Publicado: 15.09.2015 16:47 |Actualizado: 15.09.2015 16:47

David Fernàndez: "Sólo tenemos confianza en la capacidad de
este pueblo para movilizarse"

Los diputados de la CUP presentan un libro que rinde cuentas de su paso por el Parlament y reconocen que la experiencia les ha servido para constatar que es un espacio “vacío de soberanía” y al servicio de “unas determinadas clases”

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Los diputados de la CUP Quim Arrufat, David Fernàndez e Isabel Vallet junto a la 'número 2' de la formación para el 27S Anna Gabriel. - PÚBLICO

Los diputados de la CUP Quim Arrufat, David Fernàndez e Isabel Vallet junto a la 'número 2' de la formación para el 27S Anna Gabriel. - PÚBLICO

BARCELONA.- En plena vorágine de la campaña electoral para el 27 de septiembre, la CUP ha optado por hacer una breve pausa para mirar hacia atrás y valorar su primera experiencia parlamentaria. David Fernàndez, Quim Arrufat y Isabel Vallet, los tres diputados de la formación de la izquierda independentista, han presentado el libro Un peu al Parlament de Catalunya, acompañados de Anna Gabriel, coordinadora del grupo parlamentario y número dos de la lista de la CUP para el 27S. En palabras de Gabriel, el libro supone un “extrañamente novedoso ejercicio de transparencia y de rendición de cuentas del trabajo hecho” en la cámara autonómica. En la presentación, celebrada en el Colegio de Periodistas de Catalunya, Vallet ha admitido que el paso por la institución les ha permitido constatar que el Parlament está “vacío de soberanía”.

A pesar de que no era la prioridad del acto, era inevitable no referirse al momento político que vive Catalunya y a las elecciones del próximo día 27. En este sentido, David Fernàndez ha dejado claro que su confianza no reside en otras candidaturas y en referencia a Junts pel Sí ha reiterado que “sólo tenemos depositada la confianza en la capacidad de este pueblo para organizarse y movilizarse”. “Este proceso [soberanista] es la gente y la gente es el único motor del cambio político y social. No reconocemos más soberanía que la del mismo pueblo de Catalunya y no reconocemos ninguna legitimidad al Estado español”, ha expuesto Fernàndez. También ha denunciado que se insista, básicamente desde medios y partidos estatales, “que el proceso depende de una persona”, en referencia a Mas, lo que ha calificado como una de las “trampas del relato” sobre la movilización independentista.

En relación al 27S, Anna Gabriel ha comentado que “la posición será distinta si hay mayoría independentista en votos y no en escaños”, y ha ahondado en las diferencias entre su formación, que apuesta por una declaración unilateral de independencia (DUI), y Junts pel Sí, partidaria de hacer una declaración “que inicie el proceso de independencia”. “Nosotros insistiremos en que la ruptura con el Estado se haga cuanto antes mejor y cada voto a la CUP servirá para plantear la DUI, que entendemos que es la herramienta válida para dar salida a un clamor mayoritario”, ha expuesto la más que segura futura diputada. Para Gabriel, “si el Estado alguna vez se sienta a negociar será porque antes habremos hecho el mayor acto de soberanía posible”.



Desmontar el mito del elitismo de la clase política

A la hora de valorar el paso por la cámara autonómica, la hasta ahora diputada Isabel Vallet ha sentenciado que se trata de un “espacio vacío de soberanía”, en referencia a que la Generalitat está intervenida económicamente por el Gobierno español a través del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) y a las medidas impuestas por “la Troika, la UE y el Estado”, y que “responde a los intereses de unas determinadas clases”. “A través de un proceso constituyente tendremos que hacer de ella una institución soberana y al servicio de los intereses de la población”, ha remachado.

Quim Arrufat ha querido empezar su intervención contando que “nunca antes había visto tanto menosprecio de clase, de lengua y de cultura como el que he visto en los diputados que nos rodeaban en el Parlament, los de PP y Ciudadanos”. Posteriormente, se ha centrado en enumerar algunos de los logros que, según él, ha obtenido la CUP en la institución, como “hacer entrar temas olvidados, generar una serie de debates, conseguir abrir el cambio democrático y llevar revoluciones populares a las instituciones”. Parafraseando a David Fernàndez, lo ha resumido en “desobedecer al régimen, desafiar al miedo y reproducir la esperanza”.

Además ha recordado que palabras como desobediencia o soberanía casi no se utilizaban en la Cámara antes de la irrupción del partido independentista y anticapitalista. Ha destacado que han desmontado “el mito del elitismo de la clase política, que se vendía como gente muy preparada y formada, como si la gente normal no pudiera entrar allí”, con acciones como vestir como siempre y fijarse un sueldo de 1.400 euros mensuales. Finalmente, ha declarado que también han intentado “deslegitimar la autoridad política y moral del Estado español sobre los Països Catalans” y “hemos contribuido al desmontaje permanente del TINA ('there is no alternative'), el no hay alternativa, que defiende una sola vía, el neoliberalismo, que implica menos derechos sociales, menos regulación y más mercado”.

David Fernàndez ha aconsejado a sus sucesores como diputados de la CUP “que tengan claro a quién servimos y que no cambien nunca, porque el Parlament es un instrumento, y sólo uno más, de la caja de herramientas del cambio político”. El que ha sido el diputado más valorado de la legislatura, según las encuestas, ha reconocido los intentos de los aparatos del poder por “cooptarnos” a través de invitaciones a cenas y a palcos exclusivos que siempre han rechazado. Y ha recordado que “haciendo un café, un representante gubernamental me pidió que no mencionara a Palestina” y lo primero que hizo cuando volvió a intervenir en el Parlament fue soltar el ya célebre “¡buenas noches, Palestina!”. Fernàndez también ha considerado “indeseable” que el Estado de Israel, la City de Londres o Berlín sean aliados en una Catalunya independiente y ha apostado porque los aliados sean los “pueblos griego, kurdo y palestino y los zapatistas”.