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Congreso del PP Feijóo marca terreno en el PP mientras afloran las candidaturas para sustituir a Rajoy

El presidente de la Xunta de Galicia se ha desmarcado en dos ocasiones de las posiciones adoptadas por su partido esta semana, sobre el ministro Planas y el buque Aquarius. Por su parte, el exministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, y el expresidente de Nuevas Generaciones en la Comunidad Valenciana, José Luis Bayo, recogen avales para armar sus candidaturas a la nueva cúpula de la formación.

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El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, preside el acto de entrega de las Banderas Azules 2018 este miércoles. EFE/ Cabalar

Alberto Núñez-Feijóo mide cuidadosamente sus pasos y apura los tiempos, evitando confirmar si finalmente se postulará como candidato a suceder a Mariano Rajoy al frente del Partido Popular. Sin embargo, también ha querido marcar su terreno, mostrar que tiene perfil propio, desmarcándose hasta en dos ocasiones de las posiciones oficiales del Partido Popular en apenas una semana.

Este jueves, preguntado por el caso del ya exministro de Cultura, Maxìm Huerta, que dimitió el miércoles, tras conocerse que fue condenado por defraudar a Hacienda, Feijóo rechazó “participar en el linchamiento de ningún político”. Sí apostilló que el “desenlace” se antojaba “evidente”, teniendo en cuenta el “nivel de exigencia” del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Esta moderación del presidente gallego contrastaba con la de su partido, que el miércoles exigió la dimisión de Huerta. El coordinador general de los conservadores, Fernando Martínez-Maillo, repitió el jueves hasta en dos ocasiones que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha “envejecido” prematuramente, criticando también al flamante ministro de Agricultura, Luis Planas, por estar imputado.

De hecho, algo antes de la comparecencia en la Feijóo se declaró contrario a los “linchamientos”, el portavoz adjunto del PP en el Congreso de los Diputados, Teodoro García, pidió la dimisión de Planas e incluso la del presidente, en el caso de que mantuviese al titular de Agricultura en el cargo.

Dos días antes, después de la decisión del Gobierno de acoger a los 629 migrantes del Aquarius en España, y tras las críticas del PP a Pedro Sánchez, Feijóo y sus homólogos en Castilla-León y La Rioja se desmarcaron de la postura oficial, mostrándose partidarios de acoger a estas personas.

Hasta la fecha, y como las dos dirigentes conservadoras que suenan en la mayoría de quinielas como posibles rivales de Feijóo, la exvicepresidenta del Gobierno y diputada en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, y la exministra de Defensa y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, el presidente gallego no ha desvelado sus intenciones.

No obstante, en los últimos días ha trascendido que el exministro de Exteriores de Mariano Rajoy y diputado, José Manuel García Margallo, y el expresidente de Nuevas Generaciones de la Comunidad Valenciana, José Luis Bayo, recogen avales para presentar sendas candidaturas. El plazo de presentación de los 100 avales necesarios arranca el lunes 18 de junio, y expira el miércoles 20 a las 14.00 horas.

La advertencia de Maillo

En cualquier caso la candidatura de Margallo trascendió apenas un par de días después de que Santamaría hiciese su última aparición pública en el Congreso de los Diputados. Entonces, en conversación informal con periodistas, la exvicepresidenta del Gobierno dejó abierta la puerta a postularse, mientras Cospedal, que también es diputada, evitaba comparecer ante los medios.

A estos movimientos les sucedía el jueves la advertencia de Maillo. Desde Zamora, y cuestionado por el paso adelante de Margallo, el número tres del PP advertía de que las candidaturas “tienen que ser a favor, en positivo, y no en contra”. Pese a que le preguntaban por el exministro de Exteriores, el dirigente del PP aclaraba poco después que su respuesta era “general”, y “no" en relación a Margallo.

En cualquier caso, el PP vive tiempos convulsos; distintos dirigentes reconocen la incertidumbre, ya que su formación nunca había elegido a su presidente nacional por votación. No obstante, quienes se pronuncian en abierto piden un “candidato de consenso”, que contribuya a aplacar la previsible batalla por el control del partido.