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Nueve de las mentes más brillantes hacen un 'crowdfunding' para seguir estudiando tras los recortes de Wert

Una campaña de financiación colectiva para ayudar a un grupo de estudiantes a pagar sus estudios universitarios busca poner el foco sobre el retroceso del sistema de becas

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Los nueve estudiantes que recurren al crowfunding para financiar sus estudios universitarios. Foto: Facultad Invisible

En 2013 el ex ministro de Educación José Ignacio Wert pronosticó que, a causa de los recortes en Educación que él mismo puso en marcha, unos 10.000 estudiantes perderían su beca para el pago de las tasas universitarias. Cuatro años después ese número abstracto tiene muchas caras, entre ellas las de Nerea, Álvaro, Sandra, Luis, Carla, Alberto, Janna, Diego o Ilda. 

Estos nueve estudiantes universitarios son los beneficiarios de Apadrina un becario, una campaña de financiación colectiva o crowdfunding con la que esperan conseguir los fondos necesarios que les permitan seguir estudiando en la universidad. Caridad del siglo XXI para tapar los agujeros de la austeridad.

Tienen expedientes brillantes, con notas medias de sobresaliente, pero el sistema está a punto de dejarles fuera. Piden 14.000 euros (1.500 para cada uno) para ayudarles con gastos de transporte, residencia o material, porque, como reflejan en la petición, "nuestro sistema educativo, lejos de apostar por la excelencia, ya no es capaz siquiera de garantizar una auténtica igualdad de oportunidades".


España está entre los países donde más caro sale estudiar una carrera de toda Europa: desde que comenzó la crisis los precios de las matrículas se han incrementado un 45%, mientras que la cuantía de las becas se ha reducido un 21% de media.

Así las cosas el núcleo familiar de algunos alumnos no puede soportar el precio de la educación superior ante un imprevisto. Un progenitor en paro, una emergencia en su entorno, o simplemente ser "gente trabajadora normal y corriente a los que de verdad no les llega" basta para que la carrera universitaria de estos jóvenes corra peligro.

Los precios de las matrículas han subido un 45%, mientras que la cuantía de las becas se ha reducido un 21%

Lo explica a Público Nicolás Valiente, uno de los portavoces de Facultad Invisible, la asociación que ha lanzado la campaña de ayuda para visibilizar la precariedad que atraviesa el sistema de ayudas a la educación español. "Esto es un parche. El hecho de que nosotros podamos ayudar a nueve estudiantes; lo primero, a ellos les va a ayudar de forma puntual porque el año que viene van a estar en las mismas circunstancias; y segundo, ayudamos a nueve pero hay miles que se quedan en circunstancias igual de malas", recuerda Valiente.

Facultad Invisible está formada también por estudiantes brillantes. Hasta 160 Premios Nacionales en sus respectivas áreas (alumnos que han terminado la enseñanza universitaria con una nota media de 9 o más) la componen. "Queríamos devolver a la sociedad algo de lo que esta nos había dado, aportando nuestro granito de arena", cuenta Valiente, Premio Nacional en Ingenieria Forestal.

¿Y qué puede contar un grupo de estudiantes de élite sobre la Universidad española? "Nosotros estamos dentro, sabemos cómo funciona y sabemos las carencias que hay".

Las caras que enfrentan la austeridad

Sandra García estudia Biología en la Universidad de León. Le atrae la investigación y le gustaría especializarse en genética o ingeniería genética. Alberto Mostazo cursa el grado en Finanzas y Contabilidad en la Universidad de "Extrema y dura". Nerea Cruz estudia Derecho en la Universidad de Murcia, tiene 21 años y le gustaría ser, algún día, fiscal.


"Ayudamos a nueve pero hay miles que se quedan igual de mal", advierte uno de los promotores  de la iniciativa

Aunque quizá uno de los casos más llamativos sea el de Diego Trujillo. Es ecuatoriano pero lleva 15 años viviendo en España. Hace dos se vio obligado a volver a su país para ayudar a su padre enfermo. Al salir de España y aplazar sus estudios de Ingeniería mecánica en la Universidad de León vio como su beca de 3.500 euros se transformaba en una deuda con el Estado que debía devolver con intereses. 

"Estoy de vuelta y necesito un futuro mejor para devolver todo lo que mi madre ha hecho por mi hermana y por mí, pues gracias a sus trabajos en la limpieza ha logrado apoyarnos económicamente en nuestros estudios universitarios", narra el joven de 23 años.

Son algunos de los elegidos por Facultad Invisible para mostrar que "el sistema público de becas es insuficiente, actúa con retraso y no puede responder a necesidades sobrevenidas".

"Cuando viene el momento de ponerse medallas porque unos investigadores españoles han hecho un descubrimiento a nivel internacional, o nos dan un Premio Nobel, todos estamos muy orgullosos, pero no se dan cuenta de que eso lleva un trabajo debajo. Un trabajo que no se está apoyando", lamenta Nicolás Valiente.