Publicado: 12.10.2014 11:07 |Actualizado: 12.10.2014 11:07

El desfile militar de la Fiesta Nacional ha costado más de 800.000 euros, aviones aparte

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Al menos 800.000 euros. Ese es el coste mínimo que el desfile militar con el que se conmemora el Día de la Fiesta Nacional va a tener para las arcas del Ministerio de Defensa. El departamento que dirige Pedro Morenés ha dejado atrás la austeridad y ha recuperado, además, la exhibición aérea que había dejado de celebrarse en los últimos dos años "para ahorrar". 

Se trata de la primera vez que los reyes Don Felipe y Doña Letizia, acompañados de sus hijas la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, presiden el desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional del 12 de octubre.

Los monarcas han llegado a bordo de un Rolls Royce a la plaza de Neptuno de Madrid, donde está situada la tribuna presidencial, pasadas las 11 de la mañana y allí esperaban ya miles de ciudadanos con banderas de España que querían presenciar la parada, la cual ha discurrido por el Paseo del Prado y el Paseo de Recoletos para finalizar en la plaza de Colón.

Los monarcas han sido recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el ministro de Defensa, Pedro Morenés; el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez; el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González; y la alcaldesa de la capital, Ana Botella.

Tras escuchar el himno nacional, Don Felipe ha pasado revista a un batallón de la Guardia Real ataviado con su uniforme de capitán general, condición inherente al cargo de rey, del Ejército del Aire con motivo del 75 aniversario de esta institución.

En todo momento se ha podido ver a la Princesa de Asturias y a la Infanta muy atentas al desfile, siempre recibiendo las indicaciones de su madre —aunque a veces también de Don Felipe— sobre dónde situarse y cómo comportarse. Pero sobre todo se ha visto a Doña Leonor preguntando en muchas ocasiones a los reyes acerca del desarrollo de la parada.

Tras su llegada, la Familia Real ha saludado a las distintas autoridades nacionales, autonómicas y locales que han asistido al desfile, entre ellas 16 de los 19 presidentes regionales. Sólo han faltado en esta ocasión el dirigente catalán, Artur Mas; el vasco, Iñigo Urkullu; y el asturiano, Javier Fernández.

Sólo han faltado los dirigentes catalán, vasco y asturiano

También han estado presentes en este desfile el Gobierno al completo, salvo el ministro de Economía, Luis de Guindos —quien se encuentra en Washington asistiendo a la reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI)— y otras autoridades de las principales instituciones del Estado como los presidentes del Congreso y el Senado, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo.

En cuanto a los representantes políticos, en primera fila de la tribuna de autoridades se encontraba el nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, así como los portavoces parlamentarios del PP, Alfonso Alonso; PSOE, Antonio Hernando; y UPyD, Rosa Díez.

Tras los saludos han dado comienzo los actos militares con el homenaje a la enseña nacional y a los que dieron su vida por España, con los reyes y sus hijas ya en la tribuna presidencial, si bien Don Felipe ha sido el encargado de depositar la corona de laurel por los caídos. Todo ello concluido por una pasada de la Patrulla Águila del Ejército del Aire, que ha dejado en el cielo de Madrid los colores de la bandera.

La presencia de un nuevo rey en el desfile por la Fiesta Nacional ha obligado a realizar cambios en el protocolo. Así, tanto el escudo real como el guión real que se podrán ver durante la parada serán los que adoptó Don Felipe a su llegada al trono el pasado junio.

Después de los actos iniciales ha dado comienzo el desfile aéreo, ausente en los últimos dos años de esta fiesta.

Así, aunque estaba prevista la participación de 25 aeronaves de distintas patrullas extranjeras, concretamente de Suiza y Países Bajos, finalmente sólo han surcado los cielos de Madrid los siete aviones de la Frecche Tricolori de la Fuerza Aérea italiana, que ha pasado dejando los colores de su bandera nacional.

Además, el público asistente ha podido presenciar la exhibición de 27 aeronaves españolas: aviones F-18; cazas Eurofighter; C-295; D-4 Vigma; Hércules C-130; apagafuegos del 43 Grupo; Aviocar: helicóptero Superpuma; además de las Patrullas Aspa y Águila de nuevo. En resumen, una exhibición de todos los tipos de aeronaves de que dispone el Ejército del Aire que ha durado unos dos minutos.

Al mando del jefe de la Brigada de Infantería Acorazada Guadarrama XII, general José Conde de Arjona, ha comenzado el desfile terrestre —que este año tampoco ha incluido carros de combate— con la sección de motos de la Guardia Real, a la que han seguido la Unidad de Veteranos y la Unidad de Reservistas Voluntarios de las Fuerzas Armadas.

Como viene siendo habitual, este punto del desfile ha incluido una representación de la Asociación Española de Militares y Guardias Civiles con Discapacidad (ACIME). Cinco veteranos con diferentes grados de minusvalía debido a heridas sufridas en acto de servicio desfilarán en el segundo vehículo.

La primera agrupación a pie ha estado encabezada por un batallón de la Guardia Real, con el que han desfilado las banderas de los países miembros de la Iniciativa 5+5 —España, Argelia, Francia, Italia, Libia, Malta, Marruecos, Mauritania, Portugal y Túnez— que han portado representantes de los ejércitos de dichos países. No obstante, finalmente han faltado las enseñas de Libia y Argelia.

A continuación, les ha llegado el turno a un batallón de alumnos de la Armada, un escuadrón de alumnos del Ejército del Aire, un batallón de alumnos del Ejército de Tierra y un batallón de alumnos de la Guardia Civil.

Seguidamente, una compañía de la Agrupación de Infantería de Madrid y una compañía marinería de la Flota de la Bahía de Cádiz han formado el batallón de la Armada, que ha ido seguido de un escuadrón del Ejército del Aire, compuesto por una escuadrilla de la Agrupación del Cuartel General y otra escuadrilla mixta con personal de las bases aéreas de Madrid —Cuatro Vientos, Getafe y Torrejón—.

Esta segunda agrupación a pie también ha incluido a una compañía de la Unidad Militar de Emergencias (UME), así como una compañía del Grupo de Reserva y Seguridad nº 1 de la Guardia Civil.

La última agrupación a pie de unidades con paso específico ha estado formada por la VII Bandera de la Legión, con sus característicos 160 pasos por minuto, y su carnero y los Regulares de Ceuta, los más lentos, con 90 pasos por minuto. Han cerrado la parada militar las unidades a caballo: la Sección Hipomóvil de la Batería Real y el Escuadrón de Sables de la Guardia Civil.

Finalizados los actos militares, que han durado en torno a una hora, los reyes han bajado de la tribuna presidencial junto a sus hijas para despedirse de las autoridades, momento en que se ha podido ver a Don Felipe intercambiando unas palabras con Rajoy y Morenés. Mientras, Doña Letizia se aseguraba de que sus hijas se montaban en el coche que las trasladaría de vuelta al Palacio de la Zarzuela.

Los monarcas, por su parte, han vuelto a montar en el Rolls Royce y se han dirigido al Palacio Real para ofrecer la tradicional recepción a las más altas autoridades del Estado y representantes de la sociedad civil; en total, más de 1.500 invitados. Una vez se han retirado de la plaza de Neptuno, una sección de honores del Cuartel General de la Armada ha procedido al arriado de la enseña nacional.