Publicado: 28.11.2016 07:44 |Actualizado: 28.11.2016 07:44

El entorno del pequeño Nicolás dio fotos de los investigadores a uno de los testigos para echarles de la causa 

Desde noviembre de 2014 el presunto estafador ha maniobrado para anular el procedimiento con falsas acusaciones de coacciones y de manipulación de pruebas. Hoy se enfrenta a su entrada en prisión, tras la vista del juez con la defensa y las acusaciones. 

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Francisco Nicolás en el juzgado este viernes (de espaldas en la parte izquierda).

Francisco Nicolás en el juzgado el 26 de febrero de 2016, cuando dice ser coaccionado por el investigador del caso. 

@patricialopezl

MADRID-. El caso del pequeño Nicolás está envuelto desde una semana después de su detención, el 14 de octubre de 2014, en artimañas llevadas a cabo por el entorno del principal imputado y presunto estafador para anular el procedimiento. Público descubre el último de estos intentos para que se archive la causa, la posible manipulación de un testigo para que apoye la denuncia de su defensa sobre un presunto intento de coacción a Francisco Nicolás Gómez Iglesias por parte de un investigador. 

Los hechos ocurrieron, presuntamente, el 26 de febrero de 2016. Ese día, Francisco Nicolás y el cabo de la policía municipal, Jorge González Hormigos, esperaban junto a sus abogados en el pasillo del juzgado de instrucción número 2 de Plaza de Castilla para declarar por el viaje a Ribadeo, donde intentaron estafar al presidente de Alsa, Jorge Cosmen. Precisamente este lunes el juez tendrá que dilucidar las medidas cautelares contra ellos, incluido el ingreso en prisión que pide Podemos. 

La foto de arriba es de ese 26 de febrero y fue enviada a Público junto a casi una decena por el testigo, que hace un mes ha declarado a petición del abogado del pequeño Nicolás como vio que este era abordado por el inspector del caso, Rubén López, apoyando así la teoría de que fue coaccionado por el policía. 



Sin embargo, el ahora testigo estuvo toda la mañana en contacto con esta redacción y en ningún momento identificó al policía. Es más, en conversaciones posteriores ha asegurado que "identifiqué a Rubén porque tengo fotos de él que me dio el entorno del pequeño NIcolás en 2015".  

La oportuna identificación

En su declaración del pasado 14 de noviembre, el joven testigo -estudiante de periodismo y seguidor del caso desde su inicio- a preguntas de la defensa de Francisco Nicolás aseguró que "vio un policía que se llamaba Rubén que se acercó a Nicolás. Que le llamó la atención que el policía apareciera al final del pasillo. Que Rubén pedía un cargador del móvil, pero el declarante no pudo escuchar nada de lo que se habló". 

A preguntas de la abogada del Estado explica también que "sabe que era el inspector Rubén porque ha seguido el caso desde el primer momento, en las redacciones está su foto". Y a la letrada de otro imputado le añade que "también le pone cara a Martín Blas [el comisario que dirige la comisión judicial y cuya única foto fue publicada recientemente por el tertuliano Eduardo Inda]" y además "que cuando se le acerca Rubén a este se le veía de espaldas".  Para finalizar, el estudiante concluye que es él quien se pone en contacto con el pequeño Nicolás "una semana después" porque "le había llamado la atención que el inspector Rubén se pusiera en contacto con Nicolás". 

Última imagen enviada a Público por el testigo, el 26 de febrero.

Última imagen enviada a Público por el testigo, el 26 de febrero.

"Ha salido. Está al fondo del pasillo. Parece muuuuy nervioso. No para de gesticular con las manos. Como dándole explicaciones a alguien. No sé quién es". 

Sin embargo, el relato de los hechos que hizo ante el juez el adolescente no coincide con la información que fue facilitando a Público esa mañana, desde alrededor de las 8 hasta que Francisco Nicolás salió del juzgado, ni con el relato sobre cómo ha conseguido identificar al investigador. 

