Publicado: 09.06.2014 18:01 |Actualizado: 09.06.2014 18:01

Duran, prescindible para CDC y "aliado" para PP y PSOE

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Dos consellers del gobierno catalán, ambos de CDC, han restado hoy importancia a la posible dimisión de Josep Antoni Duran i Lleida como secretario general de la federación nacionalista CiU, mientras que PP y PSOE han destacado su apuesta por el diálogo para resolver el problema en Catalunya.

Al ser hoy día festivo en Barcelona, la actividad política ha sido muy escasa y sólo dos conselleres del Govern catalán han comentado a preguntas de los periodistas la posible dimisión de Duran como número dos de CiU, a raíz de sus diferencias con CDC sobre el proyecto soberanista.

La consellera de Enseñanza y dirigente de CDC, Irene Rigau, ha restado importancia a esta posible renuncia y ha asegurado que la federación nacionalista tiene "fortaleza para adaptarse a los nuevos tiempos". Rigau, que ha asistido a un acto en Tarragona, ha subrayado que CiU ya se enfrentó y "superó" la renuncia del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol. "Las formaciones políticas tienen sus mecanismos de relevo, pero, en todo caso, estamos ante rumores", ha añadido.

Por su parte, el conseller de Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila (CDC), ha destacado el "papel importante" de Duran en la federación nacionalista y ha mantenido que, de confirmarse su dimisión como secretario general, conviene que el grupo parlamentario de CiU en el Congreso tenga "un liderazgo fuerte y perfectamente alineado" con el proyecto soberanista que lidera el presidente catalán, Artur Mas.

Vila desconoce "si es una cuestión de trayectoria personal o si tiene alguna componente ideológica". A pesar de ello, ha restado importancia a este hecho y ha asegurado: "Incluso el Santo Padre cambia, cambian los reyes, y cambian también los liderazgos en los grandes partidos; por lo tanto, en algún momento dado también es lógico que haya liderazgos que cesen en su actividad y aspiren a tener otras funciones".

Para el conseller, Duran es una persona "muy valiosa" para la federación nacionalista, que ha jugado "un papel muy importante" y que "hace décadas que está en primera línea". "Duran ha sido y es un político brillante, que ha tenido una gran credibilidad en Madrid por su trabajo, que ha sido por lo tanto útil para los intereses del Govern al tener una persona solvente en Madrid y, si se produce su renuncia, sólo podremos respetarlo", ha agregado.

Mientras, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha calificado de "golpe fatal" y "tema grave" la posible marcha Duran y por ello ha pedido a Artur Mas que reflexione "seriamente" sobre el "mal camino" de su apuesta independentista.

En una entrevista en la cadena Cope, Posada ha defendido la "muy buena labor" de Duran como portavoz de CiU en el Congreso y como presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara baja y ha dicho que el líder de Unió se ha situado en ese porcentaje de catalanes que se mueven entre el sentimiento independentista que existe en Catalunya y el "patriotismo español" que también hay en esa comunidad.

Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, Óscar López, se ha referido a Duran como un "aliado" de los que, como los socialistas, fomentan el diálogo como forma de resolver el problema de Catalunya. En una entrevista en TVE, ha explicado que esa posición aboga por hacer "reformas" que permitan que los catalanes y el resto de españoles puedan "seguir viviendo juntos" y que, dado que el PSOE va a mantenerla, considera que "cuantos más aliados haya en esa posición, mucho mejor".

Duran Lleida ha negado hoy en una larga tribuna publicada en La Vanguardia que con la abstención de CiU al proyecto de ley que regulará la abdicación del rey la federación nacionalista esté rompiendo su sentido de Estado y ha atribuido esta postura al injusto trato dado a Catalunya por el propio Estado. Duran señala que el debate político sobre este proyecto de ley está distorsionado "por unos y otros", y ha criticado que PP y PSOE hayan excluido a CiU de una cuestión de Estado como ésta, a pesar de que la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, le informara del contenido de la ley.