Publicado: 21.05.2015 14:30 |Actualizado: 21.05.2015 23:35

Críticos de Ciudadanos: "Si gobierna Rivera,
me voy de España"

La presidenta de la Plataforma por las Garantías Ciudadanas
-compuesta por exafiliados- acusa al a dirección de la formación naranja de prácticas "poco democráticas" y de haber virado a la "extrema derecha". Hervías se defiende: 

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante su intervención en el acto central de campaña celebrado en el Teatro Compac de Madrid. EFE/Víctor Lerena

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante su intervención en el acto central de campaña celebrado en el Teatro Compac de Madrid. EFE/Víctor Lerena

MADRID.- Él tira de "ilusión" en su campaña para convencer a sus votantes de que Ciudadanos es el "cambio sensato". "Imposible es sólo una palabra", vende Albert Rivera en cada mitin, en cada acto, en su vídeo de campaña. Pero incluso a los suyos les ha robado sus "ilusiones y esperanzas".  Así lo deja ver Inmaculada Sánchez, la presidenta de la Plataforma por las Garantías Ciudadanas, una de las asociaciones que reúne a "afiliados y exafiliados" del partido desencantados con la dirección.

Fueron los primeros en denunciar "irregularidades" en el seno interno de la formación, algunos de esos agujeros por los que se han colado imputados, falangistas y hasta personajes "con ansias de poder" que no saben ni defender su propio programa electoral. Hoy están tan decepcionados que si los naranjas llegan al poder, ellos -que también fueron naranjas-, emigran. "Si gobierna Rivera, yo me voy de España", sentencia Sánchez.



Casi cada día salta una polémica que rodea a los candidatos de Ciudadanos en toda España. A sus garbanzos negros ya conocidos se han unido, en plena campaña, la Ciudadana de Mataró que no se había leído su programa -que renunció-, los falangistas de Murcia -que fueron expulsados-, o las listas enteras que la formación se vio obligada a retirar en Miranda de Ebro (porque incluía a jubilados que no sabían que formaban parte de la candidatura), en Barberà del Vallès (porque su cabeza de lista había concurrido con los xenófobos de PxC) o en El Casar de Escalona (Toledo) porque incluía a dos imputados por prevaricación.

"Hasta las mejores marcas tienen productos defectuosos", se defendió el propio Rivera este jueves en una entrevista en la Cadena Ser. Su secretario de Organización, Fran Hervías, por su parte, defiende que estos casos son el "0,01% de la formación". "Pero se miran con lupa", defiende. Y no se queja por ello, porque, dice "los periódicos nos ayudan a detectarlos". Lo que no le hace tanta gracia es que sean los críticos quienes se dedican a recopilarlos y hacerlos públicos. Como hace la Plataforma por las Garantías Ciudadadas (PGC) en su página de Facebook.

Sánchez denuncia que todo ello se debe a las irregularidades en los procesos de primarias que empezaron a detectar en Málaga. Según la formación díscola, el coordinador de C's en la provincia, Juan Cassá, utilizó su "línea directa con Rivera" para imponer su propia lista -y no la que habían decidido las bases- en Torremolinos. "Controló todo el proceso de elecciones, hasta quién podía votar y quién no", asegura su presidenta. Luego, él mismo fue elegido a la Alcaldía de Málaga. Hervías defiende ese premio a la fidelidad de Cassá: "Es uno de nuestros primeros afiliados en Andalucía, él lleva casi dos años con nosotros, no como muchos de la Plataforma, que apenas estuvieron unos meses", afirma.

Aunque el ejemplo de Cassá fue sólo el primero. "Luego creamos la página de FB y fueron saliendo a la luz casos similares en Asturias, Coruña, Toledo, Valladolid, Sevilla, Madrid, Murcia, Alicante...", relata Sánchez. "Había irregularidades en las primarias para las candidaturas, en las elecciones para elegir coordinadores territoriales, en los censos... y muchos elegidos a dedo", continúa. Una posibilidad que reconoce también la dirección, dado que los Estatutos del partido permiten a Barcelona imponer a su propio candidato -aunque no cumpla con los seis meses mínimos de afiliación para poder aparecer en una lista electoral- en agrupaciones con menos de 150 afiliados o cuando la excepción esté "motivada". Hervías reconoce que se hicieron muchas "excepciones" de ese tipo para "colar a tránsfugas" -como los define Sánchez- de UPyD, PSOE y PP. 

El secretario de Organización de C's reprocha a los críticos que no sepan lo que es el "transfuguismo" e incide en que "no fue un error" su "política de expansión" exprés de Catalunya al resto de España. "De 20.000 candidatos, hemos tenido que quitar 10 casos", insiste, repitiendo que, a diferencia de otros partidos, ellos actúan cuando detectan uno de esos garbanzos negros en su formación. "Además, estas personas conocían ese reglamento cuando quisieron afiliarse al partido", agrega Hervías, que asegura que a muchos de la PGC no les dejaron entrar en Ciudadanos.

Pero para Sánchez -y sus "miles" de compañeros de la PGC- éste no es el único problema. "El partido ha expulsado a mucha gente sólo por el hecho de haber protestado o denunciado ante el Comité de Garantías estas irregularidades", defiende. Hervías lo niega: "Es mentira. De hecho, César Zafra, el coordinador de Madrid es cargo de mi confianza, elegido a dedo, y le conocí, precisamente, porque él denunció al Comité Ejecutivo a la Comisión de Garantías", ejemplifica. Del mismo modo rechaza las acusaciones de "amenazas" que, según la presidenta de la plataforma han recibido algunas de las voces críticas. "'Cómo vamos a amenazar nosotros a nadie si nosotros hemos recibido muchísimas amenazas por parte del separatismo en Catalunya!", exclama.

Sea como sea, Sánchez considera que el partido en el que un día confío "ha perdido el sentido de la moral. "Un partido sin bases no es nada y si no hay democracia interna, qué podemos esperar si gobiernan?", se pregunta. Y añade que eso de no ser "ni de izquierdas ni de derechas" es una actitud "poco democrática que recuerda al pensamiento único del enano bajito alemán", metaforiza. "El fondo ideológico, el no ser ni rojos ni azules, propicia que [los ultras] vean un hueco por el que entrar. Y entran. Y de uno del que se destapa su afiliación descarada a la Falange...", insinúa. Hervías, por su parte, responde recordando que los sistemas de control impuestos en Ciudadanos, funcionan  e insiste en que muchos de quienes les critican -como la nueva formación Democracia en Ciudadanos - ni siquiera han llegado a ser afiliados del partido. O, si lo han sido, se han cabreado por no haber accedido al cargo que querían.

Y en ese punto es Sánchez la que se defiende e, incluso, pone la tirita antes de la herida: "Nunca había estado en política, siempre he estado dedicada a mi profesión como profesora de danza española titulada y hace años que decidí hacer algo por los demás y me hice técnico superior de Protección Civil", detalla su currículum. "Jamás he querido ser candidata pero, mira, sigo yendo vestida de naranja", bromea.