Al principio estaba molesto, como buen admirador del pequeño Nicolás -que en esos momentos estaba en la casa de Gran Hermano- explicaba en sus mensajes "el tío no se acerca a saludar. Me molesta porque al principio le ayudé! Qué tío! Pasa de los mensajes!". 

En las primeras imágenes el pasillo del juzgado está abarrotado de personas, después avisa de que todos ellos han entrado a ver al juez Zamarriego. En un momento le entra el miedo: "Vaya cabrón. Se me ha acercado un policía y me ha pedido el DNI. Me ha obligado a borrar todas las fotos. menos mal que ya te había enviado". 

Nicolás sale de la sale y va al baño escoltado, momento que queda reflejado en las últimas fotos que envía a Público pues a partir de pedirle la identificación no vuelve a sacar más. Pero su relato continúa precisamente en el momento en el que el inspector Rubén López, a quien ahora sabe identificar pero ese día no, se acerca al pequeño Nicolás: "Ha salido. Está al fondo del pasillo [más de 10 metros como se puede ver en la imagen]. Parece muuuuuuy nervioso. No para de gesticular con las manos. Como dándole explicaciones al que le está hablando. No sé quién es. No para de hablar. Algo le pasa. Sigue escoltado por guardas del juzgado (no policías)".

Y el pequeño Nicolás le saludó

Nicolás entra en la sala y vuelve al pasillo al poco rato. Ya no está el inspector, está rodeado de abogados. El testigo sigue relatando: "Le acabo de escuchar gritar muy desenfadado que no entiende por qué le toca ser el último. Textualmente: "Los últimos serán los primeros". Así que esto va para laaaaaaaargo". 

Pasan minutos y vuelve a comunicarse con Público: "Se ha dignado a saludarme. Se me ha acercado y me ha dado la mano. Me ha dicho que qué hacía que no estaba en el colegio. Jajajaja. Me ha insistido en que hoy aquí no había nada. Que no estuviera esperando. jajaja. Le he dicho que si iba a ir para largo. Me ha dicho que no y me ha preguntado cuánta prensa había abajo. Jaja". 

Cuando Publico tuvo acceso a su declaración ante el juez volvimos a ponernos en contacto con el testigo, que nos aseguró "que ese día ya sabía quién era Rubén y Marcelino porque en la semana Santa de 2015 alguien del entorno de Nicolás ya le había dado unas fotos, que no tienen contexto y parecen sacadas con cámara oculta". Pero lo cierto es que el 26 de febrero de 2016 no sabía quién era el inspector. 

Antecedentes

En diciembre de 2014, dos meses después de ser detenido y de que presuntamente el comisario José Manuel Villarejo y un periodista de la página digital que regenta su mujer realizasen una grabación ilegal al CNI y a Asuntos Internos, el pequeño Nicolás apareció en las dependencias de la unidad policial que le había detenido para amenazar al inspector con que tenía una prueba -en referencia a esa grabación- que demostraba que había manipulado pruebas y con la que se archivaría la causa. 

El instructor no estaba en las dependencias policiales, pero alertado por sus compañeros puso una denuncia que fue archivada finalmente por los juzgados de plaza de Castilla. 

Después, tanto en televisión como ante el juez, el presunto estafador acusó a este investigador también de haberle coaccionado durante el interrogatorio al ser detenido. Sin embargo, el inspector ha aportado al procedimiento la grabación de las cuatro horas de interrogatorio en las que se escucha perfectamente al pequeño Nicolás como le ofrece al investigador lo que desee, incluido ser ministro de Guinea Ecuatorial, si acelera el trámite y se archiva pronto. La letrada de oficio está presente y se ríe de las cosas que escucha decir a su fortuito cliente. 

El último intento de disolver la comisión judicial y echar abajo el procedimiento que instruye el juez Arturo Zamarriego desde hace dos años ha sido "la posible manipulación de un testigo", según definen a Público diferentes expertos en Derecho consultados sobre estos hechos.