Publicado: 05.03.2014 19:43 |Actualizado: 05.03.2014 19:43

Un directivo de Caja Madrid vendió sus preferentes antes del escándalo para comprarse un coche

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Uno de los directivos de Caja Madridque ha declarado este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha reconocido que adquirió preferentes tras la emisión de 2009 y que las vendió un año después, en 2010, para comprarse un coche. La venta se produjo antes que se estallara el escándalo.

Fernando Cuesta, que comenzó a trabajar en Caja Madrid en 1997 como coordinador de equipo, adquirió en 2008 la categoría de director de división y trabaja actualmente en el departamento de Financiación Propia de Bankia,  fue uno de los firmantes del folleto de la primera emisión de participaciones de Caja Madrid, en el año 2004, informa Europa Press.

Ha sido uno de los tres directivos interrogado  por el magistrado que investiga la comercialización de preferentes por parte de las entidades que integraron Bankia.

El más relevante ha sido el ex director de Cumplimiento Normativo Manuel Fernández Navarro. Se ocupó de la emisión de 2004 y de 2009, la que se investiga en la Audiencia Nacional.

Fernández Navarro ha dado detalles al magistrado sobre la elección del perfil de cliente al que debían venderse las participaciones. Y ha asegurado que su caja fue más exigente que otros bancos a la hora de colocar el producto dado que fijó para los compradores un perfil "moderado" y no "conservador" o "muy conservador".

El director de Cumplimiento Normativo se encargó de remitir a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) las contestaciones de la caja en el proceso de emisión.

Ha explicado al juez que no existía en aquel momento "normativa" para la elección del perfil y ha dicho que Caja Madrid se decantó por ofrecer preferentes a clientes moderados porque el producto podía clasificarse como renta fija o como producto complejo.

Fernández Navarro ha precisado que la CNMV recomendó en mayo de 2010 que sólo se ofrecieran preferentes a clientes de tipo dinámico, más proclives a adoptar riesgos de inversión.

Este exdirectivo se ha referido también los test de conveniencia e idoneidad que debían superar las personas que querían comprar las participaciones y ha asegurado que éstos también "estaban por encima de los empleados en el sector bancario".

Estos test se complementaban con el tríptico que se entregaba al cliente en el que quedaban especificados 10 riesgos de la inversión. En septiembre de 2009, Caja Madrid presentó a la CNMV un informe de auditoría interna que reflejaba que un 94 por ciento de los preferentistas adjuntaban a la compra los formularios cumplimentados.

El exdirectivo ha precisado que la elaboración de los test "se realizó en ausencia de normativa por parte del regulador". Ha precisado que la directiva europea de Mercados e Instrumentos Financieros (MiFID) entró en vigor hasta diciembre de 2008 y que en aquel momento se carecía de experiencia previa.

 En respuesta a una pregunta formulada por el juez Andreu sobre los parámetros empleados para clasificar a los inversores, Fernández Navarro ha precisado que empleban un "modelo matemático por el que se asignaban puntuaciones".  "Los perfiles moderado y dinámico eran exigentes y cumplían con la normativa MiFID", ha precisado.

Los test se realizaban a través de un sistema informático, con unas preguntas previamente definidas y, cuando se producían dos respuestas no adecuadas, el sistema rechazaba al cliente potencial.

Sin embargo, numerosas sentencias dictadas hasta ahora al respecto reflejan que dichas preguntas del sistema las rellenaban los empleados. Y que el folleto informativo era complejo y poco claro, en contra de lo que establece la directiva europea.

El último de los directivos en declarar ha sido Carlos Contreras, director de Finanzas Corporativas de Caja Madrid, que firmó el folleto de la emisión de 2009 en calidad de garante por indicación de su superior Matías Amad, director de Negocio.

Contreras ha indicado que leyó el folleto y lo revisó y ha dicho que en él se señalaban los riesgos de la inversión y su tratamiento fiscal. Ha especificado, además, que de la redacción se encargaba un gabinete asesoría jurídica que encomendó la misión al despacho de abogados Garrigues. "Las condiciones de la emisión se acordaron en la Comisión Ejecutiva y yo se las trasladaba a mi superior", ha concretado.