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Convención del PP El PP espera que su convención apague los rumores sobre la sucesión de Rajoy: "Su liderazgo no está cuestionado"

El Partido Popular quiere lucir músculo reuniendo a todo el Gobierno, así como a sus presidentes autonómicos y barones territoriales este fin de semana, en Sevilla. El jefe del partido y del Ejecutivo llega a esta cita con varios frentes abiertos sin haber logrado los apoyos necesarios para la aprobación de los Presupuestos, y con la crisis del máster de Cristina Cifuentes

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con la secretaria general María Dolores de Cospedal y Fernando Martínez Maillo al comienzo de una reunión en la sede del Partido Popular (PP). REUTERS

El PP se prepara para lucir músculo y llamar al cierre de filas en torno a la figura de su líder, Mariano Rajoy, en la Convención Nacional de este fin de semana, en Sevilla, pese al difícil momento que afronta el partido.

El miércoles, el coordinador general de los conservadores, Fernando Mártínez-Maíllo, descartó tajantemente la posibilidad de que este encuentro se vea sobrevolado por el debate sobre la sucesión de Rajoy. Su liderazgo "no está cuestionado", afirmó Maíllo este miércoles, en conversación informal con periodistas. "Y todas las convenciones lógicamente fortalecen el liderazgo, siempre", apostilló.

Rajoy llega a esta cita con varios frentes abiertos: el bloqueo en Catalunya -pese a que el artículo 155 de la Constitución lleva ya más de cinco meses en vigor-; la incapacidad de su Ejecutivo para lograr los apoyos que permitan aprobar su Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018; las protestas de miles de pensionistas en las calles, o el creciente escándalo de máster de Cristina Cifuentes suponen sólo algunos de estos frentes, pero no son los únicos.

Entre el viernes 6 y el domingo 8 de este mes, el presidente del Gobierno; todos sus ministros; todos los presidentes autonómicos; los barones territoriales del Partido Popular y distintos cargos públicos en todo el territorio participarán en esta cita anual: "Todo el que tiene algo que decir en el partido va a estar presente", apuntaba Maíllo, cifrando en 2.500 el número de asistentes con el que cuenta Génova.

Además de Rajoy, en estas jornadas, articuladas sobre cuatro mesas de debate, se espera que tomen la palabra todos los ministros y presidentes autonómicos, así como los vicesecretarios y otros cargos públicos y orgánicos a nivel territorial. Lo que no habrá, según el número tres del Partido Popular, es anuncio de candidatos. "Salvo que alguno se autoproclame", ironizaba.

Teóricamente, la Convención -bajo el lema 'Contigo crece España'-, persigue el "rearme programático" del PP, con la vista puesta en las elecciones autonómicas, municipales y europeas de 2018, en las que los conservadores deben echar el resto para frenar el avance que las encuestas atribuyen a Ciudadanos.

Este fin de semana quieren oxigenar la actividad del partido, lograr que este encuentro suponga "un revulsivo"; y, en palabras de Maíllo, persiguen que esta cita sirva para que hablen sobre ellos mismos, y no "de los demás", en alusión a Ciudadanos.

Con todo, la seguridad del dirigente conservador al cerrar la puerta al debate sucesorio contrasta con la reactivación de las quinielas sobre quién reemplazará a Rajoy: en las últimas semanas han empezado a sonar con fuerza nombres como el de la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

También han resonado otros que ya son una constante, como el del presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; sus críticas al Gobierno por su incapacidad para reaccionar ante las movilizaciones del 8-M -a toro pasado, y modificando su propia posición-; o su paso al frente en 'Salvados', han contribuído a que su nombre vuelva a sonar, mientras el presidente gallego amplificaba su presencia en medios nacionales.

El nombre que ya no resuena en este contexto es el de la presidenta de la Comunidad de Madrid: las continuas novedades sobre las irregularidades de su máster no han podido ser neutralizadas con escasa presencia mediática, ni con el mensaje de apoyo de Génova, lanzado tras su comparecencia, este miércoles, en la Asamblea de Madrid. La confirmación de que el acta de entrega de su trabajo fin de máster es falsa es otra de las irregularidades a las que Cifuentes no ha podido -o querido- dar respuesta, y que amenazan con dinamitar su futuro político.