Publicado: 16.09.2015 22:42 |Actualizado: 17.09.2015 19:56

La CUP plantea las catalanas como “excepcionales” desde los puntos de vista “nacional, social y democrático”

David Fernàndez critica que algunos “no sepan ver” que una victoria del sí a la independencia “abriría una brecha en el régimen del 78 que sería también una oportunidad para los otros pueblos del Estado”

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David Fernández, en un acto reciente de la CUP. EFE/Jaume Sellart

David Fernández, en un acto reciente de la CUP. EFE/Jaume Sellart

BARCELONA.- El relato del 27 de septiembre se divide entre los que las plantean las elecciones como “plebiscitarias”, ya sea de manera explícita, como Junts pel Sí, o implícita, básicamente PP y Ciudadanos y, en menor medida, el PSC, y los que le niegan este carácter, como Catalunya Sí Que es Pot. La CUP, por su parte, va un paso más lejos y considera las elecciones como “plebiscitarias”, pero también como “constituyentes”. Y es que, en palabras de la número dos de la candidatura, Anna Gabriel, los comicios “son excepcionales desde el punto de vista nacional, pero también desde el punto de vista social y desde el punto de vista democrático. La excepcionalidad es completa”.

En un acto de campaña celebrado en el centro cultural La Violeta, en el barrio de Gràcia de Barcelona, Gabriel y el hasta ahora diputado David Fernàndez han apelado al voto “rupturista” como garantía para culminar el proceso independentista. Fernàndez, que jugaba en casa -es vecino del barrio-, ha insistido en que el “27-S va de si hacemos o no la República Catalana y de cómo lo hacemos”. Ante un auditorio muy joven -gran parte de las más de 200 personas asistentes eren menores de 30 años- también ha criticado que se diga que el “proceso es Mas, porque el proceso es la gente”. “No compramos este relato, es una falacia”, ha sentenciado Fernàndez. El actor madrileño Willy Toledo ha asistido al acto y ha manifestado que “no voto en España porque no hay ningún partido como la CUP”.



Anna Gabriel, coordinadora del grupo parlamentario de la CUP en la reciente legislatura, ha declarado que la gente “no sólo pide la independencia”, sino que además quiere que “no se nos reserve sólo el papel de actores una vez cada cuatro años para votar. Ya quiere participar, que existan mecanismos de revocación”. La formación independentista y anticapitalista apuesta por situar en el centro “la voluntad de decidir sobre todas las cosas” y Gabriel también ha defendido la necesidad de un cambio más profundo que coloque también “la vida en el centro de la agenda política del país” a través del combate contra el “sistema del patriarcado”.

Sentar unas “nuevas bases” para la economía

En su intervención, David Fernàndez ha enumerado la “triple crisis” que según su diagnóstico se vive actualmente en el Estado español: la territorial, la social y económica y la democrática. Fernàndez ha ironizado sobre el hecho que el gobierno español diga que el 27-S no es plebiscitario y que “para demostrarlo haya tenido que ir a ver a Merkel, a Obama y a Cameron, ha tenido que reformar el Tribunal Constitucional y ha amenazado con el Ejército, a través del ministro Morenés”. En una alusión velada a Podemos y a Catalunya Sí Que es Pot, ha lamentado que algunos “no sepan ver que si el 27-S gana el sí [a la independencia] se abre una brecha en el régimen del 78 que seria también una oportunidad para los otros pueblos del Estado”.

Tanto Fernàndez como Gabriel han insistido que su formación no investirá a un Artur Mas que hoy ha declarado en Rac 1 que si no le invisten “se acaba el proceso” soberanista. La número dos de la candidatura ha expuesto que, a nivel económico, no piensan que se trate de “poner parches” y desarrollar políticas socialdemócratas. “Queremos un plan de choque y para hacerlo se debe hacer frente al fraude fiscal al que están acostumbrados los poderosos, nos debemos plantear si pagar o no la deuda y sentar unas nuevas bases para la economía”, ha relatado.

También en el ámbito económico, David Fernàndez ha denunciado que “tenemos una sociedad más desigual e injusta que antes de la crisis y esto también es culpa de unos partidos incapaces de declarar la guerra a la desigualdad”. Como muestra de políticas nocivas para los ciudadanos, ha recordado que en período 2010-2015 “se han desplumado 5.300 millones de euros de los presupuestos para escuelas, hospitales y servicios públicos, un tercio de lo que nos ha costado el rescate de las cajas catalanas”.