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Pazo de Meirás El Congreso pide al Gobierno que reclame a los Franco las estatuas que el dictador robó de la catedral de Santiago 

La Cámara vota por unanimidad una proposición no de ley de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea para que las obras del Maestro Mateo sean restituidas a su legítimo propietario, el Ayuntamiento de Santiago de Compostela.

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El Pazo de Meirás en A Coruña. EFE

La familia Franco mantiene en su poder dos estatuas centenarias de la catedral de Santiago que fueron extraídas de su Pórtico de la Gloria en el siglo XVI, vendidas por un aristócrata al Ayuntamiento de la capital gallega en plena dictadura y supuestamente "regaladas" por éste a Franco, quien decoró con ellas el pazo de Meirás. Se trata de dos imágenes de Abraham y Ezequiel labradas a caballo de los siglos XII y XIII en el taller del Maestro Mateo, el arquitecto del Pórtico de la Gloria. Después de que En Marea, el Bloque Nacionalista Galego y Compostela Aberta iniciaran una ofensiva para reclamar al Gobierno que obligue a los herederos de Franco a devolverlas y reintegrarlas en el patrimonio público, el debate ha llegado al Congreso, donde todos los grupos parlamentarios han acordado este martes pedir al Ejecutivo que tome medidas en este asunto.

La proposición no de ley de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, aprobada por unanimidad, pide al Gobierno que investigue si las esculturas "fueron objeto de un expolio" y, en caso de que así sea, tome las acciones pertinentes, "incluida la intervención de la Fiscalía" para "depurar posibles responsabilidades" y devolver las obras al Ayuntamiento de Santiago. 

El diputado Miguel Anxo Fernán Vello (En Marea) pidió en su intervención que las esculturas de Isaac/Ezequiel y Abraham/Xeremías "dejen de ser producto de un
expolio, de un latrocinio, de una pillaje del patrimonio artístico y pasen a ser de
nuevo propiedad pública". El Ayuntamiento de Santiago compró dichas tallas en 1948 al conde Ximode (cuya familia las poseía desde finales del siglo XVIII) por 60.000 pesetas a condición de que no salieran nunca de la capital gallega. El Consistorio mantuvo su promesa durante un tiempo y las situó en la escalinata de su sede municipal en el pazo de Raxoi hasta que a principio de los sesenta aparecieron en una exposición sobre el arte románico etiquetadas como propiedad de Francisco Franco (como regalo ficiticio de los coruñeses) y procedentes del pazo de Meirás, su residencia de verano en el municipio de Sada, también expoliada a instituciones y vecinos.

Sin pruebas del "regalo" a los Franco

Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea asegura que, según las informaciones y documentos que manejan asociaciones expertas e investigadores, "no existe ningún documento que acredite la donación". De hecho, el Ayuntamiento de Santiago ha encontrado la documentación que demuestra que las estatuas pertenecen al Consistorio. Por eso, ha reclamado en varias ocasiones su devolución a la nieta de Franco, Carmen Franco Polo.  

El diputado de En Marea instó al Ministerio de Cultura a "no permanecer de brazos cruzados" ante un "expolio manifiesto", más aún cuando tuvo varias oportunidades
de dirigirse a la familia Franco porque durante unos meses las tallas estuvieron en el Museo del Prado, en Madrid. En este sentido, la diputada del Grupo Parlamentario Popular Marta González Vázquez ha remarcado que el Gobierno "está haciendo las investigaciones pertinentes sobre un eventual expolio y se ha dirigido al Archivo General de la Administración para identificar la documentación que pueda existir sobre estas piezas". De confirmarse el expolio, ha dicho, "se ejercitarán las acciones pertinentes sin descartar ninguna".