Publicado: 22.09.2015 20:55 |Actualizado: 22.09.2015 22:24

La derecha política y mediática y jubilados del PSOE escenifican en Madrid el frente antiindependentista

La plataforma Libres e Iguales une a PP y a Ciutadans con personajes como Jiménez Losantos, Carlos Herrera, Fernando Savater, Joaquín Leguina y Albert Boadella en un acto que responsabiliza a quienes se abstengan el 27-S de una victoria del soberanismo.

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Fotografía de familia de los asistentes al acto en el que se leerá el manifiesto "Por la responsabilidad civil", un llamamiento a la responsabilidad civil de los votantes catalanes el 26 de septiembre, esta tarde en el Ateneo de Madrid. EFE/Luca Piergiova

Los asistentes al acto esta tarde en el Ateneo de Madrid. EFE/Luca Piergiovanni

MADRID.- Contra todo pronóstico, la cúpula del PP asistió en primera fila al acto del movimiento cívico Libres e Iguales que puso en marcha la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo, muy crítica con Mariano Rajoy por su política frente a las reivindicaciones independentistas de Artur Mas que, en cinco días, podrían resolverse con una victoria de la lista soberanista en las elecciones del 27 de septiembre.

Pablo Casado, vicesecretario general del PP y portavoz, y Andrea Levy, vicesecretaria igualmente y, además, número dos de la lista del PP catalán que encabeza Xavier García Albiol, trataban de sacar hierro a un acto que dejó la sensación de ser un mitin de Ciutadans o, en el mejor de los casos para el PP, el de una coalición conservadora formada in extremis para frenar a Junts pel Sí y a la Cup, que podría ser decisiva para dar la mayoría absoluta a la lista que encabeza Raül Romeva. "Yo voy adonde me invitan", aseguró a Público un Casado -es cierto- omnipresente ya en la vida política madrileña.



Monarquía y Senegal

Sin embargo, la cúpula del PP tragó -y no aplaudió- un discurso durísimo del periodista Federico Jiménez Losantos loando a Ciutadans por haber sido el primer partido que "en 35 años" se había enfrentado al independentismo e ignorando completamente al PP, tanto de José María Aznar como de Mariano Rajoy. Losantos pidió el voto para Inés Arrimadas directamente y el resto de intervinientes, aunque no fueron tan explícitos como el exlocutor de la Cope, dejaron entrever su descontento con la política del Gobierno frente al "desafío, mentira o ficción maligna" del nacionalismo. En este sentido hablaron Mario Vargas-Llosa, Fernando Savater, Francisco Sosa Wagner, Albert Boadella, Arcadi Espada, Joaquín Leguina, Carlos Herrera, Francisco Vázquez, Nicolás Redondo Terreros, José María Fidalgo o Andrés Trapiello.

Fueron 20 pequeños discursos que contaron, incluso, con la participación de Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de Historia y, sobre todo y para el simbolismo de este acto (muy cuidado con una puesta en escena tan tenebrosa como la temida independencia catalana), la preceptora del entonces príncipe y hoy rey Felipe VI. La institución monárquica planeó, pues, con Iglesias sobre el salón abarrotado del Ateneo de Madrid para hacer frente a una cada vez más cercana República de Catalunya.

Losantos, Herrera, Leguina, Paco Vázquez, Savater y, por supuesto, un Vargas-Llosa preguntado de forma chirriante a la salida por su relación sentimental con Isabel Preysler, fueron los más aplaudidos. La tragedia con la que el Nobel de Literatura habló de la "ficción maligna" que son los nacionalismos y la "violencia" que trajeron las dos guerras mundiales contrastaron, por ejemplo, con el sentido del humor del filósofo Savater, que pidió "perdón a los senegaleses por lo que se les viene encima" si no ganan los independentistas. Lo hizo citando al cantautor Lluis Llach, integrante de la lista independentista, que aseguró que si no triunfaba el sí a la independencia, se marcharía a Senegal.

Llach ha sido siempre una de las bestias negras de la derecha nacionalista española y, ahora, de la derecha antiindependentista, por lo que la broma del filósofo vasco fue muy celebrada por el concurrido auditorio, que tanto con Savater como con los 19 oradores restantes intercalaba espontáneamente gritos de "¡Viva España!" o "¡No está solo!", cuando Losantos citó sin venir a cuento a Leopoldo López, el opositor venezolano encarcelado, aunque también cargó contra el Papa por ignorar a las Damas de Blanco en Cuba o contra Barack Obama por lo mismo. Al menos, el encajado homenaje de Vargas-Llosa a la recién fallecida Carmen Balcells encumbró a la gran editora catalana, sobre todo, de escritores de habla hispana de fuera de España y nutrió el dramático simbolismo del acto.

Empresarios sufridores y prensa rosa

Quien fuera líder de CC.OO., hoy reconvertido en conferenciante de la FAES de Aznar y presentador de sus memorias -y tal vez precisamente por ello-, José María Fidalgo, criticó por su parte y sin eufemismos a las "autoridades que no han sabido responder a este desafío". Las criticó tanto como el sociólogo Félix de Azúa a los empresarios que "han tardado mucho" en darse cuenta de que la independencia "no sale gratis" y ahora van a "sufrir", aseguró con tono de regodeo.

Leguina, en cambio, y al grito de "Libertad, igualdad y fraternidad" acusó a quienes votan a los nacionalistas "energúmenos" de "votar con el diablo", lo que elevó la intensidad de los aplausos hasta casi el nivel de los que recibió Boadella. El exdirector de Els Joglars subió al escenario disfrazado de mosso d'esquadra y 'expulsó' del acto al periodista Santiago González (muy crítico con el Conde de Godó por obra y gracia de un rey español y ahora defensor del independentismo a través de su periódico La Vanguardia, dijo) y a Vargas-Llosa, que aprovechó, además, para abandonar el Ateneo y escapar de la prensa del corazón, con relativo éxito.

La veintena de oradores respetó la brevedad requerida para sus intervenciones, aunque unos más que otros, como el historiador Gabriel Tortella que, durante su análisis del 'seny' y la 'rauxa' debió de ignorar que Boadella empezaba a protestar por que consumiese el turno de hasta dos intervenciones. El acto culminó con la lectura en off por parte de Álvarez de Toledo del manifiesto de Libres e Iguales, que advierte a los catalanes que se abstengan el 27-S de que después no digan "Yo no sabía..." a todas las catástrofes que supondrá, según los firmantes de este texto, la independencia de Catalunya y que, a tenor de los avisos, la derecha española ve más que factible a partir del domingo.