Publicado: 03.07.2014 07:00 |Actualizado: 03.07.2014 07:00

Las Cortes Generales acumulan 64,6 millones en "fondos reservados"

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La institución de las Cortes Generales, el ente que engloba al Congreso de los Diputados, al Senado, al Defensor del Pueblo y a la Junta Electoral Central (JEC), almacena un saldo de 64.594.251,51 euros en "fondos reservados" al cierre del ejercicio de 2013, según consta en la documentación oficial de la ejecución presupuestaria aprobada por las Mesas de ambas cámaras en su reunión del pasado 10 de junio a la que ha tenido acceso Público.

Las Cortes Generales no hacen pública esta liquidación de su presupuesto (cosa que sí ocurre con las del Congreso de los Diputados, no así con las del Senado), aunque en ningún caso ninguna de estas instituciones desvelan el montante de sus respectivos "fondos reservados", una partida que tienen cada una de estas tres ramas del poder legislativo y que se va nutriendo año tras año del superávit generado al no gastar todo el dinero presupuestado.

El incremento producido durante el pasado año en esta "cuenta de remanentes", como oficialmente se denomina esta partida contable en la institución parlamentaria, ha sido de 12,5 millones de euros. Se trata del aumento más importante en un solo ejercicio desde el año 2007, el último ejercicio previo a la crisis económica, cuando esta partida contaba con apenas 19,1 millones de euros, según la documentación oficial recabada por Público. A esta fuerte subida ha contribuido el "remanente" aportado por la institución del Defensor del Pueblo que en 2013 dejó de gastar 7,7 millones de euros, prácticamente la mitad de su presupuesto inicial de 14 millones de euros. Además, la JEC contribuyó a este "fondo reservado" con otros 147.000 euros del total presupuestado para ese ejercicio para la autoridad electoral, que ascendió a 441.000 euros.

Finalmente, la institución de las Cortes Generales aportó a su "cuenta de remanentes" un total de 4,25 millones de euros no gastados de su propio presupuesto de 2013. De las Cortes Generales depende todo el personal de ambas cámaras parlamentarias, desde los letrados hasta los ujieres, así como los distintos servicios generales para el funcionamiento de todo engranaje parlamentario. En conjunto, la institución de las Cortes Generales en solitario (sin Congreso ni Senado) tuvo en 2013 un presupuesto de casi 51 millones de euros. Es decir, en estos momentos goza de una salud financiera envidiable en plena crisis económica puesto que en su "cuenta de remanentes" dispone de un saldo muy superior al volumen de su propio presupuesto (64,5 millones frente a 51 millones de euros).

Esta diferencia se agrandará ya que las partidas presupuestarias de todo el conjunto institucional parlamentario descienden paulatinamente desde hace seis años, tiempo en el que paradójicamente han ido aumentando los "fondos reservados" de cada una de las tres ramas, Cortes Generales, Congreso de los Diputados y Senado.

Las Cortes Generales y las dos cámaras parlamentarias mantienen una autonomía presupuestaria respecto del resto de la Administración Pública del Estado, según establece la Constitución en su artículo 72.1. Cada año envían sus presupuestos al Gobierno para ser incluido como una partida más en los presupuestos generales del Estado correspondientes. Siempre se aprueban sin la más mínima variación. En consecuencia, no se devuelven sus excedentes el Tesoro Público; a cambio, no pueden endeudarse.

En la ejecución presupuestaria de las Cortes Generales de 2013 certificada por las Mesas de ambas cámaras el pasado 10 de junio se desprende un dato altamente significativo. La remuneración por intereses a cambio del depósito bancario de esa elevada cantidad de millones apenas reporta beneficios a las arcas de la institución que representa a la soberanía popular: 266.084,26 euros a cambio de 64,5 millones de euros, o si se quiere en torno a 58 millones de saldo medio, durante un año. Eso supone una remuneración de menos del 0,5% del capital depositado.

Toda una bicoca para el Banco de Santander, la entidad que ganó el concurso convocado en 2009 por las Cortes Generales para ofrecer los servicios bancarios y financieros de la institución parlamentaria (con anterioridad esos servicios los prestaba el BBVA). Desde ese año la remuneración de las tres "cuentas de remanentes" no ha superado el 1% de los depósitos, salvo en muy contados casos y nunca para el conjunto de todas las cuentas.

Es decir, Emilio Botín, presidente del Banco de Santander, tiene en las Cortes Generales una fuente de financiación muy barata para su negocio. Y, además, procedente de un cliente que no presenta ningún tipo de riesgo financiero, ni en la actualidad ni en el futuro.