Publicado: 22.12.2014 17:14 |Actualizado: 22.12.2014 23:55

Los presupuestos secretos del Congreso

Los diputados gastan casi 8 millones de euros en viajes, taxis, 'parking' y kilometraje

No está en el Portal de la Transparencia, ni en ningún otro sitio. El gasto por partidas del presupuesto del Congreso siempre se ha ocultado: sólo lo saben los miembros de la Mesa. 'Público' ha tenido acceso a las cuentas donde se detalla cómo gastará la Cámara baja los 84.243.442 euros que tiene asignados.

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Detalle de los presupuestoS del Congreso para 2015. -JAIRO VARGAS

Detalle de los presupuestoS del Congreso para 2015. -JAIRO VARGAS

MADRID.- Casi ocho millones de euros tiene presupuestado el Congreso para 2015 en transportes de sus Señorías. Sólo en los polémicos y opacos viajes de los diputados, cuya polémica estalló a raíz del "caso Monago", la Cámara repite la partida del año anterior y volverá a gastar 6.750.000 euros en los desplazamientos gratuitos de los parlamentarios por toda España.

Así, de media, cada parlamentario gastará más de 22.000 euros anuales de las arcas públicas en sus viajes que aún no tienen que justificar.

A esto que hay que sumar otros 875.000 euros en "gastos derivados del servicio de Radio Taxi" que también abona el Parlamento, más otros 180.000 euros "en los transportes de los miembros de la Mesa y las tarjetas de aparcamiento AENA para diputados". En total, 7.805.000 euros para facilitar la movilidad de los parlamentarios.





Así se recoge en las partidas desglosadas de los Presupuestos "secretos" del Congreso, a las que ha tenido acceso Público, y que nunca se dan a conocer. Dichos datos, siguen sin estar en el nuevo Portal de la Transparencia, y no se publican en ningún sitio.

La polémica estalló hace unos años por esta ocultación de cómo se usa el dinero público, y el Congreso dio un tímido paso de transparencia llevando a pleno la aprobación de los capítulos generales y las grandes cifras. Pero al desglose de cada partida sólo tienen acceso los miembros de la Mesa de la Cámara baja. Dicha práctica ha sido así en todo el periodo democrático, al entenderse que el Congreso hace sus propios presupuestos, tiene autonomía para hacerlo y, al parecer, no tiene obligación de publicar detalladamente en qué se gasta los más de 84 millones de euros que tiene asignados para 2015.

En la documentación a la que ha tenido acceso Público sí figuran dichos gastos, en los que aparecen partidas llamativas.

La Cámara baja destinará medio millón de euros en viajes al exterior y 300.000 euros más en las correspondientes dietas de esos desplazamientos


En el capítulo de Relaciones Internacionales se destinará medio millón de euros para viajes al exterior de comisiones y delegaciones oficiales de la Cámara, y casi 310.000 euros más en dietas por dichos desplazamientos, aunque en la mayoría de los casos los parlamentarios van con todos los gastos pagados. Estos gastos son independientes de la partida general de Transportes.

Algunos de estos viajes han estado en más de una ocasión rodeados de fuertes polémicas, tanto por la utilidad de los mismos, como por los promotores, todo muy vinculado siempre a la Comisión de Exteriores del Congreso.

600.000 euros en telefonía

La Cámara baja, además, tiene un gasto de 600.000 euros anuales en telefonía fija y móvil, que también facilita a los parlamentarios.

En líneas generales, las partidas presupuestarias son muy similares a las de los últimos dos años, ya que está prácticamente congelada la asignación al Congreso y a los sueldos de sus parlamentarios.

El mayor aumento se produce en la partida para 'software', que pasa de 450.000 euros a más de un millón


El incremento más llamativo es la partida denominada "Gastos de Inversiones de Carácter Inmaterial", que se refiere a la adquisición de todo tipo de software, incluida las licencias. Pasa de 450.000 euros en 2014, a 1.210.000 euros para este año.

En el resto de los más de cien folios que contienen los Presupuestos del Congreso se contemplan curiosidades y gastos más o menos discutibles, pero nada que explique el interés que parece que sigue teniendo la Cámara baja en no hacer sus cuentas públicas.