Publicado: 21.07.2014 12:54 |Actualizado: 21.07.2014 12:54

Duran i Lleida niega que su salida de CiU se deba a discrepancias con Mas por la consulta

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El número dos de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, ha comparecido en la sede del partido para explicar los motivos de su dimisión como secretario general. La decisión ya la había planteado hace más de un año al president Mas, con quien inició las conversaciones oportunas para proceder a la misma, y está tomada al margen de las posibles discrepancias por la consulta soberanista que seguirá defendiendo, según ha declarado.

El hasta ahora secretario general ha anunciado que durante un tiempo tenía unas responsabilidades con un sentido que ahora ha cambiado, además de tener la seguridad de que otras personas van a asumir en iguales o mejores condiciones que él la responsabilidad de la Secretaría General. No obstante, continuará con la presidencia del Comité de Gobierno de Unió Democràtica y seguirá como portavoz del partido en el Congreso.

En la comparecencia también ha intervenido Artur Mas, quien ha querido dejar claro que se trata de una decisión "largamente madurada y plenamente acordada". Asimismo, ha agradecido a Duran su labor al frente de la Secretaría durante más de 10 años "complicados" y llenos de retos, tanto para el país como para ellos mismos como formación, en los que no siempre han estado de acuerdo, pero siempre han acabado por estarlo. Un mérito atribuido a la actitud positiva de Duran, al que considera clave en muchos momentos en los que pese a las dificultades han salido adelante con "normalidad y eficacia".

La persona "idónea" para el relevo es Ramon Espadaler, conseller de Interior. Una propuesta "con todas las consecuencias, sentido positivo y confianza" y que espera ser ratificada en una conferencia nacional en el transcurso de las próximas semanas, según ha declarado Mas. Espadaler, por su parte, ha tenido palabras de agradecimiento por la confianza depositada al proponer su nombre y ha reconocido ser consciente de la "complejidad" del momento, algo que resulta  "atractivo" para quien hace política. Manifiesta también su voluntad firme de no defraudar  y afirma que cambian los nombres, pero no los objetivos ni el compromiso con el país.