Publicado: 11.10.2014 23:05 |Actualizado: 11.10.2014 23:05

ERC se mantiene firme en "no enterrar" el 9-N mientras ICV admite sus dudas

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ERC se ha mantenido hoy firme en "no enterrar" la consulta soberanista y ha instado al Govern a hacer "todo lo necesario" para convocarla mientras ICV ha admitido que esa votación "no está garantizada" y ha abierto la puerta a aplazarla.

En la cumbre del pasado viernes, las fuerzas proconsulta han discrepado sobre la consulta del 9 de noviembre, un día después de que la Generalitat no publicara el registro de participantes e incumpliera así el plazo inicial que se fijó en el decreto de convocatoria suspendido por el Constitucional.

Es ante este hecho que la coordinadora nacional de ICV, Dolors Camats, ha expresado su "intranquilidad", ya que con los "resquicios" legales que por el momento está planteando el gobierno catalán, no existen garantías de que se celebre la consulta. "De momento no tenemos la respuesta de que esto esté garantizado, parece que los procedimientos que habíamos previsto no avanzan", ha reconocido la dirigente, que ha defendido que las propuestas alternativas para que se pueda celebrar la consulta, una vez suspendido el decreto de convocatoria, "no sólo deben ser operativas y reales", sino que debe hacerse una votación "democrática y digna".

La diputada ecosocialista ha advertido así de que "no hace falta una consulta a cualquier precio" y ha sugerido que "si el 9-N no se vota, se hará en otro momento". "Catalunya votará seguro y hay que preservar la unidad. Hacerlo el 9-N y hacerlo bien. Y si no, seguir adelante", ha añadido.

Sin embargo, durante una visita a la Feria de Agramunt (Lleida), el presidente del Consejo Nacional de UDC y conseller de Agricultura, Josep Maria Pelegrí, ha recordado que "nadie dijo que (la consulta) sería fácil", ha pedido "superar las dificultades" y ha constatado que "el Govern está comprometido con la consulta, para que se pueda hacer con todas las garantías democráticas".

Del mismo modo, para ERC, "lo más digno y democrático que se puede hacer por la consulta es hacerla", ha afirmado el portavoz republicano en el Congreso, Alfred Bosch, quien ha insistido en que "ERC sigue queriendo hacer la consulta el 9-N y la mantiene viva. Lo más precipitado -ha añadido- sería suspender a última hora todo lo prometido. Sería caer en la trampa del PP".

"Entendemos que es difícil, que quizás hay complicaciones -ha apuntado-. Pero, por difícil que sea, las máximas garantías democráticas que se pueden pedir para el 9-N es haciendo la consulta, mientras que las mínimas garantías democráticas son las que tendremos si se sale con la suya el Gobierno del PP. Nosotros no enterraremos la consulta. Hay que hacerla. Pedimos que se mantenga".

Tanto ICV como ERC han lanzado asimismo un mensaje al president Artur Mas, quien en un acto de CDC en Manresa (Barcelona) ha llamado a la corresponsabilidad y el "consenso" de las fuerzas proconsulta y les ha pedido "hacer piña" y a no confundirse de "adversario", que es un Estado "intolerante" y sin "sentido democrático", ha dicho.

Pero si bien Camats le ha recordado que ICV "no permitirá que el 9-N se convierta en su plan de rescate" y le ha avisado que "no vale" poner las urnas "a cualquier precio, para que se salve" él, Bosch ha reclamado a Mas que "ponga toda su capacidad y liderazgo" y "haga todo lo posible y todo lo necesario para que se celebre la consulta".

También el PSC se ha dirigido al presidente catalán, al que le ha emplazado a "dar la cara ya" y reconocer ante los ciudadanos que el 9-N no será posible, más aún ante las "voces" que dentro del bloque soberanista cuestionan que ese día haya consulta, ha afirmado la secretaria de Organización del PSC, Assumpta Escarp.

Más contundente, el líder de Ciutadans, Albert Rivera, ha acusado a Mas de haberse puesto "una bomba lapa en el pecho llamada 9-N" y "querer cargarse la convivencia", una crítica en la que ha coincidido la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, quien ha denunciado que en los últimos meses se han intensificado los acosos, insultos y ataques sobre militantes, cuadros y sedes de su partido. "Artur Mas ha traspasado las líneas rojas, será el responsable de generar una gran frustración y la historia le pasará cuentas por haber engañado a los catalanes", ha afirmado la líder conservadora.

En mitad de ese fuego cruzado de mensajes entre partidos, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha seguido adelante con su campaña "Ara és l'hora" (Ahora es la hora) a favor del 9-N, y cientos de voluntarios han llevado a cabo de nuevo su "gigaencuesta" en Santa Coloma de Gramenet, Terrassa y Castelldefels (Barcelona).

Una campaña que cuesta 200.00 euros semanales a la ANC, entidad que hoy ha empezado a pintar de amarillo todas las fachadas de las casas de la localidad de Poblenou del Delta (Tarragona), una acción enmarcada en la iniciativa "País amarillo", que también se trasladará al Festival de Cine de Sitges, con una alfombra para las estrellas invitadas que, en esta ocasión, se teñirá de ese color.