Publicado: 21.10.2015 19:45 |Actualizado: 21.10.2015 19:45

La CUP apuesta por llegar a un acuerdo con Junts pel Sí antes de las generales del 20 de diciembre

Mantiene su rechazo a que la presidencia de la Generalitat recaiga en Artur Mas e insta a la coalición de CDC y ERC a buscar una opción alternativa. El registro a la sede de Convergència, y la detención de su tesorero, refuerza la posición de la CUP porque muestra la “mochila de corrupción” que arrastra la formación del jefe de gobierno en funciones

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Los diputados autonómicos de la CUP en las escaleras del Parlament. M.F.

Los diputados autonómicos de la CUP en las escaleras del Parlament. M.F.

BARCELONA.- Junts pel Sí y la CUP se han puesto de acuerdo para que la mesa del nuevo Parlament de Catalunya tenga mayoría independentista. Eso sí, el primer pacto de la legislatura entre las dos formaciones no implica que las negociaciones para la investidura del futuro presidente de la Generalitat estén cerca de concluir con éxito. En este sentido, las respectivas posiciones se mantienen inamovibles. Junts pel Sí reitera que su único candidato para estar al frente del gobierno es Artur Mas, mientras que el partido de la izquierda independentista no ha modificado ni un ápice su rechazo a investir al máximo dirigente de Convergència.

Con todo, ambos partido han mostrado su preferencia para que se cierre un acuerdo que permita formar gobierno antes de las elecciones generales del 20 de diciembre. La primera oportunidad llegará el 9 de noviembre, tras con la primera sesión de investidura.



El registro de esta mañana de la sede de CDC por la trama del 3%, que ha supuesto la detención del tesorero del partido, dota de mayor fuerza la demanda de la CUP de buscar un nombre alternativo a Mas. En la primera comparecencia en el Parlament de los diez diputados de la formación, el portavoz del partido, Albert Botran, ha subrayado que la operación de esta mañana “no altera nuestra posición”, para añadir que “nuestra oposición a que la presidencia recaiga en Mas también va vinculada a esta mochila histórica de casos de corrupción y financiación ilegal que lleva colgada CDC”.

Botran, que ha manifestado que el impulso del proceso independentista por parte de la CUP también responde a la voluntad de “hacer limpieza” en cuestiones como la corrupción, ha subrayado que a pesar de la complejidad de las negociaciones con Junts pel Sí “no tenemos intención de alargarlas y el ritmo podría ser más rápido si fuera conveniente”. Como ejemplos de cuestiones que se podrían abordar antes de la investidura, el también diputado ha comentado que el plan de choque contra la pobreza “tendría que estar implementado antes de invierno” y que debería haber gestos de “ruptura” con el Estado español “antes de las elecciones generales”. La CUP considera que los comicios del 20-D “seguro que servirán para intentar abrir vías que nosotros ya consideramos muertas”.

El partido anticapitalista ha rechazado que Artur Mas haya utilizado los medios para señalar el desacuerdo en varias de las cuestiones que plantea la CUP, como desobedecer al Tribunal Constitucional, pero ha manifestado su voluntad de llegar a un pacto con Junts pel Sí. Eso sí, siempre subrayando que a la coalición de CDC y ERC le corresponde “pensar quién puede ser” la persona alternativa a Mas que ocupe la presidencia del gobierno catalán.

Apoyo a Forcadell como presidenta del Parlament

Junts pel Sí había ofrecido a la CUP ocupar un lugar en la mesa del Parlament, pero la formación ha rechazado la posibilidad de ocupar una silla en el organismo, básicamente porque considera que no le corresponde al ser el grupo con menos representación en la cámara. Eso sí, la CUP votará a favor de que haya una mayoría independentista en la mesa, de manera que cuatro de los siete integrantes del organismos serán de Junts pel Sí. “Este Parlament tendrá que tramitar leyes y disposiciones de contenido rupturista y por eso pensamos que es necesario que la mesa tenga una mayoría independentista para evitar que se intente bloquearlas”, ha declarado Botran.

El voto favorable de la CUP garantiza que la presidencia el Parlament recaerá en Carme Forcadell, un nombre aplaudido por las anticapitalistas. Botran ha verbalizado el apoyo de la formación a la expresidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) porque “es una persona independiente, que sólo está aquí para llevar a cabo un proceso de ruptura, que viene de la movilización popular y demuestra el carácter excepcional del momento”.