Publicado: 27.11.2016 00:00 |Actualizado: 27.11.2016 00:00

Los diputados andaluces cobran 62.500 euros en dietas con el Parlamento cerrado

La Cámara paga a los 109 diputados unos pluses salariales que oscilan entre los 800 y los 2.500 euros al mes, con un presupuesto anual de 1,5 millones. Podemos presentará una enmienda a las cuentas de 2017 para que se eliminen “al menos” las dietas de enero y agosto, meses inhábiles.

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Imagen del Parlamento andaluz./ EFE

Imagen del Parlamento andaluz./ EFE

SEVILLA.- Podemos ha iniciado una cruzada parlamentaria para acabar con las “dietas” que cobran los diputados andaluces, indemnizaciones por gastos que no tributan ni cotizan (no tienen retenciones en el IRPF), no vienen reflejadas en sus retribuciones, pero están reguladas en el régimen económico del Parlamento. La formación morada los considera “sobresueldos” y aboga por su eliminación. Los 109 parlamentarios andaluces tienen un salario base de 3.050,49 euros mensuales, al que suman unos complementos para gastos de manutención, alojamiento y desplazamientos. Estos pluses alcanzan un mínimo de 800 euros al mes para todos y un máximo de 2.500 euros mensuales para unos pocos.

La cantidad extra que perciben sus señorías varía en función de la distancia que hay entre la residencia habitual de cada parlamentario y la sede de la Cámara, de modo que el que menos pluses extra recibe (un diputado residente en Sevilla) alcanza los 200 euros por semana, y el que tiene su vivienda en Almería, ingresa 410 euros semanales. Al margen están los siete miembros de la Mesa, órgano rector de la Cámara, y los portavoces de los cinco grupos, que perciben un extra fijo de 500 euros cada semana. En total, el Parlamento andaluz gasta 140.000 euros al mes en estas indemnizaciones, alrededor de 1,5 millones de euros al año. De toda esta partida, Podemos es especialmente crítico con los 62.500 euros que corresponden a las dietas de enero y agosto, meses inhábiles en los que la Cámara autonómica está cerrada, pero se siguen pagando los complementos.



La formación morada está elaborando una enmienda a los Presupuestos Autonómicos de 2017 para eliminar “al menos” esos pluses de enero y agosto, cuando no hay actividad parlamentaria. En estos dos meses, el total de las indemnizaciones pagadas ascienden a 62.530 euros: 31.030 euros que suman las dietas de todos los diputados rasos, y 31.500 euros que suman sólo los siete miembros de la Mesa, órgano rector de la Cámara.

El partido que dirige Teresa Rodríguez propone acabar con esos “privilegios” y dedicar el mismo dinero a priorizar el pago de los salarios sociales, las ayudas a las pensiones más bajas, la dependencia y la discapacidad, las ayudas a mayores con necesidades residenciales o la atención a las víctimas de la violencia de género, que son “los sectores más afectados por los recortes y por la incapacidad de la administración pública de atender sus necesidades”. Rodríguez denuncia que estas ayudas de la Junta sufren retrasos “flagrantes”, los beneficiarios tardan meses en percibirlas, mientras que las nóminas y las dietas de los diputados se cobran “puntualmente” a final de mes. El Defensor del Pueblo Andaluz ha denunciado reiteradamente los incumplimientos en los pagos de esta ayuda, con mas de un año de retraso en muchos casos, advirtiendo a la Junta de que “se está abocando a muchas familias a vivir situaciones de auténtica desesperación y emergencia social, toda vez que esta prestación constituye su única fuente de ingresos”.

Podemos compara las abultadas cifras de las dietas parlamentarias con lo exiguo del salario social que perciben las personas en riesgo de exclusión. En 2016, la renta mínima de inserción, el llamado salario social, asciende a 655,20 euros al mes, y por un periodo máximo de seis meses. Rodríguez denuncia que las indemnizaciones para gastos de un solo diputado andaluz equivale al salario social que sustenta a diez personas. “Con lo que pagamos en dietas a los diputados en 2015 sostendríamos seis meses a 460 familias en riesgo de pobreza. Con el gasto anual en indemnizaciones de la Cámara, que asciende a 1,5 millones de euros libres de impuestos “se podrían atender a 460 familias en situación de dificultad”, asegura la líder morada. Podemos no plantea bajar el salario de sus señorías, pero sí anteponer el pago de las ayudas sociales a los más necesitados a las dietas de los parlamentarios.

Los 15 diputados de la formación morada han renunciado desde el principio a estas dietas, que destinan a ONGs. Tampoco hacen uso del coche oficial y todos cobran el mismo sueldo que tenían en su anterior trabajo. Teresa Rodríguez, que en octubre ingresó los 3.000 euros de su nómina más 2.500 euros en dietas (por tener cinco semanas el mes), sólo percibe 1.800 euros, y dona el resto a colectivos desfavorecidos. Los cinco parlamentarios de IU destinan parte de sus dietas a la organización, que se encuentra en una situación financiera complicada, con una abultada deuda con bancos y la Seguridad Social (también los socialistas entregan una parte de su sueldo al partido). Ciudadanos percibe íntegras las dietas, aunque está de acuerdo en modificar el régimen salarial para sustituir estos pagos por una cantidad fija que sí tribute. Los populares prefieren mantenerse al margen de este debate, alegando que se está enfocando en términos “demagógicos”.

El presidente de la Cámara, el socialista Juan Pablo Durán, defiende las dietas que cobran los diputados en los meses inhábiles porque “que no haya actividad parlamentaria sólo significa que no hay actividad dentro del Parlamento. Durán habla de “indemnizaciones por el desempeño del cargo de diputado” y advierte de que el reglamento de la Cámara “no dice que si no hay actividad parlamentaria no se cobren” estos pluses. Para finiquitar esta partida, sería necesario abordar una reforma del reglamento con el consenso de todos los grupos. El presidente sí propone que durante los meses inhábiles, enero y agosto, las indemnizaciones por traslado sean equiparables en todos los territorios, porque se supone que en esos dos meses la actividad parlamentaria está circunscrita sólo a sus provincias. Ahora la diferencia que hay entre lo que cobran unos y otros estriba en la distancia de su residencia al Parlamento. Con la Cámara inhábil, debería cobrar lo mismo en dietas un diputado de Sevilla que de Almería. Pero el ahorro sería mínimo, más un gesto de solidaridad”.

El reglamento tampoco estipula si el diputado debe acreditar su residencia habitual. Se da el caso, por ejemplo, de parlamentarios de Málaga con vivienda en Sevilla, o diputados de Sevilla, que en las elecciones concurrieron por otra circunscripción, por ejemplo, el expresidente del PP-A, Javier Arenas, que en los últimos comicios fue de número uno por Almería. En estos casos, ¿sus señorías cobran las dietas de distancia corta o distancia larga al Parlamento? La oficina de Transparencia de la Cámara autonómica, que gestiona la información relativa al régimen económico de sus señorías, no ha proporcionado estos datos.