Publicado: 24.02.2014 13:15 |Actualizado: 24.02.2014 13:15

Cospedal no dejará la secretaría general del PP a pesar de las críticas

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La secretaria general del PP ha respondido con un contundente y escueto "no" a la pregunta sobre si se sintió tentada de tirar la toalla de sus responsabilidades del partido tras la desautorización de Mariano Rajoy al imponer un líder en el PP andaluz, Juan Manuel Moreno, que no coincidía con el propuesto por ella, el alcalde de Tomares (Sevilla), José Luis Sanz.

Las críticas internas llovieron sobre María Dolores de Cospedal por la gestión de esta candidatura (hasta dos veces negada por el presidente del Gobierno en tres meses y finalmente, impuesta desde La Moncloa) y reavivaron las presiones para que la también presidenta de Castilla-La Mancha dejase su puesto de número dos en el Partido Popular.

Cospedal, en su primera comparecencia en la calle Génova desde que Rajoy designó a Moreno, evitó todas las preguntas sobre los contactos o conversaciones que habría tenido con ambos desde que el líder del PP zanjó el asunto del sustituto de Juan Ignacio Zoido imponiendo el nombre del secretario de Estado de Asuntos Sociales e Igualdad. "No voy a hablar de mis conversaciones privadas, porque dejarían de serlo", justificó, además, rehusando hablar sobre su opinión de Juanma Moreno o de la expresión de Esperanza Aguirre aludiendo al "dedo divino de Rajoy" para designarlo.

Sí aseguró la número dos del PP que este fin de semana estará en Sevilla para el XIV Congreso Extraordinario del PP andaluz, "con toda probabilidad y como hago siempre" el primer día del mismo, es decir, el sábado 1 de marzo. Al día siguiente, está previsto que Rajoy clausure el cónclave que reunirá en el palacio de Congresos y Exposiciones de la capital andaluz a cerca de 1.600 compromisarios.

La secretaria general del PP se ha referido también hoy a la voluntad del Gobierno de luchar contra la corrupción y a la "transparencia" que, según ella, mantiene el partido, "el único del que se conocen todas las cuentas; el único", ha subrayado a pesar de las constantes informaciones judiciales y extrajudiciales sobre la existencia "continuada en el tiempo" de una contabilidad paralela en negro en el partido durante la etapa de Luis Bárcenas como tesorero. Cospedal no ha facilitado el coste de la última Convención del PP celebrada en Valladolid hace casi un mes, aunque ha asegurado que lo hará público en cuanto lo tenga.

La llamada Comisión Internacional de Verificación (CIV) ha centrado hoy la comparecencia de Cospedal en la calle Génova. La secretaria general, muy crítica con la CIV y el apoyo que ha recibido del Gobierno vasco (PNV) y del PSE de Patxi López, ha calificado de "tomadura de pelo" la escenificación del primer paso planteado por ETA como entrega de armas y que incluyó una rueda de prensa de los verificadores el pasado viernes avalando este gesto.

Cospedal: "La actuación de los mal llamados verificadores es un mal sainete que no nos merecemos los españoles" Cospedal ha asegurado que "la actuación de los mal llamados verificadores es un mal sainete que no nos merecemos los españoles" y ha cargado contra la posición "lamentable" e "impresentable" del lehendakari, Iñigo Urkullu, y del PSE dando credibilidad y legitimidad a la CIV al hablar de su "reconocido prestigio". La secretaria general ha vinculado este asunto relativo a la banda terrorista con la crisis en Navarra, en donde una comisión parlamentaria investiga la presunta corrupción de la vicepresidenta del Gobierno foral.

La número dos del PP entiende que el PSN ha quedado en una situación "bochornosa" y "maltrecha" al plantearse siquiera una moción de censura con Bildu para sacar del Ejecutivo autonómico a la presidenta Yolanda Barcina. "Estamos viviendo cómo, con tal de ocupar el poder, en este caso, el Gobierno de Navarra ha sido capaz y es capaz de pensar en mociones de censura de la mano de Bildu para echar a un Gobierno democrático", ha argumentado. Para Cospedal, lo más importante en Navarra es la "estabilidad" del Ejecutivo, algo que el PP considera que existe con Barcina, cuando UPN lleva gobernando en minoría (19 de 50 diputados) desde mediados de 2012, cuando el PSN rompió con él.