Publicado: 12.08.2014 17:54 |Actualizado: 12.08.2014 17:54

El Congreso recorta este año sus vacaciones: 'sólo' dos meses

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La mayoría de los 350 miembros del Congreso de los Diputados acaba de cruzar el ecuador de los dos meses de vacaciones en los que la actividad parlamentaria queda prácticamente paralizada. Y eso que este año las vacaciones parlamentarias se han ajustado un poco más a 'sólo' 60 días justos. Ni uno más ni uno menos.

Es el plazo transcurrido desde el último pleno parlamentario, celebrado los días 8, 9 y 10 de julio, y el próximo previsto en el calendario del siguiente periodo de sesiones ordinarias para los días 9, 10 y 11 de septiembre. Hay que tener en cuenta que el pleno de julio tuvo un carácter extraordinario porque se celebró ya fuera del periodo ordinario anterior, que acabó con el mes de junio. El último pleno "normal" de la Cámara baja se celebró los días 24, 25 y 26 de junio.

Fuentes parlamentarias explican a Público que este periodo de inactividad ordinaria del Congreso de los Diputados es consecuencia del mandato que se recoge en el texto de la Constitución en su artículo 73, el cual establece que los periodos ordinarios de sesiones de las dos cámaras legislativas serán de septiembre a diciembre, el primero, y de febrero a junio, el segundo.

No obstante, desde la anterior legislatura y con el inicio de la crisis económica, los dos grupos parlamentarios mayoritarios, popular y socialista, han propiciado que exista alguna actividad parlamentaria en los meses de enero y julio y, en menor medida, en agosto para no dar una imagen de parálisis parlamentaria en unos años en que aumenta el malestar social hacia los estamentos políticos.

Las vacaciones parlamentarias en el Senado son algo más largas y se extienden hasta los dos meses y medio, el tiempo que va desde el último pleno celebrado los días 24, 25 y 26 de junio - cuando se aprobó definitivamente el aforameniento de los miembros de la familia real, entre ellos el anterior monarca Juan Carlos - y el próximo, previsto para los días 9, 10 y 11 de septiembre.

En el Congreso a partir del último pleno la actividad ha sido mínima: se celebró el 23 de julio una reunión de la Diputación Permanente - órgano que sustituye al pleno fuera de los periodos ordinarios de sesiones y que está formado por 54 diputados - y, a la semana siguiente, un par de sesiones de comisión, una de Economía y otra de Asuntos Exteriores.

Para el día 26 de agosto está prevista otra Diputación Permanene para debatir las peticiones de comparecencias de ministros formuladas por diversos grupos parlamentarios. Y dos días después se reunirá la comisión de Economía para aprobar en una sola sesión el proyecto de ley "omnibus" que reforma nada menos de 30 leyes que afectan a competencias de nueve ministerios.

Fuera de esto no ha habido nada más. En el Senado la "actividad" parlamentaria ha sido incluso menor. Eso sí, su presidente, Pío García Escudero, ha tenido tiempo para viajar a finales de julio a Perú para asistir a una reunión de parlamentarios iberoamericanos y el pasado día 2 de agosto a Mauritania para representar a España en la toma de posiesión del presidente Mohamed Ould Abdelaziz. Entre uno y otro viaje ha recibido a una delegación del Senado de Japón.

Es decir, casi 300 diputados y la práctica totalidad de los senadores no pisarán las dependencias de las dos cámaras parlamentarias durante dos meses, los primeros, y dos meses y medio, los segundos. Entre los propios parlamentarios hay opiniones críticas a este estado de cosas por entender que no responde a la realidad social y política que vice el país en estos momentos.

Al margen de los establecido en la Constitución, opinan, hay recursos suficientes, como es la modificación de los respectivos reglamentos, para que la actividad parlamentaria únicamente descienda en el mes de agosto. Incluso hay quienes opinan que en agosto debería existir actividad "como la hay en los hospitales y otros centros laborales", indican fuentes parlamentarias consultadas por Público. Pero de momento no hay perspectivas de cambios más allá de la voluntad puntual del grupo mayoritario de turno de plantear convocatorias extraordinarias.


http://www.quoners.es/q/ley-pensiones-parlamentarias