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Cospedal ficha a una exdirectiva de la empresa que aspira a gestionar los hospitales de Castilla-La Mancha

Natividad Comes, hoy directora de Enfermería del servicio de salud de la región, ocupó ese mismo cargo en el conglomerado sanitario Capio hasta abril de 2011. Agustina Borrás, con cargo en el Hospital de Talavera, tambié

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No sólo del ámbito público al privado. La puerta giratoria también rueda a la inversa en el Gobierno de Castilla-La Mancha que preside la número dos del PP, María Dolores de Cospedal. Es el caso de la actual directora de Enfermería del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Natividad Comes, que hasta el 31 de abril de 2011 era directora de Enfermería del Grupo Capio Sanidad, uno de los principales conglomerados empresariales del país dedicado a la gestión privada de centros sanitarios. O el de Agustina Borrás, que ha pasado de trabajar en el grupo a ser la subdirectora de Enfermería del Hospital de Talavera de la Reina (Toledo).

Capio es la entidad que ha sonado con más fuerza entre las que aspiran a hacerse con el control de los ocho hospitales públicos que va a privatizar Cospedal en los próximos meses. Nada más convertirse en presidenta de Castilla-La Mancha, la dirigente conservadora anunció que los centros de Manzanares (Ciudad Real), Tomelloso (Ciudad Real), Villarobledo (Albacete) y Almansa (Albacete), que ya funcionan, pasarían a ser gestionados por capital privado.

Cospedal aseguró, además, que la misma suerte recaería en el futuro de los cuatro hospitales que están en obras en Toledo, Cuenca, Albacete y Guadalajara, en los que las empresas privadas, además, asumirán el gasto de la construcción. A cambio, Castilla-La Mancha pagará una especie de alquiler que se prolongará a lo largo de 30 años, como ya se hace en varios hospitales del País Valencià, Madrid y Galicia.

Pues bien, Capio es la empresa 'mejor posicionada' para hacerse con el control de todos ellos según explican fuentes sindicales y de la oposición al Gobierno de Cospedal. Argumentan que el grupo ya dispone de experiencia en Castilla-La Mancha, porque ya presta sus servicios en los centros privados que tiene tanto en Albacete como en Toledo, y, además, afirman que también sabe cómo asumir las competencias públicas ya que ya lo ha hecho en diferentes hospitales de la Comunidad de Madrid -como el Infanta Elena de Valdemoro o el Rey Juan Carlos de Móstoles-. Capio también recibe 900.000 euros al mes de la administración madrileña por un hospital, el de Collado Villalba, que está cerrado.

El propio Sescam ha reconocido a Público el pasado profesional de Comes al frente de una de las áreas más importantes del conglomerado privado. Insisten en que su contrato se rescindió el 31 de abril de 2011 y que accedió a su cargo actual en la administración pública después de esa renuncia. Por tanto, han responsabilizado exclusivamente al Grupo Capio del hecho de que la propia Comes figure en el registro mercantil como apoderada de la empresa desde octubre de 2009 e incluso hasta febrero de 2012. Ella 'nunca' ha sido apoderada, y dejó su cargo en 2011, insisten, ateniéndose a las palabras de la hoy directora de Enfermería de la región.

La administración que dirige Cospedal también ha verificado que Agustina Borrás, hoy subdirectora de enfermería del Hospital de Talavera de la Reina (Toledo), trabajó para el Grupo Capio durante al menos 16 años. Desde su primer contrato, en 1996, Borrás ha trabajado como enfermera en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, gestionada por el grupo, y también en el Infanta Elena de Valdemoro. 

A la espera de lo que suceda finalmente con la anunciada privatización de los ya mencionados centros de Castilla-La Mancha, los sindicatos consultados por este diario critican que tanto el puesto de Comes como el de Borrás deberían estar ocupados por funcionarios de carrera.