de otras 2.000 enmiendas por parte de los grupos de la oposición, que acabarán también en el cesto de la basura, según las fuentes parlamentarias consultadas por este diario. Entre el 13 y el 15 de octubre está previsto que el pleno de la Cámara alta apruebe el proyecto gubernamental –también hay mayoría absoluta del PP-.

Si el grupo popular no introduce ninguna enmienda, el texto irá al BOE; en el caso de que haya alguna modificación, por mínima que sea, entonces deberá volver al Congreso de los Diputados, donde será aprobado a la semana siguiente. De esta variación en el calendario de tramitación depende que las elecciones generales se celebren el día 13 o el día 20 de diciembre, ya que el propio Rajoy ha dicho este lunes en sede parlamentaria que convocará los comicios una vez aprobados los PGE para 2016.