Publicado: 02.05.2015 23:31 |Actualizado: 02.05.2015 23:35

Defensa no renovará a
15 pilotos y médicos militares tras invertir millones en formarlos

- Son militares de complemento que entraron al Ejército con contratos temporales

- Hasta ahora, Defensa siempre había facilitado que los militares de complemento se incorporaran a la escala militar

- Sus mandos directos han expresado la necesidad de que continúen en sus unidades, que ya están "bajo mínimos"

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Aviones 'Hércules' preparados para despegar. EA

Aviones 'Hércules' en la pista de rodadura. Se trata de la aeronave más grande del Ejército y cuenta con una de las mayores capacidades de carga del mundo. EA

MADRID.- Si nada lo remedia, ocho pilotos y siete médicos sumarán sus nombres a la lista de parados española en agosto de 2016. A priori, este hecho jamás podría ser noticiable en un país donde hay cinco millones de personas sin empleo. Eso sí, siempre que no se tenga en cuenta que se trata de pilotos militares expertos en el manejo de los colosales Hércules o de aviones e hidroaviones apagafuegos; o que, en el caso los médicos, cuentan con diferentes especializaciones propias de la medicina militar y han ejercido en misiones internacionales. Tienen contratos temporales como militares de complemento y la especialización de todos ellos fue pagada por el Ejército con dinero público.

Los militares de complemento son oficiales profesionales con una titulación universitaria en el ámbito civil que acceden al Ejército mediante oposición. Se unen a filas como mandos medios, empezando como alférez y pudiendo ascender a teniente o capitán, con contratos de tres u ocho años. Para continuar promocionando deben reunir los requisitos para acceder a la escala militar, convirtiéndose entonces en militares de carrera.

Hasta ahora, Defensa siempre había permitido que los militares de complemento con este nivel de especialización se incorporaran a la escala militar pasado un cierto tiempo, o los había asimilado al Ejército mediante decretos ley. Sin embargo, la política de recortes de personal impuesta por Defensa —que no se extiende a la compra de armas (y II)— ha llegado en esta ocasión incluso hasta los militares más cualificados, que verán cómo su "proyección profesional se corta", confiesa en este medio uno de los pilotos afectados.

"LAS UNIDADES ESTÁN BAJO MÍNIMOS"

"La decisión es política. Yo he hablado incluso con generales que no entienden que no se nos permita continuar", denuncia este militar. Solicita permanecer en el anonimato, dado que varios compañeros en su situación han sido sancionados disciplinariamente por el Ejército por "hacer ruido" y mostrar su desconformidad con la Ley 39/2007, de la carrera militar, en la que se escuda Defensa para no renovarles. "Si nuestro nombre apareciera en algún artículo de prensa, creo que directamente nos echan a la calle".

Este militar reconoce que "entendería" que Defensa no permitiera al Ejército renovar militares de complemento si éste contara con "superávit de pilotos", pero afirma que no es así: "Las unidades a día de hoy están a mínimos de personal, la base de Alcantarilla en Murcia está pidiendo apoyos, el Grupo 43 de apagafuegos está con los pilotos muy justos, los Hércules del Ala 31 tienen el personal muy contado…"

FORMACIÓN MILLONARIA

Si bien los militares de complemento entran al Ejército contando con una preparación civil, al llegar reciben instrucción militar y comienzan una preparación especial adaptada a las misiones que deberán desempeñar. En el caso de los médicos, esta especialización es similar al sistema MIR (Médico Interno Residente) del mundo civil, amoldado a las necesidades castrenses. 



Uno de los 'apagafuegos' del Grupo 43 arrojando agua. EA

Uno de los 'apagafuegos' del Grupo 43 arrojando agua. EA

En el caso de los pilotos, la mayoría entró con la licencia de piloto, cuyo precio oscila entre los 50.000 y los 80.000 euros fuera del Ejército. Sin embargo, este piloto señala que más allá de la licencia de vuelo, "lo más caro" es "la experiencia". Explica que él y sus compañeros superan las 1.000 horas de vuelo y son instructores en sus respectivas unidades. "En aviación civil haces horas de vuelo con avionetas, en el Ejército manejas aviones como los Hércules, con cuatro motores. Una hora de vuelo en un avión así podría valer más de 5.000 euros". 

Aunque expone que sería difícil calcular el importe exacto de su formación, en su conversación con Público este piloto cita un curso que el Ejército del Aire hace junto a la Guardia Civil en Salamanca: "Solo la parte final del curso, la de transporte, está estipulada en unos 400.000 euros".

"El Ejército tiene estipulado que cada alumno de la Academia, que recibe formación universitaria, militar, y de vuelo, cuesta unos cinco o seis millones de euros. Hacen prácticas con reactores, aunque sean de enseñanza, y en cada hora de vuelo va el combustible, va el mantenimiento... No renovar a gente que ya tiene esa formación, para hacer formaciones nuevas, es lo que a nosotros nos parece muy exagerado, porque al final lo están pagando todos los españoles", concluye este piloto.